Archivo para la ‘Escritura moderna’ Categoría

El nuevo manual Principios del Evangelio enseña sobre los mormones

Jueves, 14 Enero, 2010

Los mormones, un sobrenombre para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, han publicado una nueva edición de los Principios del Evangelio. Este manual de enseñanza está diseñado tanto para el estudio personal como para el estudio en aula. Los adultos que están asistiendo a una Iglesia Mormona para aprender más sobre los mormones y aquellos que son miembros nuevos usan este manual como un libro de texto de la Escuela Dominical para aprender los fundamentos de las creencias mormonas antes de pasar a las clases más avanzadas en la escuela dominical. Se puede leer dicho manual en línea, sin costo alguno y sin necesidad de registrarse, lo que lo convierte en una manera gratuita y organizada de aprender las enseñanzas esenciales de los mormones a medida que las enseñan a sus propios miembros.

Lea Principios del Evangelio (más…)

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Nueva Edición SUD de la Biblia en español

Miércoles, 13 Enero, 2010

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son informalmente conocidos como mormones, ha publicado una nueva Edición de La Biblia en español. Esta edición se basa en la edición de dominio público con una antigüedad de cien años, de la traducción de la Biblia por Reina-Valera. Se hicieron ediciones menores para actualizar la gramática y para aclarar las palabras que cobraron un nuevo significado en el siglo pasado y se cambiaron aquellas que habían adquirido significados ofensivos. Esta edición contiene notas al pie de página y encabezados referentes a la  Doctrina SUD, incluyendo referencias cruzadas con las escrituras SUD y otros recursos. Esto mejora su utilidad como herramienta de estudio para los mormones y también ayuda a los no mormones que desean estudiar la Biblia como los mormones la ven. También permite que las clases de la Iglesia sean más efectivas, puesto que anteriormente, cada miembro tenía una traducción diferente, haciendo muy complicadas las clases de la Escuela Dominical sobre la Biblia.

El proceso completo duró cerca de cinco años, debido a la naturaleza sagrada de este trabajo y la necesidad de precisión.  Los versículos fueron comparados con la Versión del Rey Santiago, la cual es la traducción oficial usada por los mormones en inglés, así como también cuatro ediciones más de la Biblia en español y manuscritos en hebreo y griego. (más…)

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La obediencia a las leyes proporciona libertad

Miércoles, 13 Enero, 2010

A veces se piensa que los mormones tienen muchas reglas prohibitivas. Pero ellos saben que dentro de las reglas existen muchas oportunidades para la libertad, y que esas reglas en realidad los hacen ser más libres que aquellos que no tienen reglas.

Un ejemplo muy utilizado de libertad dentro de una estructura es el soneto. Un soneto es un poema con reglas muy estrictas.

Cada soneto de Shakespeare contiene catorce líneas. Cada línea tiene diez sílabas escritas en pentámetro yámbico. A pesar de esta estructura muy estricta, Shakespeare logró crear 154 sonetos, todos diferentes,  y muchas otras personas también lo hicieron basándose en esta fórmula. La estructura no impide que las personas sean creativas y que escriban algo relacionado a sus sentimientos. Más bien, de hecho brinda libertad al autor. Teniendo la estructura en su lugar, el poeta es libre de enfocar toda su atención en el mensaje y en redactar el poema, el cual, después de todo, es el propósito de un poema.

Del mismo modo, un mormón es libre de llevar una vida de gran variedad sin incumplir ningún mandamiento. Existen mormones con muchas profesiones diferentes, que viven estilos de vida muy diferentes y les va bien en buena parte de sus culturas y vecindades. Tienen similitudes, porque tienen ciertos valores y prácticas en común, pero existen miles de modelos de vida sin esa estructura.

La estructura que las enseñanzas de la Iglesia les proporciona, les permite una mayor libertad de la que es posible para la mayoría de las personas. Es mucho trabajo tener que decidir por uno mismo qué es lo correcto o lo erróneo, meditando, analizando e investigando, y luego haciendo constantemente una serie de correcciones en el curso para encajar en las normas de la sociedad. Aunque los mormones siempre aprendieron por ellos mismos diferentes temas, saben que pueden acudir a Dios para una respuesta final, en vez de constantemente, a lo largo de sus vidas, tener que observar detalladamente sus preferencias en contra de las prioridades de modas siempre cambiantes y valores que hay en el mundo.

