Archivo para la ‘Adoración’ Categoría

Nueva Edición SUD de la Biblia en español

Miércoles, 13 Enero, 2010

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son informalmente conocidos como mormones, ha publicado una nueva Edición de La Biblia en español. Esta edición se basa en la edición de dominio público con una antigüedad de cien años, de la traducción de la Biblia por Reina-Valera. Se hicieron ediciones menores para actualizar la gramática y para aclarar las palabras que cobraron un nuevo significado en el siglo pasado y se cambiaron aquellas que habían adquirido significados ofensivos. Esta edición contiene notas al pie de página y encabezados referentes a la  Doctrina SUD, incluyendo referencias cruzadas con las escrituras SUD y otros recursos. Esto mejora su utilidad como herramienta de estudio para los mormones y también ayuda a los no mormones que desean estudiar la Biblia como los mormones la ven. También permite que las clases de la Iglesia sean más efectivas, puesto que anteriormente, cada miembro tenía una traducción diferente, haciendo muy complicadas las clases de la Escuela Dominical sobre la Biblia.

El proceso completo duró cerca de cinco años, debido a la naturaleza sagrada de este trabajo y la necesidad de precisión.  Los versículos fueron comparados con la Versión del Rey Santiago, la cual es la traducción oficial usada por los mormones en inglés, así como también cuatro ediciones más de la Biblia en español y manuscritos en hebreo y griego. (más…)

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Nuestra fe está centrada en Jesucristo

Miércoles, 13 Enero, 2010

Recientemente, el élder Russell M. Ballard habló a los graduandos de la Universidad Brigham Young, una entidad de propiedad de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los miembros de esta iglesia a menudo son conocidos informalmente como mormones. Él les aconsejó que hablaran sobre su religión con las demás personas, señalando que la mayoría de los temas de mayor interés para los detractores no son los elementos críticos de la religión actual, sino más bien son elementos marginales o prácticas que ya no se realizan. Les aconsejó que los debates se centraran en el núcleo de la religión, los elementos que afectan la salvación, en lugar de los que no son más que interesantes puntos de debate intelectual.

“”Cuando todo está dicho y hecho, lo más importante sobre usted y su testimonio es que la usted base sus creencias en lo que enseñó Jesucristo, y trate de seguirlo, viviendo su vida en una forma aceptable para nuestro Padre Celestial y el Señor.

Esto es su fundamento. Fue el fundamento de José Smith. Él dijo: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los Apóstoles y Profetas, en relación con Jesucristo, que murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, y ascendió al cielo, y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son sólo apéndices de ella. ”

(Vea Elder M. Russell Ballard: Engaging Without Being Defensive (Élder M. Russell Ballard: Involucrándose sin estar a la defensive-en inglés)

Cada religión tiene información o escritos que cubren un amplio espectro de información. Parte de esta información es esencial para la salvación del creyente, pero gran parte no lo es. Por ejemplo, debemos saber quién creó el mundo y creer eso, pero no tenemos que saber exactamente cuánto tiempo le llevó. Esto es sólo carne de cañón interesante para el debate o la curiosidad, pero no tiene nada que ver con nuestra salvación. Es interesante leer la genealogía en el Antiguo Testamento, pero no será una prueba para cuando estemos ante el Salvador en el juicio. Algunas historias en la Biblia son curiosas y realmente no entendemos por qué un profeta bíblico tomó las decisiones que tomó, pero la mayoría de las veces, no necesitamos saberlo.

Lo que necesitamos saber es que Dios es nuestro amoroso Padre Celestial y Jesucristo es Su Hijo unigénito. Jesús murió por nosotros y es el único camino a través del cual podemos volver a Dios algún día. Tenemos que aprender a identificar la verdad mediante la comunicación directa con Dios para saberla.

Son estas cosas en las que se centran en los mormones en su vida espiritual diaria. Ellos trabajan para construir una relación de amor con Dios y Jesucristo y para comprender la forma en que Ellos nos han hecho vivir el día a día. Se esfuerzan por ser buenos miembros de familia y buenos ciudadanos. Ellos estudian la vida del Salvador y luego tratan de comprender cómo vivir de esa manera ellos mismos.

