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El Foro de Pew (Pew Forum) hace un análisis de los mormones acerca de Dios

Miércoles, 13 enero, 2010

El Pew Forum, que no está asociado con la Iglesia en ningún modo, realizó un estudio de los mormones en los Estados Unidos. Un aspecto de los mormones en sus vidas personales incluía sus sentimientos acerca de Dios y su relación con Él.

El estudio demostró que cada mormón encuestado creía en Dios, cifra que era mayor que en cualquier otra religión encuestada anteriormente.

Además, nueve de cada diez estaban absolutamente seguros de la existencia de Dios.  Noventa y uno por ciento de los mormones creían que Dios es alguien con quien uno se puede relacionar. Todas estas cifras superan lo normal en otros grupos.

¿Qué hay acerca de los mormones que los lleva a creer en Dios en una forma muy personal? Una razón por la que los mormones tienen un alto porcentaje de creencia en Dios es que se pasa mucho tiempo enseñando a los hijos y a los investigadores de la Iglesia acerca de Dios, y acerca de cómo saber si Él es real.  A aquellos nuevos en la fe, ya sea que tengan suficiente edad o experiencia, se les enseña que pueden orar a Dios y recibir una respuesta a sus preguntas sinceras. Se les enseña a reconocer cómo Dios se comunica con Sus hijos.

Los mormones enseñan que la oración es una experiencia intensamente personal. Aunque las oraciones se ofrezcan en público y en familia, se anima a cada miembro que también tenga conversaciones individuales con Dios varias veces al día. No se enseñan oraciones recitadas; se instruye a los miembros que usen sus propias palabras y hablen de los pensamientos más profundos y más personales de su corazón. Ellos se dirigen a Dios por su nombre, le agradecen por bendiciones que nombran de manera específica y piden aquellas cosas que necesitan. Ellos terminan en nombre de Jesucristo. Sin embargo, dentro del modelo básico de oración, también se les enseña a hacer de cada oración una conversación. Sucede muchas veces que un mormón simplemente desea hablar a Dios acerca de una experiencia o una preocupación y también se les anima a ello. Con la práctica, una persona que ora pronto se familiariza con las maneras en que Dios se comunica con Sus hijos y aprende a confiar en lo que está experimentando.

Este énfasis en la oración es una razón por la que noventa y uno por ciento de mormones sienten que pueden relacionarse con Dios. Otra razón se basa en las formas específicas en que los mormones visualizan a Dios. Ellos creen que Dios los conoce personalmente porque Él creó sus espíritus y entonces, antes de que se creara la tierra, ellos vivieron con Él por un tiempo. Durante este tiempo, todos se convirtieron en una persona real con talentos, personalidad e intereses. Cada persona estaba decidiendo quiénes eran y cuán obedientes eran. Dios estaba allí, como nuestro Padre literal, cuidándonos y guiándonos. Por esta razón, Su amor por nosotros es muy personal.

Los mormones visualizan a Dios como un Padre literal, amoroso pero estricto. Los buenos padres comprenden que deben dar reglas con recompensas y consecuencias, y Dios es siempre un buen Padre. Los mormones aceptan las reglas y las consecuencias naturales porque las ven a la luz de un amoroso Padre, no un dictador estricto, desinteresado y distante.

Con esta información en mente, es fácil comprender por qué los mormones que tienen un fuerte testimonio de los principios de su religión tienen un porcentaje casi perfecto de creencia en Dios en una relación personal con Él.

El Presidente Monson se reúne con el Presidente Obama

Miércoles, 13 enero, 2010

Se trata de una reunión de dos presidentes hoy, uno es el líder máximo de los Estados Unidos de América y el otro el líder internacional de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son con frecuencia llamados mormones, de manera informal. El Presidente Monson presentará al Presidente Obama una historia de su familia,  que consta de cuatro volúmenes, un regalo que se prepara generalmente para presidentes y para muchos otros líderes mundiales.

Originalmente se programó una reunión con los líderes de la iglesia a principios del año. Sin embargo, cuando el Presidente Hinckley, quien era entonces el presidente de la Iglesia, falleció, el funeral se programó el mismo día del viaje del Presidente Obama a Utah. El Presidente Obama se retiró respetuosamente de la reunión, aunque su esposa se reunió con los líderes de la Iglesia más tarde.

Cuando el Presidente Obama fue investido, el presidente Dieter F. Uchtdorf, segundo consejero en la Primera Presidencia y el élder M. Russell Ballard del Quórum de los Doce representaron a la Iglesia. El presidente Uchtdorf dijo posteriormente: “Fue una gran experiencia la que tuvimos –ver una unidad allí que yo espero dure y continúe durante los años de esta administración”. El élder Ballard dijo: “Salí con un sentimiento de que la gente de Norteamérica se iba a unir a este nuevo presidente y su administración y que necesitábamos orar por él. Necesitamos realizar nuestras oraciones y ayudarlo a cumplir los grandes objetivos que se ha trazado”. (Ver Mormon Times-sitio web en inglés, LDS leaders feel ‘deep emotion’ at inauguration” por Scott Taylor para leer la historia complete en inglés).

Los mormones enseñan que la vida familiar puede continuar después de la muerte, así que ellos realizan la obra de la historia familiar como parte de su religión. Estos son los propios miembros de su familia, personas con quienes ellos pasarán la eternidad y que consideran importantes de conocer.

Además, los mormones enseñan que un Dios amoroso no castigaría a una persona simplemente porque no tuvo una oportunidad de aprender el evangelio y decidir si deseaba vivirlo o no. Ya que la Biblia enseña que se requiere el bautismo para salvación, lo que demuestra que se acepta a Jesús en la vida de una persona, a muchas personas se les negaría injustamente una oportunidad para la salvación si sucede que sus vidas no los condujeron a alguien que pudiera enseñarles la verdad. Los mormones no creen que Dios sea injusto.

Los mormones creen que cada persona, para satisfacer a la justicia y a la misericordia, debe tener la oportunidad de aprender la verdad y escoger si desean aceptarla o no. A aquellos que fallecen se les enseña la verdad y, después de que ha pasado un año de su fallecimiento, una persona que esté directamente relacionada con la persona fallecida puede enviar la información genealógica de esa persona. Luego, una persona viva, actuando en su representación, puede ser bautizada y confirmada por esa persona. Sin embargo, esto no hace que la persona se convierta automáticamente en mormona. Si esta persona ha aprendido el evangelio durante su vida, ella podría estar de acuerdo o rechazar la verdad. Aun algunas personas que han llegado a saber que lo que se les está enseñando es verdad, escogen no aceptar ser miembro de la Iglesia ni las responsabilidades de discipulado del Salvador que vienen con el ser miembro.

