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La obediencia a las leyes proporciona libertad

Miércoles, 13 Enero, 2010

A veces se piensa que los mormones tienen muchas reglas prohibitivas. Pero ellos saben que dentro de las reglas existen muchas oportunidades para la libertad, y que esas reglas en realidad los hacen ser más libres que aquellos que no tienen reglas.

Un ejemplo muy utilizado de libertad dentro de una estructura es el soneto. Un soneto es un poema con reglas muy estrictas.

Cada soneto de Shakespeare contiene catorce líneas. Cada línea tiene diez sílabas escritas en pentámetro yámbico. A pesar de esta estructura muy estricta, Shakespeare logró crear 154 sonetos, todos diferentes,  y muchas otras personas también lo hicieron basándose en esta fórmula. La estructura no impide que las personas sean creativas y que escriban algo relacionado a sus sentimientos. Más bien, de hecho brinda libertad al autor. Teniendo la estructura en su lugar, el poeta es libre de enfocar toda su atención en el mensaje y en redactar el poema, el cual, después de todo, es el propósito de un poema.

Del mismo modo, un mormón es libre de llevar una vida de gran variedad sin incumplir ningún mandamiento. Existen mormones con muchas profesiones diferentes, que viven estilos de vida muy diferentes y les va bien en buena parte de sus culturas y vecindades. Tienen similitudes, porque tienen ciertos valores y prácticas en común, pero existen miles de modelos de vida sin esa estructura.

La estructura que las enseñanzas de la Iglesia les proporciona, les permite una mayor libertad de la que es posible para la mayoría de las personas. Es mucho trabajo tener que decidir por uno mismo qué es lo correcto o lo erróneo, meditando, analizando e investigando, y luego haciendo constantemente una serie de correcciones en el curso para encajar en las normas de la sociedad. Aunque los mormones siempre aprendieron por ellos mismos diferentes temas, saben que pueden acudir a Dios para una respuesta final, en vez de constantemente, a lo largo de sus vidas, tener que observar detalladamente sus preferencias en contra de las prioridades de modas siempre cambiantes y valores que hay en el mundo.

La verdad es inalterable,  y una vez que un mormón ha decidido cuál es la verdad, es libre de seguir adelante y enfocarse en otros aspectos de su vida, como construir una familia sólida y servir a los demás. Las prioridades están establecidas, así que ellos pueden estructurar sus vidas de acuerdo a ellas. Ésta puede ser una de las razones de por qué los Mormones a menudo están al frente de muchos movimientos y servicios importantes. Ellos tienen tiempo de hacerlo porque no están constantemente reconstruyendo sus fundamentos.

N. Eldon Tanner dijo:

“Debemos conocer y entender las doctrinas para ser obedientes, y debemos ser obedientes para ser libres. Esto se aplica a las leyes de Dios y a las leyes de la tierra. Con mucha frecuencia pensamos en la libertad sólo como la calidad o el estado de ser libres de la limitación o compulsión externa, y no sometida a la voluntad de otro, donde tenemos el poder de elegir con cada persona libre de “hacer sus propias cosas”, independientemente de las consecuencias en él o en otros.

Brigham Young declaró:

“No existe hombre entre nosotros que no esté deseoso de reconocer de inmediato que Dios pide estricta obediencia a sus mandamientos. Pero al rendir esa obediencia estricta, ¿nos volvemos esclavos? No, es la única manera sobre la faz de la tierra de que usted y yo seamos libres, y si tomamos otro rumbo, nos volveremos esclavos de nuestras propias pasiones, y de las de los inicuos, … y sirvios del diablo” . (Diario de Discursos, 18:246)