Mientras que los grupos que trabajan para oponerse a la iglesia a menudo se centran en  juegos intelectuales sin importancia, los mormones están ocupados tratando de ser como Jesús. Cuando se habla con un mormón, es importante recordar que por lo general no están muy interesados en esos temas marginales. Su testimonio no se basa en la historia o la ciencia, sino en la fe. Esta fe se produjo después de desarrollar una relación estrecha y personal con Dios y luego confiar en que Él contestará sus interrogaciones de manera que pudieran entender. Se esforzaron por conocer a Dios tan bien que puedan reconocerlo fácilmente cuando Él se comunica con ellos.

Es de poca utilidad el presentar a un mormón que realmente conoce a Cristo las enseñanzas de los hombres, que no son fiables y son cambiantes. Ellos no están interesados en el uso de esas enseñanzas como base para su salvación eterna. Ellos conocen al Creador y sólo son Sus palabras lo que importa.

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¿Cuál es la diferencia entre Papa y el Profeta?

Martes, 12 Enero, 2010

El Papa es la cabeza de la Iglesia Católica, mientras que el profeta dirige La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros a veces son denominados mormones. Existen tanto similitudes como diferencias entre ambas posiciones.

Thomas S. Monson

Para entender el rol de un profeta, uno debe primero entender como están organizados los más altos niveles de la iglesia mormona. A la cabeza de la iglesia está el profeta, el cual es asistido por dos consejeros, quienes comparten la carga de trabajo y son elegidos por el mismo profeta. Nadie busca o hace campaña para ocupar esta posición. El profeta solo hace la elección a través de la oración. Estos tres, conocidos como la Primera Presidencia, supervisan los trabajos de toda la iglesia en el mundo.

El siguiente nivel de liderazgo es el Quórum de los doce Apóstoles. Ellos, como la Primera Presidencia, son vistos como profetas y asimismo tienen una intensa carga de trabajo al ayudar a dirigir la iglesia. Están organizados por una jerarquía basada en cuánto tiempo han sido un apóstol.

Una manera en la cual los católicos y mormones difieren es en cómo eligen a su más alto líder. Para los mormones, no hay suspenso, no hay votación, ni ceremonia. Mientras que los católicos están a la expectativa del humo para dar a conocer que se ha hecho una elección, los mormones ya saben quién los guiará en el momento que el anterior presidente fallece. El proceso sigue un patrón establecido y no presenta sorpresas.

La primera presidencia se disuelve en el momento en que el presidente de la Iglesia muere y los apóstoles pasan a dirigir oficialmente la Iglesia como un organismo. En este momento, existen generalmente catorce apóstoles, no doce, debido a que los dos consejeros son también apóstoles y ellos regresan a su lugar en el quórum. El apóstol con el rango más alto, conocido como el presidente del Quórum de los Doce, lidera a los apóstoles. Se lleva a cabo una reunión entre los apóstoles, en la que se abordan dos opciones. Una es reorganizar la Primera Presidencia de inmediato. La otra es para esperar y permitir que los apóstoles sigan liderando por un tiempo.

Una vez que se toma la decisión de reorganizar, se elige al nuevo profeta en una decisión unánime de los apóstoles. El nuevo profeta siempre, desde los inicios de la Iglesia, ha sido el apóstol que lleva sirviendo más tiempo, por lo que no hay ninguna sorpresa. Todo el mundo a quién se espera, mucho antes de que surja la necesidad. El profeta elige a sus nuevos consejeros y se organiza la Primera Presidencia. El apóstol que ha servido por más tiempo después del profeta es la nueva cabeza del Quórum de los Doce. Si esa persona fue elegida como consejero, el que haya servido como apóstol por más tiempo  que no ocupe un llamamiento en la Primera Presidencia se convierte en el presidente en funciones del Quórum de los Doce Apóstoles. Más tarde, el nuevo profeta, elegirá a un nuevo apóstol para llenar la vacante en el Quórum.

Los profetas han sido autorizados para hablar en nombre de Dios desde los primeros días de la Tierra. A través de Noé, Moisés, Elías y otros, Dios ha comunicado las enseñanzas y los requisitos de Su Evangelio a través de los elegidos por Él.

Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. (Amós 3:7)

Cuando la iglesia fue restaurada, naturalmente requirió un profeta y ha habido uno liderando la Iglesia continuamente desde su restauración en los tiempos modernos.

El profeta es la única persona que puede recibir revelación para toda la iglesia. Cada persona en el mundo puede, si es digna, recibir revelación personal para su propia vida y para todo por lo cual sea responsable, pero sólo al profeta se le da el derecho de recibir revelación para la Iglesia en su conjunto.