Lo mismo sucede con aquellos que han fallecido y conocen el evangelio después de fallecidos. Aunque a ese punto del tiempo, ellos podrán saber claramente lo que es verdad y lo que no lo es, algunos preferirán no aceptarla. Por lo tanto, el simplemente tener una ordenanza en forma vicaria no hace que esa persona sea mormona. Esta es una elección que debe hacer por sí misma, porque el albedrío, el derecho a escoger, es básico para el plan del Creador para nosotros. Si la persona fallecida rechaza la ordenanza, es como si nunca se hubiera realizado.

Aunque el Presidente Obama puede escoger no usar su genealogía con este propósito, de seguro hallará interesante explorar a sus ancestros, algunos de los cuales estuvieron entre los primeros colonos de este país. Él, por cierto, desciende de la misma línea de los Hinckley que Gordon B. Hinckley, anterior presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

(Ver su genealogía—no la que la iglesia está presentando–en Wargs.com.)

Almacenamiento de alimentos en las noticias

Miércoles, 13 enero, 2010

La economía está poniendo a la gente nerviosa, pero los mormones se han estado preparando para este momento durante toda su vida. Se enseña a las familias mormonas evitar las deudas, ahorrar dinero y guardar una provisión de alimentos para un año y otros productos necesarios para enfrentar una época de desafíos económicos.  Por muchos años, las personas de fuera se burlaron de este programa, pensando que era un escenario de los últimos días o un programa de pánico. Hoy en día, la prensa busca activamente mormones para entrevistar porque se han llegado a dar cuenta de que el almacenamiento de alimentos y la preparación para la emergencia es una manera prudente de vivir.

Los mormones enseñan a las personas a ser auto-suficientes en la medida de lo posible. Esto significa que necesitan prepararse con anticipación para tiempos difíciles. Una manera de hacer esto es reunir una provisión de alimentos, productos de salud o limpieza, ropa, y aún efectivo en quien apoyarse en caso de que sea necesario.

Normalmente, se necesitan estos artículos durante épocas de desempleo. Como la gente ha aprendido últimamente, nadie es inmune al desempleo, independientemente de la educación, experiencia o reputación. El encontrar un nuevo trabajo puede requerir una gran cantidad de tiempo. Aquellos que no necesitan comprar o quienes tal vez compran sólo alimentos perecibles, pasan estos momentos con pocos trastornos en sus vidas y con la tranquilidad de saber que tienen suficiente alimento y provisiones.

A los mormones se les aconseja evitar entrar en deudas para obtener estas provisiones, ya que la deuda por cualquier razón que no sea el poseer una casa y posiblemente los gastos de la universidad no es aconsejable. Más bien, ellos empiezan lentamente. Se anima a las familias que abandonen los lujos, tales como unas vacaciones o televisión por cable hasta que el dinero que se hubiera usado para el lujo haya suplido el almacén. Otras personas compran varios artículos extra cada semana, esforzándose hasta lograr una provisión para una semana. Cuando ellos tienen esto, ellos empiezan a reunir alimentos para una segunda semana. En el país más pobre, se les enseña a las mujeres que cuando preparen su arroz con frejoles normalmente, ellas deben sacar una cucharada de cada uno de estos artículos a un depósito. Cuando el depósito se llene, se sella y viene a ser el primer artículo en su almacenamiento de alimento. Ya que el arroz y los frejoles se mantienen por un extremadamente largo tiempo, esto proporciona una seguridad a largo plazo en la forma de un alimento que las mujeres están acostumbradas a servir diariamente.

Aunque el inicio es pequeño, los mormones saben que aún poco alimento separado puede hacer la diferencia. Sólo saber que está allí, puede proporcionar un sentimiento de seguridad cuando todos alrededor nuestro están asustados. Nosotros sabemos que sea lo que sea que suceda, no pasaremos hambre.

Los mormones han creado un sitio web que enseña a sus miembros a crear una provisión de alimento y artículos personales. Ésta incluye cuadros que muestran cuántos productos de primera necesidad necesitará una familia. Este sitio es muy popular aún entre aquellos que no son SUD.

Provident Living les mostrará primero cómo preparar y almacenar los artículos que necesita para sostener la vida, y luego cómo añadir artículos adicionales para hacer la supervivencia más agradable. Los mormones que ustedes conozcan también estarán felices de ayudarles a empezar en este gratificante proceso.

Su provisión de alimentos no se queda en el sótano envejeciendo. Los mormones rotan su almacén, lo que quiere decir que ellos “compran” de su almacén de alimentos. Las nuevas compras van al almacén, para usar los artículos más antiguos primero. Una ventaja de este sistema es que finalmente reduce los costos de compra. Aquellos que tienen almacén pueden comprar en remates, de la estación, y al por mayor, obteniendo así los mejores precios posibles para sus provisiones. Cuando una escasez causa un alza de precios temporal, los mormones pueden usar su almacén hasta que la escasez pase, tanto ahorrando dinero como reservando aquellos artículos para aquellos que no se abastecieron con anticipación.

Averigüe lo que está diciendo los principales medios de comunicación acerca de la que dejó ser una rara tradición mormona de almacenamiento de alimentos. Luego siéntese y empiece un plan para su propio almacén. Ya no es sólo una “cosa de mormones”.

Nueva Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD

Miércoles, 13 enero, 2010

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros algunas veces se les llama mormones, tiene una nueva biblioteca de historia de la Iglesia que es el resultado de quince años de planificación. El edificio, el cual tiene 230,000 pies cuadrados, y que tomó cuatro años para edificarlo, proporciona empleo a 12,000 personas y ya está logrando encabezados de las noticias. Está abierto al público en 15 East North Temple Street in Salt Lake City, Utah, en el terreno que pertenecía originalmente a Heber C. Kimball, Primer Consejero del Presidente Brigham Young.

Poco tiempo después de la dedicación, el autor ganador del Premio Pulitzer. David McCullough visitó el centro y habló. Él dijo: “la historia no permanece viva a menos que se cuide”. También dijo a la audiencia que estaban haciendo un gran trabajo al preservar la historia de la Iglesia. “Ustedes están cuidando un tesoro nacional aquí. La historia de los Santos de los Últimos Días, de José Smith, de Brigham Young y esa increíble migración aquí es una gran historia Americana”.

Para la dedicación, se creó una simbólica cápsula del tiempo que contenía copias de los originales hallados en la biblioteca. Tiene el objetivo de mostrar a los futuros visitantes cómo se veía la iglesia a la dedicación, La cápsula incluía fotos de líderes de la Iglesia, copias actuales de las escrituras con una lista de todos los idiomas a los que se han traducido y un discurso ofrecido por Marlin K. Jenson sobre historia de la iglesia.

La mudanza al edificio tomó el trabajo de un año y medio de cientos de voluntarios, quienes catalogaron y etiquetaron cada artículo. Los más de un millón de artículos fueron trasladados en el transcurso de diecinueve días.

El edificio alberga muchos artefactos raros, inclusive un primitivo Libro de Mormón escrito en dos idiomas diferentes en páginas alternadas. También realiza trabajo de preservación y reparación. A diferencia del edificio anterior, este nuevo edificio es adecuado y diseñado para que el público realice visitas y lo use.

