Archivo para la ‘Escritura moderna’ Categoría

Los mormones estudiarán el Nuevo Testamento en el 2011

Lunes, 4 abril, 2011

Este año, las clases de la Escuela Dominical de los mormones para jóvenes y adultos y los niños mayores de la Primaria, cuyas edades están entre ocho y doce años estudiarán el Nuevo Testamento. Todos los niños de la Primaria–de edades de 3 a 11, tendrán un tiempo para compartir (un tiempo cuando un número de clases se reúnen para ser enseñados por sus líderes) que se enfoca en la veracidad de la escritura.

Las escuelas dominicales y la Primaria de los mayores están en un sistema rotatorio de cuatro años. Cada año, estudian un libro de escritura distinto: El Antiguo Testamento, El Nuevo Testamento, El Libro de Mormón e Historia de la Iglesia, y Doctrina y Convenios (un libro de revelación moderna). En la Primaria para los mayores, los Adultos y los Jóvenes estudian el mismo libro de escritura al mismo paso pero a su propio nivel. Esto permite a las familias reunirse luego de la iglesia y durante la semana para conversar sobre lo que aprendieron y permite a los padres que complementen esas enseñanzas.

A los niños más pequeños, entre cuatro y siete años de edad están en una rotación de dos años, cubriendo dos libros de escritura en un año, con un énfasis en la vida de Cristo como se enseña en los cuatro evangelios que se encuentran en el Nuevo Testamento, y en el Libro de Mormón. Repiten el manual una vez, pero a un nivel más elevado. Los infantes más pequeños y a los niños de 3 años tienen un solo manual de instrucción, el cual cubre las historias de las escrituras. (más…)

El presidente Uchtdorf dice que la enseñanza es una oportunidad para seguir a Cristo

Miércoles, 2 marzo, 2011

Recientemente, el Presidente Dieter F. Uchtdorf, habló con los maestros mormones y líderes en la charla del Sistema Educativo de la Iglesia sobre la enseñanza como actividad cristiana. El presidente Uchtdorf es el segundo consejero del profeta mormón.

Dieter F. Uchtdorf, aspóstol mormón

El presidente Uchtdorf dijo: “El llamado para enseñar es una oportunidad de seguir a Jesucristo, el Maestro de Maestros”. Brindó cinco recomendaciones para ayudar a los maestros a educar a los alumnos espiritualmente de manera que sea agradable para nuestro Salvador, Jesucristo:

  1. Centrar nuestras enseñanzas en Jesucristo para ayudar a nuestros alumnos a enfocar sus vidas en Jesucristo e incrementar su amor por Él.
  2. Enseñar la verdad. Él instruyó a los maestros a no tener miedo de la verdad. Enseñarla con coraje y enseñarla con bastante claridad de manera que no sea malentendida. Concentrarse en la doctrina central.
  3. Enseñar por el Espíritu. El Espíritu Santo tiene el poder de testificar a los que oyen sobre la verdad de lo que se está enseñando. Además, él sabe lo que los estudiantes necesitan escuchar. Cuando un maestro es guiado por el Santo Espíritu (Espíritu Santo), tendrá una mejor oportunidad para llegar al corazón y la mente del alumno. (más…)

Dallin H. Oaks pronuncia un discurso en la Facultad de Derecho de Harvard

Domingo, 19 septiembre, 2010

El élder Dallin H. Oaks, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, ofreció un discurso en la Facultad de Derecho de Harvard, el 26 de febrero de 2010. Este discurso fue parte de la serie anual Mormonismo 101. En el discurso, el élder Oaks abordó una serie de principios básicos de los mormones, explicando que una encuesta mostró que pocas personas sabían realmente algo acerca de los mormones, y lo que sabían era información errónea o mal entendida.

“Mi objetivo es aclarar varias premisas y maneras de pensar que están en la raíz de algunos malentendidos acerca de nuestra doctrina y práctica.