La verdad es inalterable,  y una vez que un mormón ha decidido cuál es la verdad, es libre de seguir adelante y enfocarse en otros aspectos de su vida, como construir una familia sólida y servir a los demás. Las prioridades están establecidas, así que ellos pueden estructurar sus vidas de acuerdo a ellas. Ésta puede ser una de las razones de por qué los Mormones a menudo están al frente de muchos movimientos y servicios importantes. Ellos tienen tiempo de hacerlo porque no están constantemente reconstruyendo sus fundamentos.

N. Eldon Tanner dijo:

“Debemos conocer y entender las doctrinas para ser obedientes, y debemos ser obedientes para ser libres. Esto se aplica a las leyes de Dios y a las leyes de la tierra. Con mucha frecuencia pensamos en la libertad sólo como la calidad o el estado de ser libres de la limitación o compulsión externa, y no sometida a la voluntad de otro, donde tenemos el poder de elegir con cada persona libre de “hacer sus propias cosas”, independientemente de las consecuencias en él o en otros.

Brigham Young declaró:

“No existe hombre entre nosotros que no esté deseoso de reconocer de inmediato que Dios pide estricta obediencia a sus mandamientos. Pero al rendir esa obediencia estricta, ¿nos volvemos esclavos? No, es la única manera sobre la faz de la tierra de que usted y yo seamos libres, y si tomamos otro rumbo, nos volveremos esclavos de nuestras propias pasiones, y de las de los inicuos, … y sirvios del diablo” . (Diario de Discursos, 18:246)

N. Eldon Tanner, “Ustedes sabrán la verdad”, Ensign-revista SUD en inglés, mayo de 1978, pág. 14

Los mormones hacen una elección importante y eso permite que otras elecciones caigan en su propio lugar. En algún punto en sus vidas, ya sea que sean conversos o hayan asistido toda su vida a la Iglesia, cada uno de ellos se toma el tiempo para decidir por ellos mismos que la Iglesia es verdadera y que Dios ha restaurado su evangelio y mandado un profeta para que nos guíe. Esto no es fe ciega, porque ellos han ido a la única fuente de verdad para saber si ellos están o no siguiendo a alguien que está recibiendo instrucciones de Dios. Ellos no necesitan confiar en la palabra del profeta diciendo que él es el profeta hasta que Dios esté de acuerdo. En cualquier momento en el futuro, un mormón puede orar sobre una doctrina específica de la cual no esté seguro, pero generalmente encuentra innecesario rezar acerca de cada enseñanza. Esto se parece mucho a cuando un niño aprende que una estufa caliente quemará su mano si la toca. Seguirá probándolo unas cuantas veces más, pero después de eso, no tendrá necesidad de hacerlo cada vez que se encuentre con una estufa caliente, o incluso otra cosa diferente que esté caliente. Él simplemente actúa de acuerdo a lo que ya ha aprendido y toma precauciones cada vez que se encuentra con algo caliente.

Sheri Dew, un mormón destacado dijo:

Personalmente conozco decenas de miles de jóvenes y adultos jóvenes que están viviendo vidas moralmente limpias. Ellos son felices, productivos y están esperando con ansias comprometerse en matrimonio. La pureza moral no es anticuada. Por supuesto que tampoco es fácil.  Pero sostengo que es más fácil que la alternativa. Los hombres y mujeres virtuosas nunca se preocupan por un embarazo inesperado o por enfermedades de transmisión sexual. Nunca están angustiados por la confesión de alguna infidelidad. No se sienten vacios después de una noche de aventura. No hay dolor por perder a alguien de la familia por la infidelidad. No hay recuerdos acechantes de indiscreciones. Citando a C. S. Lewis, “La virtud-incluso la virtud frustrada-trae luz; la indulgencia trae tiniebla”. 10 (Ver Sheri L. Dew: El Poder de la Virtud-en inglés)

Es la libertad del temor, consecuencias negativas e incertidumbre lo que le da a los mormones seguridad y paz, y la libertad de llevar una vida significativa y llena de gozo.

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¿Cómo los mormones pueden tener autoridad cuando la línea de sucesión continua viene de Pedro?

Domingo, 12 Julio, 2009

Las creencias mormonas enseñan que la iglesia es la restauración de la iglesia que existió en los días del ministerio de Jesucristo. Asimismo, enseñan que su sacerdocio es una línea de autoridad continua. Esto desconcierta a los que enseñan que la línea de sucesión viene de Pedro y que nunca se descontinuó.