N. Eldon Tanner, “Ustedes sabrán la verdad”, Ensign-revista SUD en inglés, mayo de 1978, pág. 14

Los mormones hacen una elección importante y eso permite que otras elecciones caigan en su propio lugar. En algún punto en sus vidas, ya sea que sean conversos o hayan asistido toda su vida a la Iglesia, cada uno de ellos se toma el tiempo para decidir por ellos mismos que la Iglesia es verdadera y que Dios ha restaurado su evangelio y mandado un profeta para que nos guíe. Esto no es fe ciega, porque ellos han ido a la única fuente de verdad para saber si ellos están o no siguiendo a alguien que está recibiendo instrucciones de Dios. Ellos no necesitan confiar en la palabra del profeta diciendo que él es el profeta hasta que Dios esté de acuerdo. En cualquier momento en el futuro, un mormón puede orar sobre una doctrina específica de la cual no esté seguro, pero generalmente encuentra innecesario rezar acerca de cada enseñanza. Esto se parece mucho a cuando un niño aprende que una estufa caliente quemará su mano si la toca. Seguirá probándolo unas cuantas veces más, pero después de eso, no tendrá necesidad de hacerlo cada vez que se encuentre con una estufa caliente, o incluso otra cosa diferente que esté caliente. Él simplemente actúa de acuerdo a lo que ya ha aprendido y toma precauciones cada vez que se encuentra con algo caliente.

Sheri Dew, un mormón destacado dijo:

Personalmente conozco decenas de miles de jóvenes y adultos jóvenes que están viviendo vidas moralmente limpias. Ellos son felices, productivos y están esperando con ansias comprometerse en matrimonio. La pureza moral no es anticuada. Por supuesto que tampoco es fácil.  Pero sostengo que es más fácil que la alternativa. Los hombres y mujeres virtuosas nunca se preocupan por un embarazo inesperado o por enfermedades de transmisión sexual. Nunca están angustiados por la confesión de alguna infidelidad. No se sienten vacios después de una noche de aventura. No hay dolor por perder a alguien de la familia por la infidelidad. No hay recuerdos acechantes de indiscreciones. Citando a C. S. Lewis, “La virtud-incluso la virtud frustrada-trae luz; la indulgencia trae tiniebla”. 10 (Ver Sheri L. Dew: El Poder de la Virtud-en inglés)

Es la libertad del temor, consecuencias negativas e incertidumbre lo que le da a los mormones seguridad y paz, y la libertad de llevar una vida significativa y llena de gozo.

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¿Los mormones canonizan santos?

Martes, 12 Enero, 2010

En la fe católica, la canonización es el reconocimiento oficial de que alguien es un santo y lo fue incluso antes del reconocimiento oficial. Se sigue un proceso para permitir que la iglesia determine quién es un santo.

Los mormones (apelativo para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días) no siguen este proceso. El término santo se usa en el nombre oficial de la iglesia y denota, tal como se usa en la Biblia, a una comunidad de personas que siguieron a Dios. La Enciclopedia del Mormonismo establece que Pablo usó el término para los miembros bautizados de la iglesia de Cristo, al utilizar la palabra griega hagios, que también puede significar apartado o santo. Pablo usa este término en Filipenses 1:1.

Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y los diáconos:

El término Santos, tal como lo usan los mormones, significa que nosotros somos miembros de la propia Iglesia de Jesucristo. Somos bautizados en Su nombre y hemos tomado Su nombre sobre nosotros. Como Santos, tenemos una responsabilidad especial de vivir de acuerdo a Sus enseñanzas y representarlo bien.

Quentin L. Cook, un oficial de alto rango de la iglesia dijo:

¿Qué significa ser santo? En la Iglesia del Señor, los miembros son Santos de los Últimos Días y tratan de emular al Salvador, de seguir Sus enseñanzas y recibir las ordenanzas salvadoras con el fin de llegar a vivir en el reino celestial con Dios el Padre y nuestro Salvador, Jesucristo. El Salvador dijo: “…éste es mi evangelio; y vosotros sabéis las cosas que debéis hacer en mi iglesia; pues las obras que me habéis visto hacer, ésas también las haréis;…”.

No es fácil ser Santo de los Últimos Días; ése no fue el objetivo. La meta primordial de vivir en la presencia de Dios el Padre y de Su Hijo, Jesucristo, es un privilegio imposible de comprender.

Quentin L. Cook, “¿Eres un santo?” Liahona, noviembre de 2003, 95-96

Para los mormones, ser un santo no es algo reservado para algunos, sino algo que cada miembro de la iglesia puede y debería hacer. Todos tiene la misma oportunidad de servir a Dios y volver a Él algún día a través del don de la expiación de Cristo. ¿Qué significa esto en términos de la vida cotidiana?