De acuerdo al sitio web oficial, el edificio cubre 230,000 pies cuadrados, el equivalente de cuatro campos de futbol, en cinco pisos. Éste comprende:

270,000 libros, folletos, revistas, diarios, etc.

240,000 colecciones de registros originales e inéditos (diarios, bitácoras, correspondencia, actas, etc.)

3.5 millones de bendiciones patriarcales para los miembros de la Iglesia

13,000 colecciones de fotografías

23,000 artículos audiovisuales

El edificio ha recibido muchos elogios por ser un edificio “verde”.  Con el propósito de ir acorde al interés de la Iglesia en cuanto a temas ambientales, prepararon el edificio para que cumpla con las normas LEED (Leadership in Energy and Environmental Design-Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) y se espera que reciba el Premio de Plata.

Deseábamos un edificio que pudiera preserver los registros de la Iglesia, que fuera un lugar excelente para que trabajen empleados y misioneros y para que los usuarios utilicen los registros, con el crédito para la Iglesia y a la comunidad”, dijo Brent Thompson, director del Departamento de Preservación de Registros para la Historia de la Iglesia. “un edificio más ‘verde’ ayuda en las cuatro áreas”.

“El compromiso de la Iglesia de obtener la certificación LEED para la Biblioteca de Historia de la Iglesia es un reflejo de su visión a largo plazo, y subraya el rol de liderazgo que tiene la Iglesia en tantos niveles de la comunidad”, dijo Jim Bradburn, director de los Servicios Sostenibles en el Grupo RMH, una compañía de servicios de ingeniería sostenible de Denver. “El diseño futurista y el enfoque en la sostenibilidad desde el exterior hizo que el lograr las altas normas profesionales requeridas para la certificación sea una parte fluida del proceso”

Estas altas normas ambientales no sólo ayudan a la Iglesia a actuar en su papel como un mayordomo sobre la tierra, sino que también crea un mejor ambiente de trabajo y protege mejor los registros.

El edificio es parte del compromiso de la Iglesia de preservar su historia. Los mormones siempre han sido un “pueblo que conserva registros”, y aun ha animado a los niños a mantener diarios. Los diarios de los pioneros ayudan a la iglesia moderna a comprender su herencia pionera. Es vital para los expertos el preservar estos artefactos mientras que puedan hacerlo y las instalaciones de vanguardia les permitirá hacerlo, mientras se proporciona un recurso impresionante y extenso para los historiadores

El Coro del Tabernáculo Mormón

Miércoles, 13 enero, 2010

El Coro del Tabernáculo Mormón está recorriendo el centro de los Estados Unidos este verano.  Llamado el Coro de América por Ronald Reagan, el coro es considerado una parte importante de la cultura estadounidense.

El Coro del Tabernáculo Mormón y la Orquesta en la Manzana del Templo

Brigham Young, el segundo presidente y profeta de la Iglesia, sabía que los Santos, como los mormones son llamados a menudo, tendrían que mantener sus espíritus en lo alto mientras se trasladaban al oeste después de haber sido obligados a abandonar sus hogares en Illinois.  Cuando él reunió al pequeño grupo de personas que harían el primer viaje a Utah, incluyó a algunos músicos.  De hecho, cada vagón incluía por lo menos un músico. Veinte y nueve días después de que los primeros mormones se establecieron en Utah, se celebró una conferencia el 22 de agosto de 1847.  Un pequeño coro cantó en esta conferencia, y la iglesia ha tenido en realidad un coro incluso antes de esto, desde los primeros días de la iglesia en Ohio e Illinois.  El primer gran coro se organizó en 1829 bajo la dirección de George Careless.

En 1987 la Iglesia empezó a edificar un hermoso tabernáculo que requirió cuatro años de construcción.  El Coro del Tabernáculo Mormón tomó su nombre del edificio y ha realizado allí sus presentaciones desde su construcción.  Esta atracción popular ha sido nombrada como un hito histórico y un hito de ingeniería debido a su increíble acústica.

Cuando se presenta en el Tabernáculo, el coro es acompañado por el mundialmente famoso órgano del Tabernáculo.  Esta sorprendente creación tiene más de 11000 tubos.  El órgano original fue construido en Australia y enviado a California.  Después, fue trasladado por doce mulas hasta Utah.  Cuando se construyó el Tabernáculo, Joseph Ridges, que había construido aquel primer órgano, fabricó uno nuevo, mucho más grande aún.  Desde entonces se ha ampliado su tamaño cinco veces.  Cinco organistas, entre ellos tres hombres y dos mujeres, actualmente tocan este órgano.

Desde sus inicios como un grupo local, el Coro del Tabernáculo Mormón se ha popularizado en todo el mundo, y es preferido tanto por mormones como por aquellos que no lo son.  El coro ha ganado un Emmy y un Grammy, y ha realizado presentaciones para diez presidentes estadounidenses, incluyendo cuatro días de inauguración.  Tiene cinco discos de oro y dos de platino.

Tal vez el aspecto más notable es que el coro, y la orquesta que lo acompaña, están conformados totalmente por voluntarios.  El proceso de audición es difícil, y sólo los más talentosos y dedicados artistas son aceptados.  Ellos ensayan una o dos noches a la semana y se presentan cada domingo por la mañana durante la transmisión de Música y la Palabra Hablada.  Un verano cada dos años, ellos van de gira a algún lugar del mundo por unas semanas.  La mayoría tiene empleo a tiempo completo con empresas dispuestas a adaptarse a las exigencias del coro y todos deben vivir en un área dentro de 100 millas de Salt Lake City.

El proceso de audición comprende una larga serie de pruebas que a veces son intimidantes, incluso para los cantantes capacitados.  Incluye un cuestionario sobre dignidad moral, edad, talla corporal (debido a las necesidades de los trajes), salud y si es miembro de la Iglesia.  Asimismo, los solicitantes deben presentar una cinta de audición muy compleja.  Los admitidos en el próximo paso realizan una prueba de habilidades musicales y un examen teórico de música que es muy difícil, pero no exige necesariamente un entrenamiento formal si uno se prepara en casa y tiene talento musical innato.  Después de pasar estas pruebas, se realiza una audición personal.  En esta audición, cantan – solos – un himno de su elección y una complicada pieza coral asignada con anticipación.  También se les solicita hacer alguna lectura a la vista.  Si un estudiante es rechazado en este punto, recibe consejos sobre cómo entrenarse para la audición del próximo año.