Cuando Jesús eligió a sus apóstoles, él les dio la autoridad para actuar por Dios. Él tuvo las llaves del reino, pero pudo distribuirlas a aquellos llamados de Dios.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. (Mateo 16)

Estas llaves, por supuesto, no son físicas. Estas representan la autoridad para actuar en el nombre de Dios. El versículo recién citado no quiere decir que Jesús renunció a las llaves, sino que Pedro las habías usado durante la época que fue apóstol. Muchos habían interpretado la roca para ser Pedro, mientras que otros versículos en el Nuevo Testamento nos dicen que no es así:

Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo. (1 Corintios 10:4)

En la época que murió Jesús y sus apóstoles, no leímos de Pedro, ni de ningún otro apóstol que otorgara las llaves a alguien más. Esto es porque luego de la muerte de los apóstoles, la iglesia entró en una apostasía muy larga, la cual había sido profesada por muchos profetas bíblicos.

11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.

12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. (Amós 8:11-12)

Durante esa época, no había un profeta, por lo que se quitaron las llaves del reino, la autoridad del Sacerdocio para administrar la iglesia de Dios. Esto ocurrió debido a esas tantas variaciones del cristianismo. Sin nadie a quien acudir para tener una respuesta certera, los cristianos se vieron obligados a decidir por sí mismos sobre cuál era la verdad. Cuando había un desacuerdo, realizaban concilios para elaborar un trato o apenas empezar otra denominación cristiana. Actualmente, vemos miles de denominaciones alrededor del mundo.

Dios también había prometido restaurar lo que se perdió.

20 Así el Señor les concederá el tiempo del consuelo y enviará a Jesús, el Mesías destinado para ustedes.

21 Él debe permanecer en el cielo hasta el momento de la restauración universal, que Dios anunció antiguamente por medio de sus santos profetas. (Hechos de los Apóstoles 3)

No podría haber una restitución si nunca hubiera habido una apostasía. Esta restitución comenzó con José Smith en la década de 1800. Él quiso saber a qué iglesia unirse y pidió a Dios en oración. Dios y Jesucristo aparecieron ante él y Jesús le dijo que no se uniera a ninguna de ellas, porque ninguna tenía la verdad completa. Cuando el fue mayor, un ángel llamado Moroni lo educó preparándolo para la restitución de todas las cosas que se había prometido en los libros de los Hechos de los Apóstoles.

¿Entonces, cómo las llaves del Sacerdocio retornaron a la tierra? Mientras que José Smith y Oliverio Cowdery estaban traduciendo el Libro de Mormón, ellos encontraron escrituras sobre la importancia del bautismo por aquellos que tienen la autoridad. Ellos fueron a las orillas de un río en Pensilvania, donde luego estuvieron viviendo y oraron para saber cómo realizarlo. Mientras oraban, oyeron la voz del Salvador y luego ante ellos apareció un ángel. Este ángel era Juan el Bautista, el primo del Salvador, quién tuvo las llaves para el Sacerdocio Aarónico al momento de su muerte y, por consiguiente, fue capaz de restaurarlo a la tierra al entregar aquellas llaves a José y a Oliverio, colocando sus manos sobre sus cabezas y realizando la apropiada ordenanza del Sacerdocio. Él lo hizo, diciendo:

“Sobre vosotros, mis consiervos, en el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón, el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y este sacerdocio nunca más será quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud”. (José Smith – Historia 1:68-74)

Con estas llaves en su sitio, los dos hombres fueron capaces de bautizarse el uno al otro. Sólo se necesitó el Sacerdocio Aarónico para llevar a cabo un bautismo.

No obstante, Juan no había recibido el Sacerdocio de Melquisedec, debido a que les fue otorgado a los apóstoles después de su muerte. Ya que él no tenía aquellas llaves, no pudo restituirlas. Para que la línea sea continua, las llaves debían venir de alguien que las tuviera actualmente. Este Sacerdocio mayor sería necesario para conferir el Don del Espíritu Santo y organizar la iglesia.

La restauración del Sacerdocio de Melquisedec vino después. Una vez más, mientras oraban en las orillas del río Susquehanna, recibieron una visita angelical, ahora de Pedro, Santiago y Juan. Estos tres apóstoles recibieron el Sacerdocio mayor en el Monte de la Transfiguración (Monte Sinaí).