A pesar de que los profetas y apóstoles realizan diversas funciones administrativas, su propósito principal es dar testimonio del Salvador. Así como los apóstoles de Jesús sirvieron como testigos especiales de Él cuando vivió en la tierra, a los apóstoles de hoy y en cada generación antes y a partir de entonces, se les instruyó testificar de la divinidad de Cristo y enseñar a la gente sobre Su misión y sobre Su expiación.

José F. Smith, un antiguo profeta, dijo:

Se espera que estos doce discípulos de Cristo sean los testigos oculares y de oídos de la misión divina de Jesucristo. No es permisible que ellos digan, yo creo, simplemente; lo he aceptado simplemente porque lo creo. Lean la revelación, el Señor nos informa que ellos deben saber, deben obtener el conocimientos por sí mismos. Debe estar con ellos como si hubieran visto con sus ojos y oído con sus oídos y ellos saben la verdad. Esa es su misión, para dar testimonio de Jesucristo y de Él crucificado y resucitado de entre los muertos y revestido ahora con poder omnipotente a la diestra de Dios, el Salvador del mundo. Esa es su misión y su deber y esa es la doctrina y la verdad que es su deber predicar al mundo y ver que se predique al mundo. (En un Informe de Conferencia, abril de 1916, pág. 6; o Doctrina del Evangelio, pág. 178)

El presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Día es un profeta, vidente y relevador. Cada uno de estos términos tiene un significado específico añadido a esto.

Aunque cualquier persona que sea digna puede recibir revelación personal, el profeta de la iglesia debe estar específicamente llamado por Dios para tener esta posición. Bruce R. McConkie dijo:

Un verdadero profeta es aquel que tiene testimonio de Jesús; una persona que sabe por revelación personal que Jesucristo es el Hijo del Dios viviente y de que iba a ser, o ha sido, crucificado por los pecados del mundo; alguien para que Dios hable y reconozca la todavía apacible voz del Espíritu. Un verdadero profeta es aquel que posee el santo sacerdocio; que es un administrador legal, que tiene poder y autoridad de Dios para que lo represente en la tierra. Un verdadero profeta es un maestro de rectitud a quien las verdades del Evangelio han sido reveladas y quienes las presentan a sus semejantes a fin de que puedan convertirse en herederos de la salvación en el cielo más alto. Un verdadero profeta es un testigo, un testigo viviente, alguien que sabe y alguien que testifica. Como tal, en caso necesario, predice el futuro y revela a los hombres lo que el Señor le revela a él”. (El Mesías Mortal, 2:169)

Un vidente es un don mayor que el don de la profecía. Es el que ve cosas que no podemos ver con nuestros ojos naturales. Esto describe cuando Moisés vio a Dios, por ejemplo. Describe a los profetas que han visto visiones.

Un revelador ayuda a las personas a saber de algo que no conocían antes. Cuando un profeta explica una doctrina de la que las personas no habían oído hablar antes, él está siendo un revelador. Cuando José interpretó los sueños del faraón.

El presidente de los mormones es todas estas cosas, así como un testigo de Cristo y el presidente de la Iglesia. El profeta no es considerado sagrado o divino de ningún modo y no es adorado. Él es honrado y respetado, pero sólo Dios y Jesucristo son adorados.

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¿Cómo son las reuniones de los mormones?

Martes, 12 Enero, 2010

Los mormones son bastante conocidos por ser personas que se reúnen siempre. Tienen reuniones y tienen reuniones para planificar reuniones. Pero ¿Qué hacen en todas estas reuniones?

La reunión más importante es la Reunión Sacramental. Está se realiza cada domingo y es el principal servicio de adoración. Debido a que los mormones son administrados por un clero laico, el obispo, quien es el equivalente a un pastor, no da el sermón cada semana. Cada parte de la reunión la realiza alguien que dona su tiempo y talentos.

La reunión se realiza en la capilla, la cual es diseñada de una manera muy simple. No hay estatuas y los edificios recientes no tienen fotos. Hay un “estrado” que se encuentra en una parte elevada al frente de la sala. Este tiene asientos para el coro, el liderazgo y los oradores y, por lo general, también tiene un piano y un órgano. Hay un podio que, a veces, tiene flores y siempre tiene papel tisú porque los mormones tienden a llorar cuando sienten el espíritu fuertemente.