Si un estudiante llega hasta el final, es aceptado no en el coro, sino en el Coral de la Manzana del Templo y en la Choir Training School (Escuela de Formación del Coro).  Durante tres meses, recibirá capacitación musical formal.  Los miembros fijos del coro también participan en el Coral de manera rotativa a fin de mejorar sus destrezas y renovar su formación.  Los estudiantes harán un concierto y participarán en un programa de televisión.  Esto permitirá ver si un candidato puede lidiar con el ritmo, el calendario y la presión, y si es capaz de desarrollarse bien como un disciplinado miembro de un coro.  La mayoría de las personas aceptadas en esta etapa pasan a ser miembros del Coro del Tabernáculo Mormón, pero algunos no lo consiguen.  Este proceso extenuante es la razón por la cual el coro es tan respetado.

Puede ser difícil imaginar en esta época de celebridades brillantes e inmorales que un coro eclesiástico pueda ganar los corazones de los estadounidenses, que saben poco de la fe del coro.  Sin embargo, en el año 2007, el coro llenó el Pepsi Stadium de Denver que cuenta con una capacidad de 15000 asientos.  Tres días después, los Rolling Stones vendieron sólo 13000 entradas para el concierto realizado en el mismo estadio.  Ciertamente esa es una estadística que sorprendería a la mayoría de las personas, pero demuestra el poder del Coro del Tabernáculo Mormón para captar la atención y el respeto de los Estados Unidos.

¿Creen los mormones que uno puede labrar su camino al cielo?

Miércoles, 13 enero, 2010

Esta pregunta es hecha a menudo por evangelistas, y es, en general, un malentendido de las enseñanzas mormonas sobre lo que ocurre después de la muerte y cómo lo controlamos

Muchos evangelistas enseñan que una persona llega al cielo al ser “salvado”. Esto implica el acto de aceptar a Jesucristo como su Salvador personal. Al mismo tiempo, ellos enseñan que los actos no pueden llevarte al cielo. Los mormones también creen que una persona debe aceptar a Jesucristo como su Salvador, a fin de regresar a la presencia de Dios después de la muerte. Ambos grupos coinciden en que, al menos, se requiere un acto de todos nosotros a fin de estar con Dios.

La confusión sobre el número de actos necesarios para ser salvados proviene de las diferencias en la terminología utilizada por los mormones. Los mormones creen que todos se salvan a través de la expiación de Jesucristo, aun si nunca aceptan a Jesucristo como su Salvador. Sin embargo, la gracia y la vida eterna, para un mormón, no son la misma cosa. Para entender esta compleja cuestión, echemos un vistazo a varios puntos esenciales.

¿Qué es gracia?

El Diccionario Bíblico, localizado en ediciones SUD de la Biblia del Rey Santiago, define gracia para nosotros:

Es a través de la gracia del Señor Jesús, gracias a su sacrificio expiatorio, que la humanidad se levantará en inmortalidad, cada persona recibirá su cuerpo desde la tumba en una condición de vida eterna. Asimismo, es a través de la gracia del Señor que las personas, a través de la fe en la expiación de Jesucristo y el arrepentimiento de sus pecados, reciben la fuerza y la ayuda para hacer buenas obras que de otro modo no podrían mantener si se les dejara bajo sus propios medios. Esta gracia es un poder que permite a los hombres y mujeres alcanzar la vida eterna y la exaltación después de haber agotado sus propios esfuerzos. (Véase el Diccionario Bíblico).

En otras palabras, la gracia nos permite resucitar de entre los muertos, recibir nuestros cuerpos de nuevo desde la tumba de una forma perfeccionada y la vida eterna. Esto es posible sólo porque Jesucristo voluntariamente entregó su vida por nosotros después de tomar los pecados del mundo. Ningún ser totalmente humano fue capaz de hacer esto por Sí mismo. Si Cristo no hubiera hecho este sacrificio por nosotros, la vida terminaría con la muerte, porque ninguno de nosotros puede vivir una vida perfecta o satisfacer las exigencias de la justicia plenamente. Sólo Jesús, con una madre mortal y un Padre Celestial, podía vivir perfectamente y elegir morir por nosotros.

Cada persona, entonces, resucita y se le da un lugar para pasar la eternidad. Sin embargo, el vivir para siempre no es la suma total de nuestras metas para la eternidad, si amamos a Dios. Nosotros, quienes Lo amamos, queremos vivir con Él en Su hogar para siempre. Esto requiere un poco más. Una vez más, es la gracia que hace posible este regalo adicional. Sin gracia, no podríamos arrepentirnos de los pecados que cometemos aquí en la tierra.

 

¿Por qué es importante el arrepentimiento?

Para ello, tenemos que buscar en la Biblia, donde encontramos las siguientes Escrituras:

No todo el que ame dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7:21)

El Libro de Santiago, que se cree que es el hermano de Jesús, tomo este pensamiento aún más profundamente y responde a la pregunta sin lugar a dudas:

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras; muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

21 ¿No fue justificado por las obras nuestro padre Abraham, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por ajusticia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

25 Asimismo, Rahab, la ramera, ¿no fue justificada por las obras, cuando recibió a los mensajeros, y los envió por otro camino?

26 Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta. (Santiago 2)

Santiago señala que creer en Dios es bueno, pero incluso Satanás cree en Dios. No, se requiere más que simplemente creer. Él explica, usando a Abraham y Rahab como ejemplos, que ellos obedecieron los mandamientos porque tuvieron fe y esa fe fue perfeccionada cuando optaron por no sólo creer, sino hacer lo que Dios les enseñó a hacer. Fue la combinación de fe y obras las que los hizo perfectos a los ojos de Dios. Tenga en cuenta especialmente la inclusión de Rahab. Es una mujer que fue una prostituta, así que no era un profeta u otra persona que podríamos normalmente pensar sostener como un ejemplo. Si analizáramos sólo un aspecto de su vida, la veríamos como un alma perdida, pero Dios la ve como más y nota que ella tomó valientes decisiones que ayudaron a avanzar la obra de Dios. Ella fue, en realidad, catalogada como un ancestro de Jesucristo. Esto no le da el derecho de pecar como ella desea, pero demuestra que las buenas obras que hizo, importaron y contaron en el largo plazo.

Vemos entonces, que la fe y las obras deben trabajar juntas como un total unificado a fin de que cualquiera de ellas “nos lleve al Cielo”.

¿Pueden los mormones (o alguien más) labrar su camino al Cielo?

No. Una persona mala que hizo buenas obras no podría ir al Cielo. Una persona que hizo buenas obras todos los días no sería admitido ante la presencia de Dios a menos que también haya aceptado a Jesucristo como Su Salvador y a menos que Sus buenas obras fueran una manifestación externa del la fe privada en su corazón.

Una persona que verdaderamente ama a Dios querrá hacer Su voluntad. Cuanto mayor sea nuestra fe, más fácil es tomar buenas decisiones. Una persona que dice que tiene fe, que proclama públicamente que ha aceptado a Jesucristo como su Salvador, pero quien habla felizmente de su vida robando bancos o hiriendo a otros y que no se molesta arrepentirse no va a ser admitido en el cielo, como Jesús aclaró, porque su fe no es real y porque ninguna cosa impura puede entrar en la presencia de Dios. La fe sin obras es fe muerta, pero también las obras sin fe, obras muertas. Nadie puede vivir una vida perfecta, pero tenemos la responsabilidad de arrepentirnos cuando hacemos mal y que continuamente esforzarnos por guardar los mandamientos.