Cuando leemos sobre este acontecimiento en Mateo 17. Jesús lleva a Pedro, a Santiago y a Juan a la montaña, donde se transfiguró delante de ellos. Mientras esto ocurría, Moisés y Elías aparecieron ante ellos. El Sacerdocio de Melquisedec se restauró en la tierra por estos dos profetas, quienes lo recibieron durante su época en la tierra. Ellos se lo dieron a Pedro, a Santiago y a Juan, de manera que pudieran administrar el evangelio luego de que muriera el Salvador.

Debido a que ellos poseían el sacerdocio, pudieron retornar a la tierra como ángeles y otorgar las llaves a José y a Oliverio, nuevamente trayendo al Sacerdocio a la tierra. Con estas llaves, la iglesia podría ser restaurada.

Así es como los mormones demuestran una cadena continua de autoridad. Actualmente, cada hombre digno que es lo suficiente mayor puede poseer estos dos sacerdocios. Ellos deben recibirlo de alguien que ya lo posee. La cadena total del sacerdocio ha descendido desde las primeras dos ordenaciones hechas por tres apóstoles bíblicos.

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¿Qué son los ángeles?

Domingo, 12 Julio, 2009

Los ángeles son mensajeros de Dios y prestan servicio como espíritus ministrantes. Frecuentemente se habla de ellos en la Biblia y en el Libro de Mormón. Desempeñan un papel crítico en la restauración del evangelio en los tiempos modernos. Existen dos tipos de ángeles. Los más comunes son los seres resucitados, aquellos que vivieron en la tierra, y después de su muerte o traslación (van al Cielo sin morir) se vuelven ángeles. Algunos fueron los que vivieron vidas ejemplares en la tierra y vivirán con Dios. Por lo general, éstos ministran a aquellos que están en la tierra participando en acontecimientos críticos en la historia espiritual de la Tierra. Y los otros son aquellos que vivieron en la tierra, pero no guardaron los mandamientos lo suficientemente bien para volver a Dios. En Mateo 22:29-30 se habla de ellos.

29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis ignorando las Escrituras, y el poder de Dios.

30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.

En estos versículos, Jesús explica que a los ángeles, no los seres exaltados, sino a los seres indignos, no se les permitirá tener familias eternas porque no serán exaltados.

Asimismo, la Biblia menciona aquellos que fueron ángeles sin antes haber sido mortales.

Ningún ángel tiene alas. Evidentemente, a aquellos que vivieron en la tierra no les van a brotar las alas, dado que ellos, como nosotros, son hechos a la imagen de Dios en el cielo. Las alas son simplemente una tentativa terrenal para explicar cómo los ángeles pueden moverse alrededor del cielo, pero no tienen ninguna relación con la realidad, ya que con el poder de Dios detrás de ellos, las alas son innecesarias.

Actualmente, los que ministran a aquellos en la tierra son de interés particular para nosotros. Los encontramos en casi cada suceso importante en nuestra historia espiritual.

Un ejemplo importante del trabajo que hacen los ángeles se demuestra en el nacimiento del Salvador, Jesucristo. Fue un ángel, Gabriel, quien vino hacia Elizabeth para decirle que ella tendría un hijo a quién llamaría Juan, y luego a María para decirle que ella sería la madre de Jesús. Un ángel, posiblemente también Gabriel, vino hacia José para confirmarle que el hijo de María era realmente el Salvador prometido.

Los ángeles también vinieron a la tierra para anunciar el nacimiento del salvador:

8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.

9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.

10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.

13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:

14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

15 Sucedió que cuando los ángeles su fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.

Durante la vida del Salvador, los ángeles seguían siendo de vez en cuando una presencia, por ejemplo, ministrándole mientras que Él sufrió el dolor excepcional de tomar nuestros pecados sobre Sí en el Jardín de Getsemaní.

En épocas modernas, los ángeles eran los mensajeros que trajeron nuevamente el evangelio restaurado a la tierra. En el Libro de Mormón, leemos sobre Moroni, aquel profeta que fue la última persona fiel en su mundo personal. Él era un Nefita, como lo conocía su pueblo y cuando mataron a su padre, el profeta Mormón y a las personas de su pueblo, él heredó los registros de su civilización. Estos registros eran sagrados y desempeñarían un papel crítico en la restauración; asimismo, incluyeron detalles de la visita de Jesucristo a las Américas después de su crucifixión. Moroni compendió los registros y los enterró para salvaguardarlos.