Mientras que llegan los devotos, un voluntario toca la música de preludio. Se inicia la reunión con un miembro del obispado, el obispo o uno de sus dos consejeros, dando la bienvenida a todos y conduciendo cualquier asunto necesario. Hay una canción de apertura dirigida por un director de coro y cualquier adulto o adolescente miembro de la congregación que está invitado a hacerlo, da una oración. A las mujeres se les permite orar y dar discursos en las reuniones mormonas. Los miembros oran usando sus propias palabras.

Algunas veces se confirma a una persona como nuevo miembro de la iglesia o se bendice a un bebé (similar a un bautismo de otros credos)

Después de estos preliminares, de dar los anuncios y la información sobre quién ha sido invitado para asumir recientemente los cargos en la iglesia, se da inicio a la parte del sacramento de la reunión. Esta es la razón principal para que se celebre la reunión. En este momento, los miembros de la congregación cantan una canción sobre la muerte o la resurrección del Salvador, Jesucristo. Luego, se bendice la Santa Cena y es repartida a la congregación.

Los jóvenes o adultos varones que poseen el sacerdocio bendicen la Santa Cena. El poseedor del sacerdocio debe tener al menos dieciséis años de edad. Ellos se paran en una esquina del estrado en la parte delantera de la sala en un altar. Un poseedor de sacerdocio dice la oración, que es una de las pocas oraciones prescritas en la iglesia, para bendecir el pan. Jóvenes o adultos varones que tienen por lo menos doce años de edad reciben las bandejas de las personas que bendijeron el sacramento y lo reparten a la congregación. Estas oraciones se pueden leer en Doctrina y Convenios. Esto es seguido por la bendición y la repartición del agua. Se llevan las bandejas al final de las filas. Los miembros toman su porción y luego sujetan la bandeja para la persona que está sentada junto a ellos mientras esa persona lo toma. Una persona que no es miembro de la iglesia simplemente puede tomar la bandeja y sujetarla para la siguiente persona, sin participar.

El participar del Sacramento, llamado Santa Cena, permite a los miembros renovar las promesas que hicieron a Dios en el bautismo y les recuerda la expiación de Jesucristo. Mientras se pasa la Santa Cena, los miembros se sientan en silencio y piensan sobre Jesús o leen sus escrituras. Durante ese momento, los más pequeños suelen ver fotos de Jesús.

Cuando esto termina, varios miembros de la congregación dan discursos o pequeños sermones. Este tiempo con frecuencia empieza con discursos de cinco minutos a cargo de uno o dos jóvenes, seguidos de discursos más extensos a cargo de los adultos. El líder invita tanto a hombres como a mujeres a dar discursos y se les asigna un tema. La reunión con frecuencia se enfoca en un solo tema el cual los líderes escogen para esa semana. De esta manera, se le brinda la oportunidad a los oradores de estudiar un tema para una semana y luego compartir sus apreciaciones, escrituras favoritas y citas significativas que guarden relación con el tema. La congregación recibe las apreciaciones de muchas  personas diferentes durante el transcurso del año.

Algunas veces se canta un himno intermedio entre los discursos.

Al finalizar la reunión, hay una canción y una oración, nuevamente a cargo de un miembro de la congregación y se pide a los miembros que asistan a sus clases.

Es importante señalar que los niños están presentes en el Servicio Sacramental con sus familias. No hay servicio de guardería para esta porción del día. Esto significa que los servicios mormones algunas veces tienen un poco de ruido, pero los miembros sienten que es importante que los niños asistan a este servicio y tengan recuerdos para toda la vida de la adoración con sus hijos. Muchos padres dan libros o juguetes que no hacen ruido, a los niños menores. A pesar de esto, puede haber un poco de ruido e incluso puede escaparse alguno ocasionalmente, un niño pequeño quien se escapa de sus padres y decide ir a visitar al obispo hasta el estrado. Sin embargo, el Salvador dejó muy en claro durante su ministerio que los niños tienen importancia ante el Señor y que nosotros no debemos apartarlos. Los mormones están aceptando las distracciones de los niños en las reuniones, aun cuando se esfuerzan en enseñar a sus hijos a comportarse.