El Libro de Mormón enseña:

23 Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de persuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos;

26 Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados. (2 Nefi 25)

Es sólo a través de Jesucristo que la gente puede salvarse. Si queremos vivir con Dios, en lugar de simplemente vivir eternamente lejos de Su presencia, debemos tener fe y también debemos guardar los mandamientos, como Jesucristo nos instruyó.

¿Los mormones canonizan santos?

Martes, 12 enero, 2010

En la fe católica, la canonización es el reconocimiento oficial de que alguien es un santo y lo fue incluso antes del reconocimiento oficial. Se sigue un proceso para permitir que la iglesia determine quién es un santo.

Los mormones (apelativo para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días) no siguen este proceso. El término santo se usa en el nombre oficial de la iglesia y denota, tal como se usa en la Biblia, a una comunidad de personas que siguieron a Dios. La Enciclopedia del Mormonismo establece que Pablo usó el término para los miembros bautizados de la iglesia de Cristo, al utilizar la palabra griega hagios, que también puede significar apartado o santo. Pablo usa este término en Filipenses 1:1.

Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y los diáconos:

El término Santos, tal como lo usan los mormones, significa que nosotros somos miembros de la propia Iglesia de Jesucristo. Somos bautizados en Su nombre y hemos tomado Su nombre sobre nosotros. Como Santos, tenemos una responsabilidad especial de vivir de acuerdo a Sus enseñanzas y representarlo bien.

Quentin L. Cook, un oficial de alto rango de la iglesia dijo:

¿Qué significa ser santo? En la Iglesia del Señor, los miembros son Santos de los Últimos Días y tratan de emular al Salvador, de seguir Sus enseñanzas y recibir las ordenanzas salvadoras con el fin de llegar a vivir en el reino celestial con Dios el Padre y nuestro Salvador, Jesucristo. El Salvador dijo: “…éste es mi evangelio; y vosotros sabéis las cosas que debéis hacer en mi iglesia; pues las obras que me habéis visto hacer, ésas también las haréis;…”.

No es fácil ser Santo de los Últimos Días; ése no fue el objetivo. La meta primordial de vivir en la presencia de Dios el Padre y de Su Hijo, Jesucristo, es un privilegio imposible de comprender.

Quentin L. Cook, “¿Eres un santo?” Liahona, noviembre de 2003, 95-96

Para los mormones, ser un santo no es algo reservado para algunos, sino algo que cada miembro de la iglesia puede y debería hacer. Todos tiene la misma oportunidad de servir a Dios y volver a Él algún día a través del don de la expiación de Cristo. ¿Qué significa esto en términos de la vida cotidiana?

Los líderes de la iglesia han aconsejado a los miembros estar en el mundo, pero no ser parte del mismo. Los  mormones ya no necesitan vivir en comunidades separadas a fin de proteger sus vidas de modo que ahora viven en el mundo. A pesar de que viven en el mundo, trabajan, van a la escuela y juegan, no necesitan imitar al mundo. Conocen las normas que Dios tiene para ellos y trabajan duro para vivirlas aun cuando eso signifique un sacrificio. Para un adolescente, esto significa vestirse a la moda, pero modestamente, mantenerse dentro de un alto estándar moral mientras salen en citas y anticipando qué fiestas podrían implicar una conducta inapropiada. Para un niño, puede ser que tenga el coraje de decirle a un profesor que no puede participar en la fiesta de té en la escuela durante el Día de la Cultura Japonesa, porque no beben té. Para un adulto, puede significar decirle a su jefe que lo siente, pero que no puede hacer lo que se le asignó hacer porque es ilegal, a pesar de que podría significar la pérdida de un trabajo o promoción e incluso si alguien más lo está haciendo.

Asimismo, los líderes de la iglesia han aconsejado a los miembros que eviten el adorar a cualquier otro Dios. Hoy en día, eso por lo general significa evitar dar más importancia a cualquier otra cosa que a Dios y Jesucristo, incluyendo la fama, el dinero o la popularidad. Para muchos en el mundo de hoy, la atención se centra en obtener cosas materiales. Las personas pasan grandes horas no sólo ganando lo que necesitan para tener una vida razonablemente buena, sino teniendo una casa costosa,  lo última de la moda y el auto más prestigioso. Para ello, muchos de ellos deben sacrificar otras cosas, tales como la asistencia a la Iglesia o la integridad. Para hacer esto, anteponen al dios de la riqueza al único Dios verdadero y a Jesucristo, su Salvador. La riqueza es a menudo el “becerro de oro” del mundo de hoy.

Otra manera en que los miembros de la iglesia de Dios Lo honran y viven de acuerdo con el título de Santos es respetar y cuidar a sus familias. Actualmente, la vida familiar es a menudo tratada como una actividad secundaria en la vida. Los mormones consideran a las familias como un regalo de Dios para ellos y como una parte fundamental de la eternidad, ya que los mormones también creen que la vida familiar continúa por la eternidad. Cuando su familia continúa junta a pesar de la muerte, vale la pena los sacrificios necesarios para construir una familia maravillosa. A los mormones se les enseña a pasar tiempo con sus cónyuges e hijos de maneras significativas. La iglesia bosqueja algunas de estas horas familiares, tales como el estudio de las Escrituras y oración en familia, la Noche de Hogar y los Consejos Familiares. Otros son creados por padres que trabajan duro para encontrar la manera de fortalecer sus familias e influenciar a sus hijos. Estos incluyen el separar un día para conversar, para memorables excursiones y trabajo voluntario compartidos.

Los mormones permanecer enfocados en Dios y Jesucristo asistiendo a la Iglesia cada domingo. Ellos asisten como familia e incluso los bebés y los niños pequeños asisten con sus familias al servicio básico de adoración, conocido como Reunión Sacramental.  Luego de eso, se separan en grupos para las clases. Esta asistencia a la Iglesia toma tres horas. Sin embargo, los mormones, a diferencia de muchas personas en otras religiones, consideran el mandamiento de guardar el Día de Reposo santo para que se considere como tal. Es necesario que todo el día se dedique a actividades espirituales. Una vez que termina la Iglesia, los miembros regresan a casa y sólo hacen las tareas que son esenciales, las que incluyen la preparación de comidas simples y el cuidado de los niños pequeños. El sábado, hacen los preparativos para la limpieza de la casa, ir de compras y sea cual sea la preparación que se necesite hacer para mantener el Día de Reposo centrado en Dios. Ellos leen las escrituras, se ocupan de las asignaciones de la Iglesia, escriben en sus diarios y encuentran otras maneras de acercarse a Dios. Este tiempo de atención espiritual de cada semana les permite hacer frente al mundo durante otra semana con la fuerza para resistir las tentaciones y los desafíos del mundo, así como también fortalecer su relación con el Salvador.