Después de su muerte, él se volvió un ángel. Cuando llegó la hora de restaurar en su plenitud el evangelio del Salvador a la tierra, fue Moroni, apropiadamente, quien vino a la tierra como un ángel para enseñar a José Smith. Cuando él sintió que José estaba lo suficientemente maduro y educado, él le permitió a José que tomara los registros de la colina donde habían sido guardados para salvaguardarlos todos estos años.

Más adelante, mientras José y su amigo Oliverio Cowdery trabajaban en la traducción de estos registros, que se conocerían como el Libro de Mormón, leyeron sobre el bautismo. Tenían preguntas sobre esta ordenanza y fueron a las orillas del río Susquehanna a orar. En esa oportunidad, Juan el Bautista vino a la tierra como un ángel. Él había bautizado a Jesús y todavía tenía las llaves (la autoridad) del Sacerdocio Aarónico, que se menciona en el Antiguo Testamento. Este sacerdocio se requiere para realizar el bautismo. Él concedió esas llaves a José y a Oliverio, quienes entonces podían bautizarse uno al otro.

Hay un sacerdocio adicional y mayor llamado el sacerdocio de Melquisedec, que también necesitó restaurarse para que la Iglesia funcionara como lo hizo en los días del ministerio del Salvador. Asimismo, estas llaves fueron llevadas de la tierra después de la muerte de los apóstoles y otra vez, los ángeles vinieron para entregarlas a José. Las llaves no son textualmente llaves físicas, sino que son la autoridad para actuar por Dios. Pedro, Santiago y Juan, quienes fueron apóstoles de Jesús durante su ministerio mortal, habían recibido de Jesús las llaves para el sacerdocio de Melquisedec en el Monte de la Transfiguración. Ellos continuaron teniéndolas, puesto que el mundo había estado en herejía, para luego concedérselas a José Smith y a Oliverio Cowdery. Con todas las llaves ahora restauradas, se pudo restaurar la misma iglesia.

El trabajo de los ángeles es importante ante el plan de Dios. A menudo, están presentes cuando surgen los acontecimientos más importantes y son parte importante de nuestras vidas en la tierra.

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¿Qué piensan los mormones del bautismo de los niños?

Jueves, 20 Noviembre, 2008

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no enseña ni practica el bautismo de los niños y basa su desaprobación de esta práctica en el fundamento de la revelación moderna, así como, en la doctrina enseñada en la Biblia y el Libro de Mormón.  Por otro lado, la evidencia de la posición SUD como figura en el Libro de Mormón está siempre apoyada por la Biblia y he incluido las referencias bíblicas que así lo confirman.  Moroni 8:10-11 afirma:

“He aquí, te digo que esto enseñarás: El arrepentimiento y el bautismo a los que son responsables y capaces de cometer pecado; sí, enseña a los padres que deben arrepentirse y ser bautizados, y humillarse como sus niños pequeños, y se salvarán todos ellos con sus pequeñitos. Y sus niños pequeños no necesitan el arrepentimiento, ni tampoco el bautismo.  He aquí, el bautismo es para arrepentimiento a fin de cumplir los mandamientos para la remisión de pecados” (1) (Énfasis añadido).

El profeta Moroni afirma que el bautismo es necesario para aquellos que buscan arrepentirse del pecado. Los Santos de los Últimos Días sostienen en dos hechos que los niños nacen en el mundo sin pecado y no deben rendir cuentas hasta la edad de ocho años (la edad en la que la mayoría de niños SUD son bautizados).  El primer hecho es una doctrina de la iglesia, tanto es así que se incluyó como el segundo de los trece artículos de fe SUD:

“Creemos que los hombres serán castigados [se harán responsables] por sus  propios pecados, y no por la transgresión de Adán” (2)

En otras palabras, los Santos de los Últimos Días abjuran la doctrina del pecado original y la transgresión original y enfocan el concepto del bautismo de los niños dentro de ese contexto.  Una cita de la escritura SUD que invalida las doctrinas antes mencionadas se puede encontrar en Moisés 6:54 que enseña:

“De allí que se extendió entre el pueblo el dicho: Que el Hijo de Dios ha expiado la transgresión original, por lo que los pecados de los padres no pueden recaer sobre la cabeza de los niños, porque éstos son limpios desde la fundación del mundo” (Énfasis añadido).