Después de la reunión sacramental, las personas continúan con diferentes clases. Los niños de un año y medio hasta tres años de edad asisten a una clase de guardería, la cual no se trata solo de una hora de recreación, sino que es una verdadera clase con lecciones, música y actividades educativas. Los niños de tres a doce años de edad asisten a la Primaria. Durante la mitad de la primaria, ellos se ubican en clases dividas según su edad. La otra mitad, ellos están en Tiempo para Compartir, donde están con todos los niños de la Primaria o con la mitad de ellos, divididos según su edad. Aquí ellos tienen una clase en la que participan y un período musical.

Los adolecentes asisten a la Escuela Dominical con alumnos de su misma edad, y luego se separan en dos grupos, uno para jóvenes varones y otro para jovencitas. Ellos asisten a una clase que los ayuda a aprender los aspectos prácticos del evangelio, cómo tomar la doctrina y aplicarla en su vida diaria. En el transcurso de la semana, tendrán una actividad semanal en un día de la semana y los que tienen de catorce a años en adelante asistirán a una clase de estudio de las escrituras diariamente.

Los adultos inician con la Escuela Dominical y posteriormente ellos también se separan en grupos de acuerdo a su género. Los hombres asisten a una clase de sacerdocio, incluso si ellos aún no poseen el sacerdocio, y las mujeres asisten a la Sociedad de Socorro, una organización auxiliar que se enfoca en el servicio y la educación del evangelio. Aunque estos dos grupos estudian casi el mismo tema, ellos lo hacen desde la perspectiva de sus roles en la vida.

El procedimiento completo de estas tres reuniones toma tres horas. Debido a que el Día de Reposo está destinado para la adoración, esto de ninguna manera impacta el día para los miembros. Aun cuando ellos regresan a casa, ellos santificarán el Día de Reposo, tal como Dios ordenó, y continuarán con la adoración familiar o personal, el estudio y la refleccción.

Las reuniones con los mormones tienden a ser muy simples. Éstas se llevan a cabo por voluntarios y se enfocan en la misión de la iglesia, la cual es llevar a las personas a Cristo.

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¿Los mormones canonizan santos?

Martes, 12 Enero, 2010

En la fe católica, la canonización es el reconocimiento oficial de que alguien es un santo y lo fue incluso antes del reconocimiento oficial. Se sigue un proceso para permitir que la iglesia determine quién es un santo.

Los mormones (apelativo para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días) no siguen este proceso. El término santo se usa en el nombre oficial de la iglesia y denota, tal como se usa en la Biblia, a una comunidad de personas que siguieron a Dios. La Enciclopedia del Mormonismo establece que Pablo usó el término para los miembros bautizados de la iglesia de Cristo, al utilizar la palabra griega hagios, que también puede significar apartado o santo. Pablo usa este término en Filipenses 1:1.

Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y los diáconos:

El término Santos, tal como lo usan los mormones, significa que nosotros somos miembros de la propia Iglesia de Jesucristo. Somos bautizados en Su nombre y hemos tomado Su nombre sobre nosotros. Como Santos, tenemos una responsabilidad especial de vivir de acuerdo a Sus enseñanzas y representarlo bien.

Quentin L. Cook, un oficial de alto rango de la iglesia dijo:

¿Qué significa ser santo? En la Iglesia del Señor, los miembros son Santos de los Últimos Días y tratan de emular al Salvador, de seguir Sus enseñanzas y recibir las ordenanzas salvadoras con el fin de llegar a vivir en el reino celestial con Dios el Padre y nuestro Salvador, Jesucristo. El Salvador dijo: “…éste es mi evangelio; y vosotros sabéis las cosas que debéis hacer en mi iglesia; pues las obras que me habéis visto hacer, ésas también las haréis;…”.

No es fácil ser Santo de los Últimos Días; ése no fue el objetivo. La meta primordial de vivir en la presencia de Dios el Padre y de Su Hijo, Jesucristo, es un privilegio imposible de comprender.

Quentin L. Cook, “¿Eres un santo?” Liahona, noviembre de 2003, 95-96

Para los mormones, ser un santo no es algo reservado para algunos, sino algo que cada miembro de la iglesia puede y debería hacer. Todos tiene la misma oportunidad de servir a Dios y volver a Él algún día a través del don de la expiación de Cristo. ¿Qué significa esto en términos de la vida cotidiana?