Los líderes de la iglesia han aconsejado a los miembros estar en el mundo, pero no ser parte del mismo. Los  mormones ya no necesitan vivir en comunidades separadas a fin de proteger sus vidas de modo que ahora viven en el mundo. A pesar de que viven en el mundo, trabajan, van a la escuela y juegan, no necesitan imitar al mundo. Conocen las normas que Dios tiene para ellos y trabajan duro para vivirlas aun cuando eso signifique un sacrificio. Para un adolescente, esto significa vestirse a la moda, pero modestamente, mantenerse dentro de un alto estándar moral mientras salen en citas y anticipando qué fiestas podrían implicar una conducta inapropiada. Para un niño, puede ser que tenga el coraje de decirle a un profesor que no puede participar en la fiesta de té en la escuela durante el Día de la Cultura Japonesa, porque no beben té. Para un adulto, puede significar decirle a su jefe que lo siente, pero que no puede hacer lo que se le asignó hacer porque es ilegal, a pesar de que podría significar la pérdida de un trabajo o promoción e incluso si alguien más lo está haciendo.

Asimismo, los líderes de la iglesia han aconsejado a los miembros que eviten el adorar a cualquier otro Dios. Hoy en día, eso por lo general significa evitar dar más importancia a cualquier otra cosa que a Dios y Jesucristo, incluyendo la fama, el dinero o la popularidad. Para muchos en el mundo de hoy, la atención se centra en obtener cosas materiales. Las personas pasan grandes horas no sólo ganando lo que necesitan para tener una vida razonablemente buena, sino teniendo una casa costosa,  lo última de la moda y el auto más prestigioso. Para ello, muchos de ellos deben sacrificar otras cosas, tales como la asistencia a la Iglesia o la integridad. Para hacer esto, anteponen al dios de la riqueza al único Dios verdadero y a Jesucristo, su Salvador. La riqueza es a menudo el “becerro de oro” del mundo de hoy.

Otra manera en que los miembros de la iglesia de Dios Lo honran y viven de acuerdo con el título de Santos es respetar y cuidar a sus familias. Actualmente, la vida familiar es a menudo tratada como una actividad secundaria en la vida. Los mormones consideran a las familias como un regalo de Dios para ellos y como una parte fundamental de la eternidad, ya que los mormones también creen que la vida familiar continúa por la eternidad. Cuando su familia continúa junta a pesar de la muerte, vale la pena los sacrificios necesarios para construir una familia maravillosa. A los mormones se les enseña a pasar tiempo con sus cónyuges e hijos de maneras significativas. La iglesia bosqueja algunas de estas horas familiares, tales como el estudio de las Escrituras y oración en familia, la Noche de Hogar y los Consejos Familiares. Otros son creados por padres que trabajan duro para encontrar la manera de fortalecer sus familias e influenciar a sus hijos. Estos incluyen el separar un día para conversar, para memorables excursiones y trabajo voluntario compartidos.

Los mormones permanecer enfocados en Dios y Jesucristo asistiendo a la Iglesia cada domingo. Ellos asisten como familia e incluso los bebés y los niños pequeños asisten con sus familias al servicio básico de adoración, conocido como Reunión Sacramental.  Luego de eso, se separan en grupos para las clases. Esta asistencia a la Iglesia toma tres horas. Sin embargo, los mormones, a diferencia de muchas personas en otras religiones, consideran el mandamiento de guardar el Día de Reposo santo para que se considere como tal. Es necesario que todo el día se dedique a actividades espirituales. Una vez que termina la Iglesia, los miembros regresan a casa y sólo hacen las tareas que son esenciales, las que incluyen la preparación de comidas simples y el cuidado de los niños pequeños. El sábado, hacen los preparativos para la limpieza de la casa, ir de compras y sea cual sea la preparación que se necesite hacer para mantener el Día de Reposo centrado en Dios. Ellos leen las escrituras, se ocupan de las asignaciones de la Iglesia, escriben en sus diarios y encuentran otras maneras de acercarse a Dios. Este tiempo de atención espiritual de cada semana les permite hacer frente al mundo durante otra semana con la fuerza para resistir las tentaciones y los desafíos del mundo, así como también fortalecer su relación con el Salvador.

Los mormones no designan a ciertas personas como que han alcanzado la santidad. En lugar de ello, cada persona trabaja duro para ser un verdadero Santo, un seguidor del Salvador.

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¿Qué mandamientos guardan los mormones?