Nosotros los mormones sabemos que nuestras doctrinas y valores no son ampliamente aceptados por aquellos que no son de nuestra fe. Esto fue demostrado por el estudio a nivel nacional de Gary Lawrence, publicado en su reciente libro, How Americans View Mormonism (Cómo ven los americanos el mormonismo). Tres cuartas partes de los encuestados asociaron a nuestra Iglesia con altas normas morales, pero cerca de la mitad pensaba que manteníamos cosas secretas, éramos misteriosos y que teníamos “creencias extrañas”. [1] Cuando se les pidió seleccionar varias palabras que ellos pensaban que describían a los mormones en general, el 87% marcó “fuertes valores familiares”, 78% marcó “honestos”, y el 45% marcó “ciegos seguidores”.[2] (más…)

El nuevo manual Principios del Evangelio enseña sobre los mormones

Jueves, 14 enero, 2010

Los mormones, un sobrenombre para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, han publicado una nueva edición de los Principios del Evangelio. Este manual de enseñanza está diseñado tanto para el estudio personal como para el estudio en aula. Los adultos que están asistiendo a una Iglesia Mormona para aprender más sobre los mormones y aquellos que son miembros nuevos usan este manual como un libro de texto de la Escuela Dominical para aprender los fundamentos de las creencias mormonas antes de pasar a las clases más avanzadas en la escuela dominical. Se puede leer dicho manual en línea, sin costo alguno y sin necesidad de registrarse, lo que lo convierte en una manera gratuita y organizada de aprender las enseñanzas esenciales de los mormones a medida que las enseñan a sus propios miembros.

Lea Principios del Evangelio (más…)

Finding Hope (Hallando esperanza)

Miércoles, 13 enero, 2010

Dios nunca prometió la vida sería fácil. De hecho, las pruebas son una razón por la que fuimos enviados a vivir aquí en la tierra. A través de nuestras pruebas, aprendemos a confiar en Dios y a volvernos a Él en busca de consuelo y esperanza. Un nuevo sitio web por los mormones ofrece consejos e inspiración para aquellos que tratan de aferrarse a la esperanza en la más difícil de las circunstancias.

Finding Hope- sitio en inglés, ofrece esta promesa a los visitantes:

El hallar esperanza en Jesucristo nos sostiene a través de tiempos de dificultad y  desesperación, nos enseña que hay motivo de regocijo, incluso cuando la noche parece rodearnos. (más…)

Nueva Edición SUD de la Biblia en español

Miércoles, 13 enero, 2010

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son informalmente conocidos como mormones, ha publicado una nueva Edición de La Biblia en español. Esta edición se basa en la edición de dominio público con una antigüedad de cien años, de la traducción de la Biblia por Reina-Valera. Se hicieron ediciones menores para actualizar la gramática y para aclarar las palabras que cobraron un nuevo significado en el siglo pasado y se cambiaron aquellas que habían adquirido significados ofensivos. Esta edición contiene notas al pie de página y encabezados referentes a la  Doctrina SUD, incluyendo referencias cruzadas con las escrituras SUD y otros recursos. Esto mejora su utilidad como herramienta de estudio para los mormones y también ayuda a los no mormones que desean estudiar la Biblia como los mormones la ven. También permite que las clases de la Iglesia sean más efectivas, puesto que anteriormente, cada miembro tenía una traducción diferente, haciendo muy complicadas las clases de la Escuela Dominical sobre la Biblia.

El proceso completo duró cerca de cinco años, debido a la naturaleza sagrada de este trabajo y la necesidad de precisión.  Los versículos fueron comparados con la Versión del Rey Santiago, la cual es la traducción oficial usada por los mormones en inglés, así como también cuatro ediciones más de la Biblia en español y manuscritos en hebreo y griego. (más…)

La obediencia a las leyes proporciona libertad

Miércoles, 13 enero, 2010

A veces se piensa que los mormones tienen muchas reglas prohibitivas. Pero ellos saben que dentro de las reglas existen muchas oportunidades para la libertad, y que esas reglas en realidad los hacen ser más libres que aquellos que no tienen reglas.

Un ejemplo muy utilizado de libertad dentro de una estructura es el soneto. Un soneto es un poema con reglas muy estrictas.

Cada soneto de Shakespeare contiene catorce líneas. Cada línea tiene diez sílabas escritas en pentámetro yámbico. A pesar de esta estructura muy estricta, Shakespeare logró crear 154 sonetos, todos diferentes,  y muchas otras personas también lo hicieron basándose en esta fórmula. La estructura no impide que las personas sean creativas y que escriban algo relacionado a sus sentimientos. Más bien, de hecho brinda libertad al autor. Teniendo la estructura en su lugar, el poeta es libre de enfocar toda su atención en el mensaje y en redactar el poema, el cual, después de todo, es el propósito de un poema.