Los mormones no designan a ciertas personas como que han alcanzado la santidad. En lugar de ello, cada persona trabaja duro para ser un verdadero Santo, un seguidor del Salvador.

¿Realizan los mormones las Estaciones de la Cruz?

Martes, 12 enero, 2010

Las Estaciones de la Cruz es una tradición católica que surgió del deseo de representar los peregrinajes a Jerusalén. Hoy en día, ayudan a los católicos a recordar los últimos días de la vida de Jesucristo ya que pasan orando por una serie de cruces de madera bendecidas por una persona con la autoridad para hacerlo. Algunos lo consideran como una reparación por el sufrimiento y soledad de la Via Dolorosa personal del Salvador. El Papa Pío XI lo consideró como una obligación para los católicos y Juan Pablo II oraba por aquellos que hacen un esfuerzo por apoyar al Salvador en las interminables cruces que soporta incluso hoy en día, a través del abuso y el mal trato de aquellos que no honran los Sacrificios que Él hizo por ellos.

Aunque los mormones no participan en una ceremonia formal, enseñan el fundamento detrás de esto. Tal como lo dijo el Papa Juan Pablo II, debemos permanecer al lado del Salvador.

En abril de 2009, en la Conferencia General de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros los llaman con frecuencia mormones, Jeffrey R. Holland dio un fuerte discurso sobre este tema, titulado “Nadie estuvo con Él”. Él habló de la manera en que el Salvador fue abandonado durante la mayor parte del tiempo de los últimos días difíciles. Habló del abuso y negación no sólo de aquellos que lo conocían personalmente y lo querían, sino también del trato que recibió de aquellos que estaban dentro de Su círculo personal, comenzando por Judas, quien lo conocía, viajó con Él y enseñó el evangelio. Pedro, Santiago y Juan dormían mientras el Salvador pagaba por los pecados de los que alguna vez vivieron y vivirán, incluidos aquellos que dormían afuera del jardín después de que se les pidiera que permanecieran despiertos. Al final, el élder Holland escribió:

“Fue así que, por necesidad divina, el círculo de apoyo alrededor de Jesús se hace más y más pequeño, dando un significado al corto versículo de Mateo: “Todos los discípulos [dejándole] huyeron”15. Pedro permaneció lo suficientemente cerca como para que se le reconociera y confrontara. Juan permaneció al pie de la cruz con la madre de Jesús. En especial y como siempre, las benditas mujeres en la vida del Salvador permanecieron tan cerca de Él como pudieron. Pero básicamente, Su solitaria jornada de regreso a Su Padre siguió sin consuelo ni compañía”.

Existía un propósito espiritual para esta soledad, ya que Jesús llegó a comprender completamente cómo se sentía estar solo en medio del sufrimiento. Sin embargo, el élder Holland ofreció la presente petición a los cristianos en todas partes del mundo.

“Hermanos y hermanas, uno de los grandes consuelos de esta época de Pascua de Resurrección es que debido a que Jesús caminó totalmente solo por el largo y solitario sendero, nosotros no tenemos que hacerlo. Su solitaria jornada proporciona una compañía excelente para la corta versión de nuestro sendero: el misericordioso cuidado de nuestro Padre Celestial, la infalible compañía de este Hijo Amado, el excelente don del Espíritu Santo, los ángeles del cielo, familiares a ambos lados del velo, profetas y apóstoles, maestros, líderes y amigos. Se nos han dado todos estos compañeros y más para nuestra jornada terrenal por medio de la expiación de Jesucristo y de la restauración de Su evangelio. La verdad que se pregonó desde la cima del Calvario es que nunca estaremos solos ni sin ayuda, aunque a veces pensemos que lo estamos. Ciertamente, el Redentor de todos nosotros dijo: “No os dejaré huérfanos. [Mi Padre y yo] vendremos a vosotros [y moraremos con vosotros]”20.

“La otra súplica que tengo para esta época de Pascua es que esas escenas del solitario sacrificio de Cristo, marcados con momentos de negación, abandono y, al menos una vez, con rotunda traición, nunca tenemos que repetirlas. Él ya caminó solo una vez. Ahora, ruego que Él nunca tenga que volver a confrontar el pecado sin nuestra ayuda y socorro, que nunca vuelva a encontrar sólo espectadores indiferentes cuando nos vea a ustedes y a mí a lo largo de Su Vía Dolorosa en nuestros días. A medida que se acerca esta semana santa —el jueves de Pascua con su Cordero Pascual, el viernes expiatorio con su cruz, el domingo de Resurrección con su sepulcro vacío— ruego que declaremos que somos discípulos cabales del Señor Jesucristo, no sólo en palabra o en la afluencia de tiempos de comodidad, sino en hechos, en valor y en fe, incluso cuando el sendero sea solitario y cuando nuestra cruz sea difícil de llevar. Ruego que en esta semana de Pascua y siempre permanezcamos al lado de Jesucristo “en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar en que [estemos], aun hasta la muerte”21, porque ciertamente así es como Él permaneció a nuestro lado, aun hasta la muerte y cuando tuvo que estar total y definitivamente solo. En el nombre de Jesucristo. Amén”.

Entonces se podría decir que los mormones realizan las Estaciones de la Cruz en cada momento, todos los días, permaneciendo al lado del Salvador, defendiéndolo, sirviendo como testigos de Él y asegurando dar un significado a la expiación de Jesucristo. Sus líderes les enseñan que nuestra religión no es una religión que sólo se pueda vivir los domingos por algunas horas. Se debe vivir en todo momento para que tenga un significado.

Una manera en la que los mormones permanecen al lado de Jesucristo es siguiendo Su ejemplo. Cuando nos bautizamos, tomamos Su nombre sobre nosotros, e incluso a los niños pequeños, quienes pueden bautizarse a la edad de ocho años, se les enseña que esto es una responsabilidad sagrada. Cuando tomamos Su nombre sobre nosotros, asumimos la responsabilidad de representar lo que Él cree, tanto como sea posible, y hacer que la palabra “cristiano” sea una palabra positiva y con significado. Hacemos lo posible para nunca degradar Su nombre sagrado. Aunque en todos los tiempos nunca nadie fue perfecto, a excepción del Salvador, tenemos una responsabilidad que va mucho más allá de los demás, cuando nos decimos llamar cristianos.

El Señor hace la mayor parte de Su trabajo a través de otras personas. Cuando alguien necesita alimentarse, le designa a una persona que tiene alimentos. Cuando un niño de Dios necesita un hogar, se le proporciona mediante un servicio inspirado de otro ser humano. Cuando Jesús nos advierte de otra persona en necesidad, es nuestra responsabilidad prestar atención. Si nos hacemos los desentendidos, ponemos excusas o perdemos tiempo analizando de quien es en verdad la responsabilidad, dejamos al Salvador solo. Cuando estudiamos los mandamientos el domingo, pero los olvidamos el lunes, lo dejamos solo. Cuando flaqueamos y elegimos no arrepentimos, lo dejamos solo.