Martes, 12 Enero, 2010

Los mormones son a veces conocidos como pertenecientes a una iglesia con muchas normas. Si bien puede parecer que existen un gran número normas, son en general muy básicas de una vida digna. El Salvador enseñó estas normas durante su ministerio en la tierra, y aquellas que se revelaron en los últimos días son las que nos mantienen seguros, felices y morales.

Servicio

El Libro de Mormón nos enseña que el hombre existe para que tenga gozo. (Véase 2 Nefi 2:25). El Salvador, Jesucristo, nos dio mandamientos que, cuando se practican por las razones correctas en el espíritu correcto, nos permiten vivir una vida gozosa, incluso en tiempos de pruebas.

A Brigham Young le preguntaron cómo gobernaba a un grupo de personas tan numeroso. Éste respondió que él les enseñaba principios correctos y luego los dejaba que se gobernaran a sí mismos. Hoy en día a los mormones se les enseñan los principios básicos y se espera que los apliquen en el mundo. Cuando enfrentan  una situación no explícitamente cubierta por un mandamiento, ellos la analizan en relación a su conocimiento en general del evangelio y luego toman una decisión.

Muchos mandamientos están diseñados para mantenernos a salvo moral y físicamente. Por ejemplo, los mormones son conocidos por su código de salud, llamado Palabra de Sabiduría. Este código de salud incluye la prohibición de alcohol, tabaco, café y té. Se alienta el uso de granos enteros, frutas y hortalizas, y sugiere la moderación en el uso de carne. Aunque se trataba de una extraña forma de vida cuando el mandamiento fue dado por la revelación de José Smith en 1800, hoy la ciencia ha evidenciado la revelación y está de acuerdo que ésta es una forma saludable de vivir. Siguiendo la declaración de Brigham Young de gobernarnos a nosotros mismos, a los mormones también se les recuerda tomar otras decisiones saludables, incluso si no están especificadas en el mandamiento.

Los mormones tienen un estricto código de moralidad. Se aconseja tanto a los hombres como a las mujeres que practiquen la ley de castidad. Las relaciones íntimas no están permitidas fuera del matrimonio, incluso si la persona no se casa nunca. A los adolescentes se les enseña a evitar las citas hasta que tengan dieciséis años y sólo lo hacen en grupos hasta que sean adultos. Esto ayuda a proteger su moralidad y también les ayuda a terminar la secundaria.

El servicio a los demás es una parte fundamental de los mandamientos. Jesucristo nos enseñó a dar de nuestro tiempo y recursos a los demás. Los mormones lo hacen a través de programas de la iglesia, pero también en su vida personal.

Un ejemplo de un programa de la iglesia diseñado para ayudar a los mormones a dar es el programa de ofrendas de ayuno. El primer domingo de cada mes se designa como Domingo de Ayuno. La tarde anterior, los mormones, que pueden hacerlo, comienzan un ayuno completo de veinticuatro horas -sin comida o bebida de ningún tipo- y donan el dinero ahorrado de esas dos comidas y bocadillos a un fondo especial que es independiente de otros fondos de la iglesia. Este dinero se destina a ayudar a las personas en su congregación que necesitan alimentos u otras ayudas caritativas. Si bien muchos pueden dar el dinero sin experimentar un verdadero sacrificio, la obligación de reunir el dinero por pasar hambre por un día les lleva a pensar más detenidamente sobre lo que significa pasar hambre todo el tiempo y aumenta su capacidad de ser compasivos.

A los mormones se les enseña a ser autosuficientes en lo posible, aún sabiendo que la Iglesia los puede ayudar cuando han hecho todo lo que pueden hacer por sí mismos y sus familias. Con este fin, trabajan para almacenar por lo menos un año de provisiones de todo lo que necesitarían en caso que pasen por desempleo, muerte del asalariado o de otros desafíos a su presupuesto. Podría ser que esto no les permita mantener su estilo de vida anterior, pero les permitirá alimentar a su familia y pagar sus cuentas durante la crisis. Cuando los tiempos son muy ajustados, tienen la seguridad de saber que van a estar bien.