Del mismo modo, un mormón es libre de llevar una vida de gran variedad sin incumplir ningún mandamiento. Existen mormones con muchas profesiones diferentes, que viven estilos de vida muy diferentes y les va bien en buena parte de sus culturas y vecindades. Tienen similitudes, porque tienen ciertos valores y prácticas en común, pero existen miles de modelos de vida sin esa estructura.

La estructura que las enseñanzas de la Iglesia les proporciona, les permite una mayor libertad de la que es posible para la mayoría de las personas. Es mucho trabajo tener que decidir por uno mismo qué es lo correcto o lo erróneo, meditando, analizando e investigando, y luego haciendo constantemente una serie de correcciones en el curso para encajar en las normas de la sociedad. Aunque los mormones siempre aprendieron por ellos mismos diferentes temas, saben que pueden acudir a Dios para una respuesta final, en vez de constantemente, a lo largo de sus vidas, tener que observar detalladamente sus preferencias en contra de las prioridades de modas siempre cambiantes y valores que hay en el mundo.

La verdad es inalterable,  y una vez que un mormón ha decidido cuál es la verdad, es libre de seguir adelante y enfocarse en otros aspectos de su vida, como construir una familia sólida y servir a los demás. Las prioridades están establecidas, así que ellos pueden estructurar sus vidas de acuerdo a ellas. Ésta puede ser una de las razones de por qué los Mormones a menudo están al frente de muchos movimientos y servicios importantes. Ellos tienen tiempo de hacerlo porque no están constantemente reconstruyendo sus fundamentos.

N. Eldon Tanner dijo:

“Debemos conocer y entender las doctrinas para ser obedientes, y debemos ser obedientes para ser libres. Esto se aplica a las leyes de Dios y a las leyes de la tierra. Con mucha frecuencia pensamos en la libertad sólo como la calidad o el estado de ser libres de la limitación o compulsión externa, y no sometida a la voluntad de otro, donde tenemos el poder de elegir con cada persona libre de “hacer sus propias cosas”, independientemente de las consecuencias en él o en otros.

Brigham Young declaró:

“No existe hombre entre nosotros que no esté deseoso de reconocer de inmediato que Dios pide estricta obediencia a sus mandamientos. Pero al rendir esa obediencia estricta, ¿nos volvemos esclavos? No, es la única manera sobre la faz de la tierra de que usted y yo seamos libres, y si tomamos otro rumbo, nos volveremos esclavos de nuestras propias pasiones, y de las de los inicuos, … y sirvios del diablo” . (Diario de Discursos, 18:246)

N. Eldon Tanner, “Ustedes sabrán la verdad”, Ensign-revista SUD en inglés, mayo de 1978, pág. 14

Los mormones hacen una elección importante y eso permite que otras elecciones caigan en su propio lugar. En algún punto en sus vidas, ya sea que sean conversos o hayan asistido toda su vida a la Iglesia, cada uno de ellos se toma el tiempo para decidir por ellos mismos que la Iglesia es verdadera y que Dios ha restaurado su evangelio y mandado un profeta para que nos guíe. Esto no es fe ciega, porque ellos han ido a la única fuente de verdad para saber si ellos están o no siguiendo a alguien que está recibiendo instrucciones de Dios. Ellos no necesitan confiar en la palabra del profeta diciendo que él es el profeta hasta que Dios esté de acuerdo. En cualquier momento en el futuro, un mormón puede orar sobre una doctrina específica de la cual no esté seguro, pero generalmente encuentra innecesario rezar acerca de cada enseñanza. Esto se parece mucho a cuando un niño aprende que una estufa caliente quemará su mano si la toca. Seguirá probándolo unas cuantas veces más, pero después de eso, no tendrá necesidad de hacerlo cada vez que se encuentre con una estufa caliente, o incluso otra cosa diferente que esté caliente. Él simplemente actúa de acuerdo a lo que ya ha aprendido y toma precauciones cada vez que se encuentra con algo caliente.