Las Estaciones de la Cruz es una manera adorable de recordar los sacrificios que Jesús hizo por nosotros, fortaleciendo la capacidad para realizarlas todo el año. Aunque los mormones no participen de este ritual, tienen la obligación sagrada de recordar aquellos sacrificios todos los días del año, incluso sin recordar la ceremonia.

¿Qué mandamientos guardan los mormones?

Martes, 12 enero, 2010

Los mormones son a veces conocidos como pertenecientes a una iglesia con muchas normas. Si bien puede parecer que existen un gran número normas, son en general muy básicas de una vida digna. El Salvador enseñó estas normas durante su ministerio en la tierra, y aquellas que se revelaron en los últimos días son las que nos mantienen seguros, felices y morales.

Servicio

El Libro de Mormón nos enseña que el hombre existe para que tenga gozo. (Véase 2 Nefi 2:25). El Salvador, Jesucristo, nos dio mandamientos que, cuando se practican por las razones correctas en el espíritu correcto, nos permiten vivir una vida gozosa, incluso en tiempos de pruebas.

A Brigham Young le preguntaron cómo gobernaba a un grupo de personas tan numeroso. Éste respondió que él les enseñaba principios correctos y luego los dejaba que se gobernaran a sí mismos. Hoy en día a los mormones se les enseñan los principios básicos y se espera que los apliquen en el mundo. Cuando enfrentan  una situación no explícitamente cubierta por un mandamiento, ellos la analizan en relación a su conocimiento en general del evangelio y luego toman una decisión.

Muchos mandamientos están diseñados para mantenernos a salvo moral y físicamente. Por ejemplo, los mormones son conocidos por su código de salud, llamado Palabra de Sabiduría. Este código de salud incluye la prohibición de alcohol, tabaco, café y té. Se alienta el uso de granos enteros, frutas y hortalizas, y sugiere la moderación en el uso de carne. Aunque se trataba de una extraña forma de vida cuando el mandamiento fue dado por la revelación de José Smith en 1800, hoy la ciencia ha evidenciado la revelación y está de acuerdo que ésta es una forma saludable de vivir. Siguiendo la declaración de Brigham Young de gobernarnos a nosotros mismos, a los mormones también se les recuerda tomar otras decisiones saludables, incluso si no están especificadas en el mandamiento.

Los mormones tienen un estricto código de moralidad. Se aconseja tanto a los hombres como a las mujeres que practiquen la ley de castidad. Las relaciones íntimas no están permitidas fuera del matrimonio, incluso si la persona no se casa nunca. A los adolescentes se les enseña a evitar las citas hasta que tengan dieciséis años y sólo lo hacen en grupos hasta que sean adultos. Esto ayuda a proteger su moralidad y también les ayuda a terminar la secundaria.

El servicio a los demás es una parte fundamental de los mandamientos. Jesucristo nos enseñó a dar de nuestro tiempo y recursos a los demás. Los mormones lo hacen a través de programas de la iglesia, pero también en su vida personal.

Un ejemplo de un programa de la iglesia diseñado para ayudar a los mormones a dar es el programa de ofrendas de ayuno. El primer domingo de cada mes se designa como Domingo de Ayuno. La tarde anterior, los mormones, que pueden hacerlo, comienzan un ayuno completo de veinticuatro horas -sin comida o bebida de ningún tipo- y donan el dinero ahorrado de esas dos comidas y bocadillos a un fondo especial que es independiente de otros fondos de la iglesia. Este dinero se destina a ayudar a las personas en su congregación que necesitan alimentos u otras ayudas caritativas. Si bien muchos pueden dar el dinero sin experimentar un verdadero sacrificio, la obligación de reunir el dinero por pasar hambre por un día les lleva a pensar más detenidamente sobre lo que significa pasar hambre todo el tiempo y aumenta su capacidad de ser compasivos.

A los mormones se les enseña a ser autosuficientes en lo posible, aún sabiendo que la Iglesia los puede ayudar cuando han hecho todo lo que pueden hacer por sí mismos y sus familias. Con este fin, trabajan para almacenar por lo menos un año de provisiones de todo lo que necesitarían en caso que pasen por desempleo, muerte del asalariado o de otros desafíos a su presupuesto. Podría ser que esto no les permita mantener su estilo de vida anterior, pero les permitirá alimentar a su familia y pagar sus cuentas durante la crisis. Cuando los tiempos son muy ajustados, tienen la seguridad de saber que van a estar bien.

A los mormones se les manda tener educación, tanto formal como informal. Esto es parte de su plan de autosuficiencia, ya que la educación formal puede hacer que sea más fácil tener una carrera. A las mujeres, a quienes se les alienta a permanecer en el hogar para criar a sus hijos, también se les manda obtener una educación y estar preparadas para cuidar a sus familias en caso de necesidad, como en la muerte o invalidez de los asalariados. Además de la educación formal, a los mormones se les anima a seguir un proceso permanente de aprendizaje en ambos aspectos, espiritual y secular. Se les enseña que todo lo que aprenden en esta vida lo llevarán consigo a la próxima.

La familia es fundamental para las enseñanzas mormonas. Los esposos y esposas tienen la obligación de amarse y cuidarse el uno al otro, y juntos tiene la obligación de amar y cuidar a sus hijos. No importa cuán ocupada pueda ser su vida, a las familias se les enseña a hacer de su vida familiar una prioridad y a pasar tiempo juntos.

Cada lunes por la noche, las familias mormonas se quedan en casa, sin amigos, y realizan la Noche de Hogar. Durante este tiempo, ellos enseñan el Evangelio de Jesucristo, resuelven asuntos familiares y se divierten juntos. Esto garantiza un momento significativo en familia cada semana y también brinda a los padres un ambiente en el que comparten sus testimonios y valores.

Las familias mormonas creen que es responsabilidad de los padres enseñar a sus hijos su religión y sus valores. Aunque la Iglesia tiene programas para ayudar a los padres, son sólo de asistencia. Por esta razón, las familias mormonas tienen oraciones familiares diarias, de pareja y personales, así como el estudio diario de las Escrituras en familia e individualmente. Durante este tiempo, los padres muestran a sus hijos lo que ellos creen y demuestran, tanto a través de palabras y acciones, cómo vivir lo que creen.

La oración y el estudio de las Escrituras son aspectos importantes en los mandamientos mormones. La oración permite a cada persona comunicarse con Dios y construir una relación personal y amorosa con él. Es una manera de buscar respuestas para la ayuda que necesitamos y también dar gracias a Dios por las bendiciones que hemos recibido. El estudio de las Escrituras nos ayuda a aprender los mandamientos. Los mormones aprenden a leer la Biblia, así como las Escrituras de la restauración, y a aplicar las enseñanzas a sus vidas cotidianas.