A los mormones se les manda tener educación, tanto formal como informal. Esto es parte de su plan de autosuficiencia, ya que la educación formal puede hacer que sea más fácil tener una carrera. A las mujeres, a quienes se les alienta a permanecer en el hogar para criar a sus hijos, también se les manda obtener una educación y estar preparadas para cuidar a sus familias en caso de necesidad, como en la muerte o invalidez de los asalariados. Además de la educación formal, a los mormones se les anima a seguir un proceso permanente de aprendizaje en ambos aspectos, espiritual y secular. Se les enseña que todo lo que aprenden en esta vida lo llevarán consigo a la próxima.

La familia es fundamental para las enseñanzas mormonas. Los esposos y esposas tienen la obligación de amarse y cuidarse el uno al otro, y juntos tiene la obligación de amar y cuidar a sus hijos. No importa cuán ocupada pueda ser su vida, a las familias se les enseña a hacer de su vida familiar una prioridad y a pasar tiempo juntos.

Cada lunes por la noche, las familias mormonas se quedan en casa, sin amigos, y realizan la Noche de Hogar. Durante este tiempo, ellos enseñan el Evangelio de Jesucristo, resuelven asuntos familiares y se divierten juntos. Esto garantiza un momento significativo en familia cada semana y también brinda a los padres un ambiente en el que comparten sus testimonios y valores.

Las familias mormonas creen que es responsabilidad de los padres enseñar a sus hijos su religión y sus valores. Aunque la Iglesia tiene programas para ayudar a los padres, son sólo de asistencia. Por esta razón, las familias mormonas tienen oraciones familiares diarias, de pareja y personales, así como el estudio diario de las Escrituras en familia e individualmente. Durante este tiempo, los padres muestran a sus hijos lo que ellos creen y demuestran, tanto a través de palabras y acciones, cómo vivir lo que creen.

La oración y el estudio de las Escrituras son aspectos importantes en los mandamientos mormones. La oración permite a cada persona comunicarse con Dios y construir una relación personal y amorosa con él. Es una manera de buscar respuestas para la ayuda que necesitamos y también dar gracias a Dios por las bendiciones que hemos recibido. El estudio de las Escrituras nos ayuda a aprender los mandamientos. Los mormones aprenden a leer la Biblia, así como las Escrituras de la restauración, y a aplicar las enseñanzas a sus vidas cotidianas.

Hay más mandamientos de los que se pueden enumerar aquí, pero éstos son una muestra de los mandamientos que los mormones siguen para vivir una vida significativa y siguiendo el ejemplo de Cristo. Estos mandamientos salvaguardan la moralidad y la salud, promueven una familia cariñosa y nos preparan a vivir de nuevo en la presencia de Dios.

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¿Qué creen los mormones sobre Adán y Eva?

Lunes, 11 Enero, 2010

Los mormones ven a Adán y a Eva muy diferente que la mayoría del mundo cristiano. En vez de culparla por todos nuestros problemas, la conmemoramos como madre de todos los vivos y la honramos para tomar decisiones más duras. A través de las escrituras de la restauración y de la revelación moderna, hemos aprendido más sobre estos dos primeros antepasados.

Adán y Eva fueron creados por Dios y colocados en un lugar pacífico para comenzar sus vidas. Podemos pensar en esto como reemplazo de la niñez protegida de la mayoría de gente. Aquí ellos tuvieron todo que quisieron y sólo una petición para obedecer. Esto les daba tiempo para establecer su matrimonio y el mundo desconocido en los cuales fueron colocados y habrían podido elegir permanecer allí por siempre, para que ellos quieran hacer hacerlo. Sin embargo, su progreso sería muy limitado si lo hicieron así. No tendrían niños ni progresos a través de una vida normal. Esto también significaría que no podría satisfacer los propósitos para los que fueron enviados.

La historia de Adán y de Eva comienza realmente mucho antes de sus nacimientos. Poco antes de la creación del mundo, Dios creó a los espíritus. Estos espíritus tuvieron la forma de personas que viven actualmente en la tierra, pero no tuvieron cuerpos. Sin embargo, ellos tienen personalidad, talentos y el derecho a elegir. Cada civilizado a su manera se convirtió en algo de la persona que sería en la tierra.