Las palabras del Apóstol Pablo a los Romanos apoyan esta escritura:

“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno [el Señor], los muchos serán constituidos justos”. (3)

El segundo hecho, la iglesia enseña que es crucial que la persona conozca los mandamientos, tenga una comprensión general de lo bueno y lo malo y esté -al menos- dispuesta  a aprender sobre el concepto responsabilidad por sus acciones antes de bautizarse, todas las cuales son características poco asociadas con los niños pequeños, especialmente con los infantes.  El apoyo a esta posición proviene una vez más de las palabras de Pablo a los Romanos:

“Pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión”.(4)

De más está decir que los niños recién nacidos no están conscientes de la ley ni tampoco poseen la capacidad cognitiva para elegir la rectitud sobre el pecado, y según Pablo, por lo tanto no hay “transgresión”.  Otro aspecto de este argumento es que el Señor les pidió a los apóstoles y a los posibles miembros de la iglesia primitiva, “creer y ser bautizados” (5).  Un niño no puede expresar una creencia en algo y mucho menos fe en un Salvador que expió los pecados que aún no han cometido.

Así pues, en conclusión, sobre la base de las evidencias que se han indicado anteriormente, la iglesia SUD ha determinado que los infantes no nacen en este mundo siendo culpables de los pecados de Adam o de cualquier otra persona, y que su incapacidad para comprender las leyes y los mandamientos del Evangelio los dejan sin la necesidad de un bautismo “para la remisión de los pecados” (6) hasta que tengan ocho años o más.

(1) Moroni 8:10-11, Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo
(2) Artículos de Fe, artículo 2
(3) Romanos 5:19
(4) Romanos 4:15, (Ibíd.)
(5) Marcos 16:15-16, Romanos 10:14
(6) Marcos 1:4, Lucas 3:3

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¿Cómo sé que el Libro de Mormón es verdadero?

Miércoles, 10 Septiembre, 2008

Respuesta personal de Lance

Por un largo tiempo, he sabido que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, pero sólo en los dos últimos años, mientras servía como misionero Mormón, pude plasmar finalmente en palabras la manera en la que mi respuesta se dio. Hay una promesa que Moroni hizo al final del Libro de Mormón que si una persona lee, reflexiona y ora para saber si el Libro de Mormón es verdadero, la verdad se le manifestará por el poder del Espíritu Santo. (Véase Moroni 10:3-5)

Leía el Libro de Mormón pocas veces mientras crecía y siempre sentía que era verdadero, pero nunca pude expresar claramente cómo había llegado a ese conocimiento. Podía decir con franqueza que sabía, por el poder del Espíritu Santo, que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, pero no podía describir lo que eso significaba. Era más que sólo un simple sentimiento. Era una fuerte convicción.

Como misionero conocí personas que tenían una gran variedad de creencias sobre el Espíritu Santo y la manera en la que el Espíritu Santo influye en nosotros. Esto hizo que buscara aún más el encontrar una manera de explicar claramente cómo había recibido un testimonio de que el Libro de Mormón es verdadero. Un día, leyendo el Libro de Mormón, encontré mi respuesta.

Al inicio del libro de Mosíah, hay una explicación de un profeta y rey llamado Benjamín. Justo antes de que

Dos testimonios de Jesucristo

Dos testimonios de Jesucristo

muriera, predicó un gran sermón a toda la gente de su reino. Al final de este sermón, preguntó a la gente si creía en sus palabras. Su respuesta, justo lo que había estado buscando, se encuentra en Mosíah 5:2: “Y todos clamaron a una voz, diciendo: Sí, creemos todas las palabras que nos has hablado; y además, sabemos de su certeza y verdad por el Espíritu del Señor Omnipotente, el cual ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente”.

La gente del Rey Benjamín testificó que sabían que sus palabras eran verdaderas por el Espíritu del Señor Omnipotente, o en otras palabras, por el Espíritu Santo. La parte de este versículo que me parece más importante fue que describieron el efecto que el Espíritu Santo tuvo en ellos. Ellos dijeron que el Espíritu “efectuó un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente”.