Sheri Dew, un mormón destacado dijo:

Personalmente conozco decenas de miles de jóvenes y adultos jóvenes que están viviendo vidas moralmente limpias. Ellos son felices, productivos y están esperando con ansias comprometerse en matrimonio. La pureza moral no es anticuada. Por supuesto que tampoco es fácil.  Pero sostengo que es más fácil que la alternativa. Los hombres y mujeres virtuosas nunca se preocupan por un embarazo inesperado o por enfermedades de transmisión sexual. Nunca están angustiados por la confesión de alguna infidelidad. No se sienten vacios después de una noche de aventura. No hay dolor por perder a alguien de la familia por la infidelidad. No hay recuerdos acechantes de indiscreciones. Citando a C. S. Lewis, “La virtud-incluso la virtud frustrada-trae luz; la indulgencia trae tiniebla”. 10 (Ver Sheri L. Dew: El Poder de la Virtud-en inglés)

Es la libertad del temor, consecuencias negativas e incertidumbre lo que le da a los mormones seguridad y paz, y la libertad de llevar una vida significativa y llena de gozo.

¿Cómo los mormones pueden tener autoridad cuando la línea de sucesión continua viene de Pedro?

Domingo, 12 julio, 2009

Las creencias mormonas enseñan que la iglesia es la restauración de la iglesia que existió en los días del ministerio de Jesucristo. Asimismo, enseñan que su sacerdocio es una línea de autoridad continua. Esto desconcierta a los que enseñan que la línea de sucesión viene de Pedro y que nunca se descontinuó.

Cuando Jesús eligió a sus apóstoles, él les dio la autoridad para actuar por Dios. Él tuvo las llaves del reino, pero pudo distribuirlas a aquellos llamados de Dios.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. (Mateo 16)

Estas llaves, por supuesto, no son físicas. Estas representan la autoridad para actuar en el nombre de Dios. El versículo recién citado no quiere decir que Jesús renunció a las llaves, sino que Pedro las habías usado durante la época que fue apóstol. Muchos habían interpretado la roca para ser Pedro, mientras que otros versículos en el Nuevo Testamento nos dicen que no es así:

Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo. (1 Corintios 10:4)

En la época que murió Jesús y sus apóstoles, no leímos de Pedro, ni de ningún otro apóstol que otorgara las llaves a alguien más. Esto es porque luego de la muerte de los apóstoles, la iglesia entró en una apostasía muy larga, la cual había sido profesada por muchos profetas bíblicos.

11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.

12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. (Amós 8:11-12)

Durante esa época, no había un profeta, por lo que se quitaron las llaves del reino, la autoridad del Sacerdocio para administrar la iglesia de Dios. Esto ocurrió debido a esas tantas variaciones del cristianismo. Sin nadie a quien acudir para tener una respuesta certera, los cristianos se vieron obligados a decidir por sí mismos sobre cuál era la verdad. Cuando había un desacuerdo, realizaban concilios para elaborar un trato o apenas empezar otra denominación cristiana. Actualmente, vemos miles de denominaciones alrededor del mundo.

Dios también había prometido restaurar lo que se perdió.

20 Así el Señor les concederá el tiempo del consuelo y enviará a Jesús, el Mesías destinado para ustedes.

21 Él debe permanecer en el cielo hasta el momento de la restauración universal, que Dios anunció antiguamente por medio de sus santos profetas. (Hechos de los Apóstoles 3)

No podría haber una restitución si nunca hubiera habido una apostasía. Esta restitución comenzó con José Smith en la década de 1800. Él quiso saber a qué iglesia unirse y pidió a Dios en oración. Dios y Jesucristo aparecieron ante él y Jesús le dijo que no se uniera a ninguna de ellas, porque ninguna tenía la verdad completa. Cuando el fue mayor, un ángel llamado Moroni lo educó preparándolo para la restitución de todas las cosas que se había prometido en los libros de los Hechos de los Apóstoles.

¿Entonces, cómo las llaves del Sacerdocio retornaron a la tierra? Mientras que José Smith y Oliverio Cowdery estaban traduciendo el Libro de Mormón, ellos encontraron escrituras sobre la importancia del bautismo por aquellos que tienen la autoridad. Ellos fueron a las orillas de un río en Pensilvania, donde luego estuvieron viviendo y oraron para saber cómo realizarlo. Mientras oraban, oyeron la voz del Salvador y luego ante ellos apareció un ángel. Este ángel era Juan el Bautista, el primo del Salvador, quién tuvo las llaves para el Sacerdocio Aarónico al momento de su muerte y, por consiguiente, fue capaz de restaurarlo a la tierra al entregar aquellas llaves a José y a Oliverio, colocando sus manos sobre sus cabezas y realizando la apropiada ordenanza del Sacerdocio. Él lo hizo, diciendo:

“Sobre vosotros, mis consiervos, en el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón, el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y este sacerdocio nunca más será quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud”. (José Smith – Historia 1:68-74)

Con estas llaves en su sitio, los dos hombres fueron capaces de bautizarse el uno al otro. Sólo se necesitó el Sacerdocio Aarónico para llevar a cabo un bautismo.