Los líderes de la iglesia han aconsejado a los miembros estar en el mundo, pero no ser parte del mismo. Los  mormones ya no necesitan vivir en comunidades separadas a fin de proteger sus vidas de modo que ahora viven en el mundo. A pesar de que viven en el mundo, trabajan, van a la escuela y juegan, no necesitan imitar al mundo. Conocen las normas que Dios tiene para ellos y trabajan duro para vivirlas aun cuando eso signifique un sacrificio. Para un adolescente, esto significa vestirse a la moda, pero modestamente, mantenerse dentro de un alto estándar moral mientras salen en citas y anticipando qué fiestas podrían implicar una conducta inapropiada. Para un niño, puede ser que tenga el coraje de decirle a un profesor que no puede participar en la fiesta de té en la escuela durante el Día de la Cultura Japonesa, porque no beben té. Para un adulto, puede significar decirle a su jefe que lo siente, pero que no puede hacer lo que se le asignó hacer porque es ilegal, a pesar de que podría significar la pérdida de un trabajo o promoción e incluso si alguien más lo está haciendo.

Asimismo, los líderes de la iglesia han aconsejado a los miembros que eviten el adorar a cualquier otro Dios. Hoy en día, eso por lo general significa evitar dar más importancia a cualquier otra cosa que a Dios y Jesucristo, incluyendo la fama, el dinero o la popularidad. Para muchos en el mundo de hoy, la atención se centra en obtener cosas materiales. Las personas pasan grandes horas no sólo ganando lo que necesitan para tener una vida razonablemente buena, sino teniendo una casa costosa,  lo última de la moda y el auto más prestigioso. Para ello, muchos de ellos deben sacrificar otras cosas, tales como la asistencia a la Iglesia o la integridad. Para hacer esto, anteponen al dios de la riqueza al único Dios verdadero y a Jesucristo, su Salvador. La riqueza es a menudo el “becerro de oro” del mundo de hoy.

Otra manera en que los miembros de la iglesia de Dios Lo honran y viven de acuerdo con el título de Santos es respetar y cuidar a sus familias. Actualmente, la vida familiar es a menudo tratada como una actividad secundaria en la vida. Los mormones consideran a las familias como un regalo de Dios para ellos y como una parte fundamental de la eternidad, ya que los mormones también creen que la vida familiar continúa por la eternidad. Cuando su familia continúa junta a pesar de la muerte, vale la pena los sacrificios necesarios para construir una familia maravillosa. A los mormones se les enseña a pasar tiempo con sus cónyuges e hijos de maneras significativas. La iglesia bosqueja algunas de estas horas familiares, tales como el estudio de las Escrituras y oración en familia, la Noche de Hogar y los Consejos Familiares. Otros son creados por padres que trabajan duro para encontrar la manera de fortalecer sus familias e influenciar a sus hijos. Estos incluyen el separar un día para conversar, para memorables excursiones y trabajo voluntario compartidos.

Los mormones permanecer enfocados en Dios y Jesucristo asistiendo a la Iglesia cada domingo. Ellos asisten como familia e incluso los bebés y los niños pequeños asisten con sus familias al servicio básico de adoración, conocido como Reunión Sacramental.  Luego de eso, se separan en grupos para las clases. Esta asistencia a la Iglesia toma tres horas. Sin embargo, los mormones, a diferencia de muchas personas en otras religiones, consideran el mandamiento de guardar el Día de Reposo santo para que se considere como tal. Es necesario que todo el día se dedique a actividades espirituales. Una vez que termina la Iglesia, los miembros regresan a casa y sólo hacen las tareas que son esenciales, las que incluyen la preparación de comidas simples y el cuidado de los niños pequeños. El sábado, hacen los preparativos para la limpieza de la casa, ir de compras y sea cual sea la preparación que se necesite hacer para mantener el Día de Reposo centrado en Dios. Ellos leen las escrituras, se ocupan de las asignaciones de la Iglesia, escriben en sus diarios y encuentran otras maneras de acercarse a Dios. Este tiempo de atención espiritual de cada semana les permite hacer frente al mundo durante otra semana con la fuerza para resistir las tentaciones y los desafíos del mundo, así como también fortalecer su relación con el Salvador.

Los mormones no designan a ciertas personas como que han alcanzado la santidad. En lugar de ello, cada persona trabaja duro para ser un verdadero Santo, un seguidor del Salvador.

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¿Realizan los mormones las Estaciones de la Cruz?