A medida que leo este versículo, me doy cuenta de cómo sé que el Libro de Mormón es verdadero. Sé que el Libro de Mormón es verdadero porque cuando lo leo el Espíritu Santo cambia mi corazón. No sólo siento que es verdadero. Me motiva a cambiar y a parecerme más a Jesús. Quiero ser una mejor persona. Mis propios deseos han cambiado. Mi deseo de pecar ha sido eliminado y se me ha dado un deseo mayor de servir a mi Padre en el Cielo y a mis semejantes.

Invito a cualquier persona que pueda leer esto a leer el Libro de Mormón junto con la Biblia. Puedo prometer, tal como el profeta Moroni promete, que cualquier persona que lea y reflexione con sinceridad el Libro de Mormón y pregunte a Dios con fe para saber que es verdadero, sabrá por el poder del Espíritu Santo que lo es. Tampoco puede ser sólo una oración simple de interés. Debemos preguntar “con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo” (Moroni 10:4). La verdadera intención significa que estamos dispuestos a obrar en la respuesta que recibimos. Dios sólo nos dejará conocer sobre la veracidad del Libro de Mormón si tenemos intención de seguir Sus enseñanzas. El Espíritu Santo cambiará su corazón y lo guiará para que viva una vida más parecida a la de Jesús. El vivir las enseñanzas del Señor en el Libro de Mormón así como en la Biblia ha traído mucha alegría a mi vida y hará lo mismo para todos los que sigan el mismo rumbo.

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¿Si Dios es bueno por qué creó el Infierno?

Miércoles, 4 Junio, 2008

Respuesta personal por James E. Faulconer

La respuesta a esta pregunta es clara: Dios no creó el infierno. El infierno es el estado de privación del amor de Dios, un estado que nosotros creamos cuando nos alejamos de Él y estamos en pecado.

José Smith, el profeta fundador de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días nos enseñó, “¿Cuál es la condenación del infierno? Ir con esa sociedad que no ha obedecido sus mandamientos” (Historia de la iglesia, página 554). A través de Su hijo, Jesucristo, Dios nos ha dado un camino para regresar a Él, renovados de nuestro estado de pecado a un estado de gracia y gloria, pero él no forzará a ninguno de nosotros a volver en contra de nuestra voluntad. Si elegimos permanecer en pecado cuando tenemos la oportunidad de librarnos de él, Él nos permitirá permanecer donde queramos, separados de Dios, en otras palabras, en el infierno. (más…)

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¿Qué es la Perla de Gran Precio?

Miércoles, 9 Abril, 2008

Respuesta personal de Richard Neitzel Holzapfel

richard-holzapfelthumbnail.jpgLos Santos de los Últimos Días, al igual que otros cristianos, aceptan el Antiguo y el Nuevo Testamento como Escritura Sagrada. Adicionalmente, los miembros de la Iglesia de Jesucristo aceptan el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio como parte de sus Obras Estándar (escritura canonizada). La Perla de Gran Precio recibió su nombre de la parábola de Jesús (véase Mateo 13:44-46). Compilado después de la muerte de José Smith (1805 – 44), el libro actual contiene varios diferentes tipos de documentos inspirados, que comprenden extractos de la traducción que hizo José Smith de Génesis y Mateo, conocida como el Libro de Moisés y José Smith-Mateo; la traducción de José Smith de antiguos papiros egipcios, conocida como el Libro de Abraham; la historia de la Iglesia escrita en 1838 por José Smith, y los Artículos de Fe –trece declaraciones que resaltan las creencias centrales SUD redactadas por José Smith en 1842. (más…)

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¿Qué es Doctrina y Convenios?

Miércoles, 9 Abril, 2008

Respuesta personal de Richard Neitzel Holzapfel

richard-holzapfelthumbnail.jpgLos miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones o Santos de los Últimos Días), al igual que otros cristianos, aceptan el Antiguo y el Nuevo Testamento como Escritura Sagrada. Adicionalmente, aceptan el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio como parte de las obras estándar (escritura canonizada). Doctrina y Convenios, publicada por primera vez en 1835, contiene ciento treinta y ocho secciones o documentos individuales generalmente organizados en orden cronológico desde 1823 hasta 1918 y dos “Declaraciones Oficiales” que anuncian nuevas políticas en 1890 y 1978. Estos documentos son una selección de revelaciones y otras escrituras inspiradas dadas a conocer mediante José Smith (1805 – 44) y sus sucesores como presidentes de la Iglesia. (más…)

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