Cuando la vida es muy cómoda, el progreso es limitado. Dios, quiere que progresemos más, nos dijo que Él crearía por nosotros un mundo. Seríamos capaces, cuando vinimos allí, tener un cuerpo y una familia. Tendríamos un velo figurativo dibujado sobre nosotros de manera que no podríamos recordar nuestro tiempo ante la presencia de Dios. Sin embargo, el Espíritu de Cristo y el Espíritu Santo atestiguarían por nosotros en silencio cuando aprendamos la verdad, si buscábamos sinceramente la verdad. De esta manera, podríamos encontrar la manera de regresar.

Para que esta vida tenga significado, tuvimos que afrontar pruebas, adversidades, trabajo duro y opciones. En el jardín del Edén, nada de esto fue posible. Adán y Eva entendieron que tenían que afrontar dos conjuntos de instrucciones contradictorios para evitar la fruta del árbol e ir hacia delante y multiplicarse. En la actualidad, afrontamos instrucciones contradictorias de Dios. Por ejemplo, se le ordena a un niño para que honre y obedezca a sus padres, pero por otra parte pudo enfrentar una situación en la cual un padre lo instruye para que nos desobedezca las órdenes. Luego, el niño debe elegir qué orden debe obedecer. Una de los retos de la vida mortal es usar nuestra agencia y nuestra sabiduría para decidir cual orden es la mejor parte para esa situación particular.

Adán y Eva no criarían a una familia en el refugio del jardín. Han elegido de forma egoísta para permanecer, nosotros no habrían podido venir a la tierra. Eva eligió la mejor parte cuando ella optó por la maternidad y tomó una decisión para salir del jardín, aunque significó dificultad, el sufrimiento, y la muerte, no sólo para ella, sino para todos nosotros. Era la única forma de que vivir en la tierra pueda tener significado y propósito.

Lehí, el primer profeta del Libro de Mormón explica de esta manera:

Pues, he aquí, si Adán no hubiese transgredido, no habría caído, sino que habría permanecido en el jardín de Edén. Y todas las cosas que fueron creadas habrían permanecido en el mismo estado en que se hallaban después de ser creadas; y habrían permanecido para siempre, sin tener fin.

Y no hubieran tenido hijos; por consiguiente, habrían permanecido en un estado de inocencia, sin sentir gozo, porque no conocían la miseria; sin hacer lo bueno, porque no conocían el pecado.

Pero he aquí, todas las cosas han sido hechas según la sabiduría de aquel que todo lo sabe.

Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo.

Y el Mesías vendrá en la plenitud de los tiempos, a fin de redimir a los hijos de los hombres de la caída. (2 Nefi 2:22-26)

Estos versículos nos ayudan a comprender que los límites de la emoción son esenciales para nuestro aprendizaje en esta vida mortal. No podemos reconocer o apreciar la alegría hasta que hayamos experimentado un ataque al corazón. No pudimos apreciar el placer de elegir bien hasta que supiéramos como el pecado afectó nuestros espíritus. Para experimentar todo esto, hemos estado en el mundo y no en el jardín.

Los mormones no creen en el pecado original. La iglesia tiene una manifestación de trece artículos de fe, escritos por José Smith. El segundo dice, “creemos que los hombres serán castigados por sus propios pecados y no por la transgresión de Adán”. Mientras que existen ciertas consecuencias para nuestras propias vidas en su elección, incluyendo la de la muerte, la reconciliación nos protege directamente de ser responsable de la elección de alguna persona.

Jesucristo, en la misma vida pre-mortal, ofreció servir como nuestro redentor. Él sólo viviría una vida sin pecado y luego expiaría por nuestros pecados en el Jardín de Getsemaní, para luego morir en la cruz por nosotros. Esto hizo posible que nosotros nos arrepintamos y seamos perdonados por nuestros pecados y vivamos después de la muerte. Debido a que el expío nuestros pecados, nosotros nos somos responsables de las elecciones hechas por Adán y Eva. Somos responsables sólo por nuestros pecados y podemos arrepentirnos solo por aquellos pecados que cometimos.

No tenemos antecedentes muy completos sobre el tiempo en el que estuvieron Adán y Eva, por lo desconocemos un gran convenio sobre lo que sucedió. No sabemos que el plan de Dios para nosotros se cumplió.

Dallin H. Oaks, un apóstol, nos ayudo a entender la naturaleza de la elección hecha por Adán y Eva.

