¿Qué es gracia para un mormón?
Respuesta Personal de James Faulconer
Una de las escrituras de
Al igual que otros cristianos, los mormones creen que la gracia es central en el mensaje cristiano. De hecho, el Libro de Mormón enseña la necesidad de la gracia más a menudo y más abiertamente que el Nuevo Testamento (también aceptada como escritura por los mormones).
La gracia, el don gratuito de Jesucristo, asegura incondicionalmente a todos los seres humanos que serán redimidos de los efectos de
¿Y qué se necesita para recibir ese don? Que estemos reconciliados con la voluntad del Señor por medio del arrepentimiento y sumisión a Su voluntad: “Y él manda a todos los hombres que se arrepientan y se bauticen en su nombre, teniendo perfecta fe en el Santo de Israel, o no pueden ser salvos en el reino de Dios” (2 Nefi 9:23). Encontramos un entendimiento similar en el Nuevo Testamento, donde Pedro le dice a aquellos que están escuchando su prédica en el día de Pentecostés: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). Debemos ejercitar la fe y aceptaremos la gracia que Cristo ofrece mediante Su Expiación, llámese reconciliación con Dios. Debemos reconciliar nuestra voluntad a
De ese modo, con otros cristianos, los mormones creen que cada persona debe “nacer de nuevo”. Sin embargo, el nacer de nuevo es el principio de vida en Cristo, no su cumplimiento, exactamente igual como el nacimiento terrenal es el principio de nuestra vida, no su cumplimiento. La persona que ha recibido nueva vida mediante
No podemos ser salvos sin fe, fe en Jesucristo y confianza en Su gracia, y una vez que hayamos entrado en esa gracia mediante nuestra fe, debemos continuar en ella. Debemos perseverar hasta el fin. Como el Nuevo Testamento enseña: “La fe sin obras es muerta” (Santiago 1:20). En otras palabras, el profesar fe sin mostrar esa fe en obras no es tener fe. El Libro de Mormón nos insta a vivir una vida llena de fe: “Debéis seguir adelante con firmeza en Cristo, teniendo un fulgor perfecto de esperanza y amor por Dios y por todos los hombres”. Y el versículo continúa diciéndonos que les sucede a aquellos que viven una vida llena de fe: “Por tanto, si marcháis adelante, deleitándoos en la palabra de Cristo, y perseveráis hasta el fin, he aquí, así dice el Padre: Tendréis la vida eterna” (2 Nefi 31:20).
El apóstol Pablo ha descrito nuestra relación con el Padre en términos de adopción (Romanos 1:17): Aquellos que obtengan el Espíritu Santo son adoptados en la familia de Dios. Con Cristo, ellos llegan a ser los hijos e hijas de Dios. Empezamos nuestra reconciliación como siervos de Dios, reconociéndolo como nuestro Señor y haciendo lo que Él manda. Sin embargo, terminamos convirtiéndonos en Sus hijos. Tanto los siervos como los hijos obedecen, los primeros porque deben hacerlo, los segundos porque aman. Desobedecer es rechazar el Señorío de Jesús y
Ninguna bendición eterna está disponible para los seres humanos excepto mediante la gracia de Jesucristo, por la cual seremos resucitados y mediante la cual podemos recibir perdón y salvación. La obediencia no es obra que hacemos para ganar una recompensa. Es parte de la forma en que recibimos y aceptamos el perdón y la salvación. Es la forma en que continuamos viviendo en la gracia de Cristo al imitarlo, al someter nuestra voluntad al Padre como Sus hijos, como miembros de Su familia. Es así como continuamos estando reconciliados con Él.
Lectura adicional:
Libro de Mormón, 2 Nefi 9:6-13.
Bruce C. Hafen, “Grace,” Encyclopedia of Mormonism, pages 560-563 (Bruce C. Hafen, “Gracia”, Enciclopedia del Mormonismo-en inglés, páginas 560-563)
This entry was posted on Miércoles, Abril 9th, 2008 at 10:39 am and is filed under Gracia, Jesucristo, Mormones como cristianos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