Martes, 12 Enero, 2010

Las Estaciones de la Cruz es una tradición católica que surgió del deseo de representar los peregrinajes a Jerusalén. Hoy en día, ayudan a los católicos a recordar los últimos días de la vida de Jesucristo ya que pasan orando por una serie de cruces de madera bendecidas por una persona con la autoridad para hacerlo. Algunos lo consideran como una reparación por el sufrimiento y soledad de la Via Dolorosa personal del Salvador. El Papa Pío XI lo consideró como una obligación para los católicos y Juan Pablo II oraba por aquellos que hacen un esfuerzo por apoyar al Salvador en las interminables cruces que soporta incluso hoy en día, a través del abuso y el mal trato de aquellos que no honran los Sacrificios que Él hizo por ellos.

Aunque los mormones no participan en una ceremonia formal, enseñan el fundamento detrás de esto. Tal como lo dijo el Papa Juan Pablo II, debemos permanecer al lado del Salvador.

En abril de 2009, en la Conferencia General de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros los llaman con frecuencia mormones, Jeffrey R. Holland dio un fuerte discurso sobre este tema, titulado “Nadie estuvo con Él”. Él habló de la manera en que el Salvador fue abandonado durante la mayor parte del tiempo de los últimos días difíciles. Habló del abuso y negación no sólo de aquellos que lo conocían personalmente y lo querían, sino también del trato que recibió de aquellos que estaban dentro de Su círculo personal, comenzando por Judas, quien lo conocía, viajó con Él y enseñó el evangelio. Pedro, Santiago y Juan dormían mientras el Salvador pagaba por los pecados de los que alguna vez vivieron y vivirán, incluidos aquellos que dormían afuera del jardín después de que se les pidiera que permanecieran despiertos. Al final, el élder Holland escribió:

“Fue así que, por necesidad divina, el círculo de apoyo alrededor de Jesús se hace más y más pequeño, dando un significado al corto versículo de Mateo: “Todos los discípulos [dejándole] huyeron”15. Pedro permaneció lo suficientemente cerca como para que se le reconociera y confrontara. Juan permaneció al pie de la cruz con la madre de Jesús. En especial y como siempre, las benditas mujeres en la vida del Salvador permanecieron tan cerca de Él como pudieron. Pero básicamente, Su solitaria jornada de regreso a Su Padre siguió sin consuelo ni compañía”.

Existía un propósito espiritual para esta soledad, ya que Jesús llegó a comprender completamente cómo se sentía estar solo en medio del sufrimiento. Sin embargo, el élder Holland ofreció la presente petición a los cristianos en todas partes del mundo.

“Hermanos y hermanas, uno de los grandes consuelos de esta época de Pascua de Resurrección es que debido a que Jesús caminó totalmente solo por el largo y solitario sendero, nosotros no tenemos que hacerlo. Su solitaria jornada proporciona una compañía excelente para la corta versión de nuestro sendero: el misericordioso cuidado de nuestro Padre Celestial, la infalible compañía de este Hijo Amado, el excelente don del Espíritu Santo, los ángeles del cielo, familiares a ambos lados del velo, profetas y apóstoles, maestros, líderes y amigos. Se nos han dado todos estos compañeros y más para nuestra jornada terrenal por medio de la expiación de Jesucristo y de la restauración de Su evangelio. La verdad que se pregonó desde la cima del Calvario es que nunca estaremos solos ni sin ayuda, aunque a veces pensemos que lo estamos. Ciertamente, el Redentor de todos nosotros dijo: “No os dejaré huérfanos. [Mi Padre y yo] vendremos a vosotros [y moraremos con vosotros]”20.

“La otra súplica que tengo para esta época de Pascua es que esas escenas del solitario sacrificio de Cristo, marcados con momentos de negación, abandono y, al menos una vez, con rotunda traición, nunca tenemos que repetirlas. Él ya caminó solo una vez. Ahora, ruego que Él nunca tenga que volver a confrontar el pecado sin nuestra ayuda y socorro, que nunca vuelva a encontrar sólo espectadores indiferentes cuando nos vea a ustedes y a mí a lo largo de Su Vía Dolorosa en nuestros días. A medida que se acerca esta semana santa —el jueves de Pascua con su Cordero Pascual, el viernes expiatorio con su cruz, el domingo de Resurrección con su sepulcro vacío— ruego que declaremos que somos discípulos cabales del Señor Jesucristo, no sólo en palabra o en la afluencia de tiempos de comodidad, sino en hechos, en valor y en fe, incluso cuando el sendero sea solitario y cuando nuestra cruz sea difícil de llevar. Ruego que en esta semana de Pascua y siempre permanezcamos al lado de Jesucristo “en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar en que [estemos], aun hasta la muerte”21, porque ciertamente así es como Él permaneció a nuestro lado, aun hasta la muerte y cuando tuvo que estar total y definitivamente solo. En el nombre de Jesucristo. Amén”.