Fue Eva la primera en transgredir los límites del Edén para iniciar las condiciones de mortalidad. Su acto, cualquier que fuera su naturaleza, fue normalmente una transgresión pero eternamente una necesidad gloriosa para abrir la puerta hacia la vida eterna. Adán mostró su sabiduría haciendo lo mismo. Y así Eva u Adán cayeron en que todos los hombres lo serían. (2 Nefi, 2:25)

Algunos cristianos condenan a Eva por su acción, dando por sentado que ella y todas sus hijas han quedado un tanto manchadas por lo que hizo. Los Santos de los Últimos días no pensamos así. Con el conocimiento que nos da la revelación, celebramos el acto de Eva y honramos la sabiduría y el valor que demostró en este gran episodio que llamamos la caída (véase Bruce R. McConkie, “Eva y la caída,” Woman, Salt Lake City: Deseret Book Co., 1979, pp. 67-68). José Smith enseñó que eso no era “pecado” porque Dios lo había decretado (véase Las palabras de José Smith, ed. Andrew F. Ehat and Lyndon W. cocina, Provo, Utah: Centro de Estudios Religiosos, Universidad de Brigham Young, 1980, p. 63). Brigham Young declaró “que nosotros nunca  deberíamos culpar a la madre Eva, en lo más mínimo” (en journal od Discourses, 13:145). El Élder Joseph Fielding Smith dijo: “Cuando me refiero a la parte que le correspondió a Eva en la Caída, nunca la calidico de pecado, ni tampoco acuso de pecado a Adán… Ésta fue una transgresión  de la ley, pero no un pecado… porque era algo que Adán y Eva tenían que hacer” (Joseph Fielding Smith, Doctrines of Salvation, comp. Bruce R. McConkie, 3 vols., Salt Lake City: Bookcraft, 1954-56, 1:114-15).

Este contraste sugerido entre un pecado y una transgresión nos recuerda las claras palabras del segundo Artículo de Fe: “Creemos que los hombres serán castigados por sus propios pecados y no para la transgresión de Adán” (énfasis agregado). También se asemeja a una distinción que se hace en la ley y que nos es bien conocida: Algunos actos, como el asesinato, son delitos porque son en sí de naturaleza mala; otros, como manejar un vehículo sin licencia de conducir, son delitos sólo por estar prohibidos por la ley. De acuerdo con esas distinciones, el hecho que dio de naturaleza mala, sino una transgresión, algo que era malo por estar prohibido. Estas palabras no siempre se emplean para denotar algo diferente, pero esta diferencia parecería propia si la aplicamos a las circunstancias de la Caída” (Dallin H. Oaks, “‘El Gran Plan de Salvación,” Ensign-revista SUD en inglés, noviembre de 1993, pág. 72)

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¿Es la religión sólo el opio de los débiles?

Miércoles, 10 Septiembre, 2008

Esta pregunta está relacionada con la famosa afirmación de Karl Marx que “La religión es el opio del pueblo”. Marx también dijo “La religión es la impotencia de la mente humana para enfrentar sucesos que no puede entender”. Y además, “El primer requisito para la felicidad del pueblo es la abolición de la religión”.

En un artículo escrito por Geoffrey Janes en el que aborda esta pregunta, Janes intuitivamente dijo: “La idea básica es que Dios es algún tipo de narcótico espiritual que calma nuestros sentidos ante el dolor del mundo y nos ayuda a lidiar con él”. Citando a un poeta contemporáneo polaco, Janes además dijo: “¡La religión, opio del pueblo! El verdadero opio de la modernidad es la creencia de que no existe un Dios, para que los seres humanos sean libres de hacer precisamente lo que quieren”. http://mormonismo.net/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif

El opio es un narcótico. “Se cree que el término narcótico (ναρκωτικός) fue acuñado por Galeno para referirse a los agentes que calman o alivian, al causar la pérdida de sensibilidad o parálisis” [Wikipedia] (más…)

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¿Dios siente nuestro dolor?

Miércoles, 10 Septiembre, 2008

Respuesta personal de Jack

A los 50 años me encontraba practicando bodysurf con mi hijo de 16 años y su amigo en Laguna Beach, California. Tomé la “última ola” y accidentalmente me golpeé de frente en una roca sumergida, mi cuello se fracturó y mi médula espinal se lesionó entre la segunda y la tercera vértebra cervical. Instantáneamente quedé paralizado, perdí el conocimiento y desperté dos horas más tarde en el hospital de Laguna rodeado de médicos y enfermeras. Una de las enfermeras se dio cuenta de que mis ojos estaban abiertos y me dijo, “Jack, si puedes entender lo que estoy diciendo, parpadea una vez”. Parpadeé y hubo un suspiro colectivo de alivio en la sala. Esto inició para mí una nueva forma de vida que ha continuado en los últimos 19 años. (más…)

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¿Por qué Dios permite el sufrimiento?