No obstante, Juan no había recibido el Sacerdocio de Melquisedec, debido a que les fue otorgado a los apóstoles después de su muerte. Ya que él no tenía aquellas llaves, no pudo restituirlas. Para que la línea sea continua, las llaves debían venir de alguien que las tuviera actualmente. Este Sacerdocio mayor sería necesario para conferir el Don del Espíritu Santo y organizar la iglesia.

La restauración del Sacerdocio de Melquisedec vino después. Una vez más, mientras oraban en las orillas del río Susquehanna, recibieron una visita angelical, ahora de Pedro, Santiago y Juan. Estos tres apóstoles recibieron el Sacerdocio mayor en el Monte de la Transfiguración (Monte Sinaí).

Cuando leemos sobre este acontecimiento en Mateo 17. Jesús lleva a Pedro, a Santiago y a Juan a la montaña, donde se transfiguró delante de ellos. Mientras esto ocurría, Moisés y Elías aparecieron ante ellos. El Sacerdocio de Melquisedec se restauró en la tierra por estos dos profetas, quienes lo recibieron durante su época en la tierra. Ellos se lo dieron a Pedro, a Santiago y a Juan, de manera que pudieran administrar el evangelio luego de que muriera el Salvador.

Debido a que ellos poseían el sacerdocio, pudieron retornar a la tierra como ángeles y otorgar las llaves a José y a Oliverio, nuevamente trayendo al Sacerdocio a la tierra. Con estas llaves, la iglesia podría ser restaurada.

Así es como los mormones demuestran una cadena continua de autoridad. Actualmente, cada hombre digno que es lo suficiente mayor puede poseer estos dos sacerdocios. Ellos deben recibirlo de alguien que ya lo posee. La cadena total del sacerdocio ha descendido desde las primeras dos ordenaciones hechas por tres apóstoles bíblicos.

¿Qué son los ángeles?

Domingo, 12 julio, 2009

Los ángeles son mensajeros de Dios y prestan servicio como espíritus ministrantes. Frecuentemente se habla de ellos en la Biblia y en el Libro de Mormón. Desempeñan un papel crítico en la restauración del evangelio en los tiempos modernos. Existen dos tipos de ángeles. Los más comunes son los seres resucitados, aquellos que vivieron en la tierra, y después de su muerte o traslación (van al Cielo sin morir) se vuelven ángeles. Algunos fueron los que vivieron vidas ejemplares en la tierra y vivirán con Dios. Por lo general, éstos ministran a aquellos que están en la tierra participando en acontecimientos críticos en la historia espiritual de la Tierra. Y los otros son aquellos que vivieron en la tierra, pero no guardaron los mandamientos lo suficientemente bien para volver a Dios. En Mateo 22:29-30 se habla de ellos.

29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis ignorando las Escrituras, y el poder de Dios.

30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.

En estos versículos, Jesús explica que a los ángeles, no los seres exaltados, sino a los seres indignos, no se les permitirá tener familias eternas porque no serán exaltados.

Asimismo, la Biblia menciona aquellos que fueron ángeles sin antes haber sido mortales.

Ningún ángel tiene alas. Evidentemente, a aquellos que vivieron en la tierra no les van a brotar las alas, dado que ellos, como nosotros, son hechos a la imagen de Dios en el cielo. Las alas son simplemente una tentativa terrenal para explicar cómo los ángeles pueden moverse alrededor del cielo, pero no tienen ninguna relación con la realidad, ya que con el poder de Dios detrás de ellos, las alas son innecesarias.

Actualmente, los que ministran a aquellos en la tierra son de interés particular para nosotros. Los encontramos en casi cada suceso importante en nuestra historia espiritual.

Un ejemplo importante del trabajo que hacen los ángeles se demuestra en el nacimiento del Salvador, Jesucristo. Fue un ángel, Gabriel, quien vino hacia Elizabeth para decirle que ella tendría un hijo a quién llamaría Juan, y luego a María para decirle que ella sería la madre de Jesús. Un ángel, posiblemente también Gabriel, vino hacia José para confirmarle que el hijo de María era realmente el Salvador prometido.

