¿Cómo son las reuniones de los mormones?
Martes, 12 Enero, 2010Los mormones son bastante conocidos por ser personas que se reúnen siempre. Tienen reuniones y tienen reuniones para planificar reuniones. Pero ¿Qué hacen en todas estas reuniones?
La reunión más importante es la Reunión Sacramental. Está se realiza cada domingo y es el principal servicio de adoración. Debido a que los mormones son administrados por un clero laico, el obispo, quien es el equivalente a un pastor, no da el sermón cada semana. Cada parte de la reunión la realiza alguien que dona su tiempo y talentos.
La reunión se realiza en la capilla, la cual es diseñada de una manera muy simple. No hay estatuas y los edificios recientes no tienen fotos. Hay un “estrado” que se encuentra en una parte elevada al frente de la sala. Este tiene asientos para el coro, el liderazgo y los oradores y, por lo general, también tiene un piano y un órgano. Hay un podio que, a veces, tiene flores y siempre tiene papel tisú porque los mormones tienden a llorar cuando sienten el espíritu fuertemente.
Mientras que llegan los devotos, un voluntario toca la música de preludio. Se inicia la reunión con un miembro del obispado, el obispo o uno de sus dos consejeros, dando la bienvenida a todos y conduciendo cualquier asunto necesario. Hay una canción de apertura dirigida por un director de coro y cualquier adulto o adolescente miembro de la congregación que está invitado a hacerlo, da una oración. A las mujeres se les permite orar y dar discursos en las reuniones mormonas. Los miembros oran usando sus propias palabras.
Algunas veces se confirma a una persona como nuevo miembro de la iglesia o se bendice a un bebé (similar a un bautismo de otros credos)
Después de estos preliminares, de dar los anuncios y la información sobre quién ha sido invitado para asumir recientemente los cargos en la iglesia, se da inicio a la parte del sacramento de la reunión. Esta es la razón principal para que se celebre la reunión. En este momento, los miembros de la congregación cantan una canción sobre la muerte o la resurrección del Salvador, Jesucristo. Luego, se bendice la Santa Cena y es repartida a la congregación.
Los jóvenes o adultos varones que poseen el sacerdocio bendicen la Santa Cena. El poseedor del sacerdocio debe tener al menos dieciséis años de edad. Ellos se paran en una esquina del estrado en la parte delantera de la sala en un altar. Un poseedor de sacerdocio dice la oración, que es una de las pocas oraciones prescritas en la iglesia, para bendecir el pan. Jóvenes o adultos varones que tienen por lo menos doce años de edad reciben las bandejas de las personas que bendijeron el sacramento y lo reparten a la congregación. Estas oraciones se pueden leer en Doctrina y Convenios. Esto es seguido por la bendición y la repartición del agua. Se llevan las bandejas al final de las filas. Los miembros toman su porción y luego sujetan la bandeja para la persona que está sentada junto a ellos mientras esa persona lo toma. Una persona que no es miembro de la iglesia simplemente puede tomar la bandeja y sujetarla para la siguiente persona, sin participar.
El participar del Sacramento, llamado Santa Cena, permite a los miembros renovar las promesas que hicieron a Dios en el bautismo y les recuerda la expiación de Jesucristo. Mientras se pasa la Santa Cena, los miembros se sientan en silencio y piensan sobre Jesús o leen sus escrituras. Durante ese momento, los más pequeños suelen ver fotos de Jesús.
Cuando esto termina, varios miembros de la congregación dan discursos o pequeños sermones. Este tiempo con frecuencia empieza con discursos de cinco minutos a cargo de uno o dos jóvenes, seguidos de discursos más extensos a cargo de los adultos. El líder invita tanto a hombres como a mujeres a dar discursos y se les asigna un tema. La reunión con frecuencia se enfoca en un solo tema el cual los líderes escogen para esa semana. De esta manera, se le brinda la oportunidad a los oradores de estudiar un tema para una semana y luego compartir sus apreciaciones, escrituras favoritas y citas significativas que guarden relación con el tema. La congregación recibe las apreciaciones de muchas personas diferentes durante el transcurso del año.
Algunas veces se canta un himno intermedio entre los discursos.
Al finalizar la reunión, hay una canción y una oración, nuevamente a cargo de un miembro de la congregación y se pide a los miembros que asistan a sus clases.
Es importante señalar que los niños están presentes en el Servicio Sacramental con sus familias. No hay servicio de guardería para esta porción del día. Esto significa que los servicios mormones algunas veces tienen un poco de ruido, pero los miembros sienten que es importante que los niños asistan a este servicio y tengan recuerdos para toda la vida de la adoración con sus hijos. Muchos padres dan libros o juguetes que no hacen ruido, a los niños menores. A pesar de esto, puede haber un poco de ruido e incluso puede escaparse alguno ocasionalmente, un niño pequeño quien se escapa de sus padres y decide ir a visitar al obispo hasta el estrado. Sin embargo, el Salvador dejó muy en claro durante su ministerio que los niños tienen importancia ante el Señor y que nosotros no debemos apartarlos. Los mormones están aceptando las distracciones de los niños en las reuniones, aun cuando se esfuerzan en enseñar a sus hijos a comportarse.
Después de la reunión sacramental, las personas continúan con diferentes clases. Los niños de un año y medio hasta tres años de edad asisten a una clase de guardería, la cual no se trata solo de una hora de recreación, sino que es una verdadera clase con lecciones, música y actividades educativas. Los niños de tres a doce años de edad asisten a la Primaria. Durante la mitad de la primaria, ellos se ubican en clases dividas según su edad. La otra mitad, ellos están en Tiempo para Compartir, donde están con todos los niños de la Primaria o con la mitad de ellos, divididos según su edad. Aquí ellos tienen una clase en la que participan y un período musical.
Los adolecentes asisten a la Escuela Dominical con alumnos de su misma edad, y luego se separan en dos grupos, uno para jóvenes varones y otro para jovencitas. Ellos asisten a una clase que los ayuda a aprender los aspectos prácticos del evangelio, cómo tomar la doctrina y aplicarla en su vida diaria. En el transcurso de la semana, tendrán una actividad semanal en un día de la semana y los que tienen de catorce a años en adelante asistirán a una clase de estudio de las escrituras diariamente.
Los adultos inician con la Escuela Dominical y posteriormente ellos también se separan en grupos de acuerdo a su género. Los hombres asisten a una clase de sacerdocio, incluso si ellos aún no poseen el sacerdocio, y las mujeres asisten a la Sociedad de Socorro, una organización auxiliar que se enfoca en el servicio y la educación del evangelio. Aunque estos dos grupos estudian casi el mismo tema, ellos lo hacen desde la perspectiva de sus roles en la vida.
El procedimiento completo de estas tres reuniones toma tres horas. Debido a que el Día de Reposo está destinado para la adoración, esto de ninguna manera impacta el día para los miembros. Aun cuando ellos regresan a casa, ellos santificarán el Día de Reposo, tal como Dios ordenó, y continuarán con la adoración familiar o personal, el estudio y la refleccción.
Las reuniones con los mormones tienden a ser muy simples. Éstas se llevan a cabo por voluntarios y se enfocan en la misión de la iglesia, la cual es llevar a las personas a Cristo.