Martes, 9 Septiembre, 2008

Respuesta personal de Jack Rushton

Creo que esta es una pregunta muy profunda que ha sido, sin duda, realizada por millones de personas desde el comienzo de los tiempos. A veces, la vida puede parecer injusta cuando experimentamos nuestro propio sufrimiento personal y cuando somos testigos a través de nuestros propios ojos o través de los medios de comunicación, del increíble sufrimiento que parece ser parte integral de la vida cotidiana de las personas en todo el mundo. http://mormonismo.net/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif

Tuve que hacer frente a esta pregunta a nivel personal hace 19 años cuando me fracturé el cuello, sufrí una lesión en la médula espinal, y quedé paralizado desde el cuello hasta los pies y dependiente de aparatos de respiración. (más…)

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¿Creen los mormones en el nacimiento virginal de Jesús?

Miércoles, 9 Julio, 2008

Sí. Los líderes de los Santos de los Últimos Días y la sagrada escritura afirman que María era virgen cuando nació Jesús.  Al igual que otros cristianos, los Santos de los Últimos días creen en la concepción milagrosa; sin embargo, no se atribuye ningún milagro al método de su nacimiento.  Cuando Mateo citó la profecía: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo,  y llamará su nombre Emanuel” (Isaías 7:14, Sociedad de Publicaciones Judías de América), él tradujo el texto original en Hebreo o utilizó la versión Septuaginta griega con un cambio leve.  Mateo reemplazó la palabra griega “mujer joven” con la palabra “virgen”, reforzando de esa manera la naturaleza mesiánica de la profecía (Véase Mateo 1:23).http://mormonismo.net/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif (más…)

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¿Si Dios es bueno por qué creó el Infierno?

Miércoles, 4 Junio, 2008

Respuesta personal por James E. Faulconer

La respuesta a esta pregunta es clara: Dios no creó el infierno. El infierno es el estado de privación del amor de Dios, un estado que nosotros creamos cuando nos alejamos de Él y estamos en pecado.

José Smith, el profeta fundador de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días nos enseñó, “¿Cuál es la condenación del infierno? Ir con esa sociedad que no ha obedecido sus mandamientos” (Historia de la iglesia, página 554). A través de Su hijo, Jesucristo, Dios nos ha dado un camino para regresar a Él, renovados de nuestro estado de pecado a un estado de gracia y gloria, pero él no forzará a ninguno de nosotros a volver en contra de nuestra voluntad. Si elegimos permanecer en pecado cuando tenemos la oportunidad de librarnos de él, Él nos permitirá permanecer donde queramos, separados de Dios, en otras palabras, en el infierno. (más…)

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¿Qué significa ser un estudiante mormón en la Universidad Brigham Young?

Miércoles, 21 Mayo, 2008

Respuesta Personal de Nathaniel

El estar en la BYU me ha permitido relacionarme con estudiantes y profesores que comparten valores similares. No tengo que preocuparme de ser presionado para hacer cosas contrarias a lo que creo moralmente. El estar en la BYU también me ha permitido integrar mi educación secular con mis creencias religiosas. Como universidad privada, la BYU ofrece clases de religión al mismo tiempo que otras clases regulares de universidades. Hubo un semestre en el cual tuve una clase sobre la divinidad de Cristo, seguida inmediatamente por Cálculos 1. Los mormones creen que toda verdad es relativa y parte de un todo. Cuanto más aprendamos en cada esfera, mejores personas podremos ser.

Además he desarrollado asociaciones con profesores, que continuarán luego de mi graduación e influirán el curso y dirección que tomará mi vida. Además el estar en la BYU me ha dado incluso una visión de cómo puedo ser una parte del mundo, más no “del mundo”. Por ello, creo que puedo relacionarme con personas de todas las clases sociales, sin transigir los estándares morales que creo han sido dados por Dios.

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