Los ángeles también vinieron a la tierra para anunciar el nacimiento del salvador:

8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.

9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.

10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.

13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:

14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

15 Sucedió que cuando los ángeles su fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.

Durante la vida del Salvador, los ángeles seguían siendo de vez en cuando una presencia, por ejemplo, ministrándole mientras que Él sufrió el dolor excepcional de tomar nuestros pecados sobre Sí en el Jardín de Getsemaní.

En épocas modernas, los ángeles eran los mensajeros que trajeron nuevamente el evangelio restaurado a la tierra. En el Libro de Mormón, leemos sobre Moroni, aquel profeta que fue la última persona fiel en su mundo personal. Él era un Nefita, como lo conocía su pueblo y cuando mataron a su padre, el profeta Mormón y a las personas de su pueblo, él heredó los registros de su civilización. Estos registros eran sagrados y desempeñarían un papel crítico en la restauración; asimismo, incluyeron detalles de la visita de Jesucristo a las Américas después de su crucifixión. Moroni compendió los registros y los enterró para salvaguardarlos.

Después de su muerte, él se volvió un ángel. Cuando llegó la hora de restaurar en su plenitud el evangelio del Salvador a la tierra, fue Moroni, apropiadamente, quien vino a la tierra como un ángel para enseñar a José Smith. Cuando él sintió que José estaba lo suficientemente maduro y educado, él le permitió a José que tomara los registros de la colina donde habían sido guardados para salvaguardarlos todos estos años.

Más adelante, mientras José y su amigo Oliverio Cowdery trabajaban en la traducción de estos registros, que se conocerían como el Libro de Mormón, leyeron sobre el bautismo. Tenían preguntas sobre esta ordenanza y fueron a las orillas del río Susquehanna a orar. En esa oportunidad, Juan el Bautista vino a la tierra como un ángel. Él había bautizado a Jesús y todavía tenía las llaves (la autoridad) del Sacerdocio Aarónico, que se menciona en el Antiguo Testamento. Este sacerdocio se requiere para realizar el bautismo. Él concedió esas llaves a José y a Oliverio, quienes entonces podían bautizarse uno al otro.

Hay un sacerdocio adicional y mayor llamado el sacerdocio de Melquisedec, que también necesitó restaurarse para que la Iglesia funcionara como lo hizo en los días del ministerio del Salvador. Asimismo, estas llaves fueron llevadas de la tierra después de la muerte de los apóstoles y otra vez, los ángeles vinieron para entregarlas a José. Las llaves no son textualmente llaves físicas, sino que son la autoridad para actuar por Dios. Pedro, Santiago y Juan, quienes fueron apóstoles de Jesús durante su ministerio mortal, habían recibido de Jesús las llaves para el sacerdocio de Melquisedec en el Monte de la Transfiguración. Ellos continuaron teniéndolas, puesto que el mundo había estado en herejía, para luego concedérselas a José Smith y a Oliverio Cowdery. Con todas las llaves ahora restauradas, se pudo restaurar la misma iglesia.

El trabajo de los ángeles es importante ante el plan de Dios. A menudo, están presentes cuando surgen los acontecimientos más importantes y son parte importante de nuestras vidas en la tierra.

¿Qué piensan los mormones del bautismo de los niños?

Jueves, 20 noviembre, 2008

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no enseña ni practica el bautismo de los niños y basa su desaprobación de esta práctica en el fundamento de la revelación moderna, así como, en la doctrina enseñada en la Biblia y el Libro de Mormón.  Por otro lado, la evidencia de la posición SUD como figura en el Libro de Mormón está siempre apoyada por la Biblia y he incluido las referencias bíblicas que así lo confirman.  Moroni 8:10-11 afirma:

“He aquí, te digo que esto enseñarás: El arrepentimiento y el bautismo a los que son responsables y capaces de cometer pecado; sí, enseña a los padres que deben arrepentirse y ser bautizados, y humillarse como sus niños pequeños, y se salvarán todos ellos con sus pequeñitos. Y sus niños pequeños no necesitan el arrepentimiento, ni tampoco el bautismo.  He aquí, el bautismo es para arrepentimiento a fin de cumplir los mandamientos para la remisión de pecados” (1) (Énfasis añadido). (más…)