Entonces se podría decir que los mormones realizan las Estaciones de la Cruz en cada momento, todos los días, permaneciendo al lado del Salvador, defendiéndolo, sirviendo como testigos de Él y asegurando dar un significado a la expiación de Jesucristo. Sus líderes les enseñan que nuestra religión no es una religión que sólo se pueda vivir los domingos por algunas horas. Se debe vivir en todo momento para que tenga un significado.

Una manera en la que los mormones permanecen al lado de Jesucristo es siguiendo Su ejemplo. Cuando nos bautizamos, tomamos Su nombre sobre nosotros, e incluso a los niños pequeños, quienes pueden bautizarse a la edad de ocho años, se les enseña que esto es una responsabilidad sagrada. Cuando tomamos Su nombre sobre nosotros, asumimos la responsabilidad de representar lo que Él cree, tanto como sea posible, y hacer que la palabra “cristiano” sea una palabra positiva y con significado. Hacemos lo posible para nunca degradar Su nombre sagrado. Aunque en todos los tiempos nunca nadie fue perfecto, a excepción del Salvador, tenemos una responsabilidad que va mucho más allá de los demás, cuando nos decimos llamar cristianos.

El Señor hace la mayor parte de Su trabajo a través de otras personas. Cuando alguien necesita alimentarse, le designa a una persona que tiene alimentos. Cuando un niño de Dios necesita un hogar, se le proporciona mediante un servicio inspirado de otro ser humano. Cuando Jesús nos advierte de otra persona en necesidad, es nuestra responsabilidad prestar atención. Si nos hacemos los desentendidos, ponemos excusas o perdemos tiempo analizando de quien es en verdad la responsabilidad, dejamos al Salvador solo. Cuando estudiamos los mandamientos el domingo, pero los olvidamos el lunes, lo dejamos solo. Cuando flaqueamos y elegimos no arrepentimos, lo dejamos solo.

Las Estaciones de la Cruz es una manera adorable de recordar los sacrificios que Jesús hizo por nosotros, fortaleciendo la capacidad para realizarlas todo el año. Aunque los mormones no participen de este ritual, tienen la obligación sagrada de recordar aquellos sacrificios todos los días del año, incluso sin recordar la ceremonia.

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¿Hay un Dios? ¿Cómo puedo saberlo?

Lunes, 11 Enero, 2010

El viaje para probar la existencia de Dios es un viaje personal.  No puede probarse Su existencia a través de un estudio científico aunque algunos estudios sí lo han sugerido.  Cada persona debe viajar por sí misma y encontrar su propio camino para descubrir que Dios es real.

Algunas de las personas que hacen esta pregunta están interesadas en un viaje sincero para averiguar si existe o no un Dios.  Otras preguntan como si se tratara de un desafío con la esperanza de probar que los fieles están equivocados.  En primer lugar, abordaremos las preocupaciones del sincero buscador de la verdad.  Después, nos enfocaremos en las preocupaciones de los retadores. (más…)

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¿Los mormones adoran a José Smith?

Sábado, 3 Mayo, 2008

Respuesta personal de Richard Neitzel Holzapfel

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días veneran a los profetas bíblicos y a los apóstoles como Moisés, Isaías, Jeremías, Pedro, Juan y Pablo. Ellos creen que el Señor sigue llamando a profetas y apóstoles actualmente. Entre esos profetas, Dios ha escogido en estos últimos días a José Smith (1805-44), el primer profeta moderno.

Además de honrar a los profetas y apóstoles, los mormones creen, así como todos los cristianos, que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5). Por ello, los mormones adoran real y sinceramente a Dios, el Eterno Padre, en el nombre de Jesucristo, el único Hijo de Dios. Ellos no adoran a ningún otro hombre o mujer no importa quiénes sean o qué hayan hecho. (más…)

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