Hay más mandamientos de los que se pueden enumerar aquí, pero éstos son una muestra de los mandamientos que los mormones siguen para vivir una vida significativa y siguiendo el ejemplo de Cristo. Estos mandamientos salvaguardan la moralidad y la salud, promueven una familia cariñosa y nos preparan a vivir de nuevo en la presencia de Dios.

¿Qué creen los mormones sobre el aborto?

Domingo, 10 enero, 2010

Las creencias mormonas enseñan que toda la vida proviene de Dios. Él es el Padre literal de nuestro espíritu. La capacidad de crear vida en la Tierra es una responsabilidad sagrada, y por lo tanto, los mormones se oponen al aborto en todos los casos salvo muy pocas circunstancias. El aborto es permitido, pero no debe ser una elección automática, en casos de violación e incesto, peligro para la vida de la madre según con la opinión de un médico calificado y responsable y defectos que puedan causar que el niño sea incapaz de sobrevivir después de su nacimiento. Cuando una mujer se enfrenta a una de esas raras situaciones, debe consultar con sus líderes de la iglesia y con su familia, y a Dios en oración para saber lo que Dios quiere que ella haga.

De Su mano – Greg Olsen

La Iglesia no considera sólo a la mujer embarazada responsable de los abortos. Las personas que fomenten, paguen, ejecuten o hagan los arreglos de abortos también pueden perder su calidad de miembro en la iglesia, así como puede serlo una mujer que elige inadecuadamente el aborto.

El quitar una vida es un derecho dado sólo a Dios, quien la creó. Doctrina y Convenios, una colección de revelación oficial y enseñanzas de la iglesia en los tiempos modernos, dice: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hurtarás; no cometerás adulterio; no matarás, ni harás ninguna cosa semejante” (Doctrina y Convenios 59:6)

Los mormones enseñan que cada persona tiene albedrío, el derecho a elegir, dado por Dios. Sin embargo, el albedrío siempre viene con responsabilidad y consecuencias. Si bien podemos elegir nuestras acciones, no podemos elegir las consecuencias, ni tampoco podemos evitar afectar a otros con nuestras decisiones. La capacidad de crear a un niño se debe usar sólo dentro de los lazos del matrimonio y se debe utilizar responsablemente.

Cuando una mujer decide usar su cuerpo de una manera que puede conducir a la creación de un ser humano, ella también debe aceptar las posibles consecuencias de hacerlo. Hay muchas consecuencias involucradas en esta elección y la disposición a dar a luz a un niño creado es una de las más serias. Cuando sea posible, los padres naturales de un niño nacido fuera del matrimonio deben casarse y criarlo en un hogar amoroso. Cuando esto no sea posible, el niño debería ser colocado en un hogar amoroso con padres adoptivos que lo críen como si fuera suyo.

La iglesia está de acuerdo en que las mujeres tienen el derecho, dentro de los límites de la salud y la ciencia, de controlar lo que ocurre con sus cuerpos. Esta es una de las razones por las cuales el aborto es permitido en casos de violación, porque el derecho de la mujer a elegir lo que sucederá a su cuerpo le fue robado. Sin embargo, cuando un niño es creado por acciones voluntarias de la madre, otro cuerpo y otras vidas están implicados. El derecho de la mujer a elegir ocurrió cuando eligió intimar. Con esa elección, Dios espera que ella, y el padre del niño, acepten las consecuencias de la elección. Cada elección que hacemos en nuestra vida limita las opciones restantes. La gente responsable acepta que las elecciones tienen consecuencias y aceptan las consecuencias, incluso cuando sean difíciles, embarazosas o desagradables. El evitar las consecuencias nunca es parte del plan de Dios.

Vinimos a la tierra, en parte, para tener experiencias y para poner a prueba nuestra capacidad para tomar decisiones sabias y aceptar las consecuencias de las decisiones que tomamos. Los que son padres han aprendido que cuando no enseñamos a nuestros hijos a comprender que las elecciones tienen consecuencias y que esas consecuencias deben ser tratadas con responsabilidad, los preparamos para una vida desastrosa. Los buenos padres no les hacen esto a sus hijos. Dios no es sólo un buen padre, Él es un padre perfecto. Como nuestro Padre Celestial, Él quiere que aprendamos a ser responsables y tomar las difíciles decisiones en la vida. Él sabe que en el eterno esquema de las cosas, esto es mejor para nosotros. El saber que tenemos que afrontar las consecuencias, nos motiva a tomar decisiones acertadas al comienzo del proceso, a fin de evitar las más difíciles más adelante si hemos hecho una elección incorrecta. El enfrentar las consecuencias de nuestras decisiones sabiamente nos ayuda a ser más responsables y maduros.

En 1985, Russell M. Nelson, un ex doctor que ahora sirve como apóstol del Señor, escribió:

Para aclarar este concepto, podemos aprender del astronauta. En cualquier momento durante el proceso de selección, planificación y preparación, él es libre de retirarse. Pero una vez que se enciende el poderoso cohete de combustible, ya no es libre de elegir. Ahora él está obligado por las consecuencias de su elección. Aún cuando surjan dificultades y deseara otra cosa, la elección fue sellada por la acción.

Por lo tanto, así sucede con los que alteran el poder de la procreación dado por Dios. Son libres de pensar y planificar lo contrario, pero su elección es sellada por la acción.

La elección de la mujer sobre su propio cuerpo no valida la elección por el cuerpo de otro. La expresión “terminar el embarazo”, literalmente se aplica sólo a la mujer. La consecuencia de la terminación del feto implica el cuerpo y la vida de otro. Estos dos individuos tienen cerebros separados, corazones  independientes, y sistemas circulatorios separados. Pretender que no hay ningún niño y ninguna vida es negar la realidad.

No es una cuestión de cuándo comienza la “vida significativa” o cuando el espíritu “da vida” al cuerpo. En las ciencias biológicas, se sabe que la vida comienza cuando dos células germinales se unen para convertirse en una célula, que reúne a veintitrés cromosomas tanto del padre como de la madre. Estos cromosomas contienen miles de genes. En un maravilloso proceso que implica una combinación de codificación genética por la cual se establecen todas las características humanas básicas de la persona por nacer, se forma un nuevo complejo de ADN. Un crecimiento continuo da como resultado un nuevo ser humano. La aparición de la vida no es un tema discutible, sino un hecho de la ciencia.

Aproximadamente veintidós días después de que las dos células se han unido, un pequeño corazón comienza latir. En veinte y seis días la circulación de la sangre comienza. –Russell M. Nelson, “Reverencia por la vida”, Ensign-revista SUD en inglés, mayo de 1985, pág. 11.

Los mormones tienen una gran reverencia por la vida en cada etapa, antes del nacimiento, durante la vida y después que la vida en la tierra termina. Su postura sobre el aborto es una parte sin dobleces de su respeto por la vida eterna y su amor por Dios, quien crea toda vida.