Archivo para la ‘Jesucristo’ Categoría

150 millones de copias publicadas del Libro de Mormón

Jueves, 4 agosto, 2011

En 1830, se publicó la primera copia del Libro de Mormón. Recientemente se imprimió la copia número 150 millones. Hoy en día, se traduce en 82 idiomas y sus selecciones han sido traducidas a 25 idiomas más.

El Libro de Mormón no es un sustituto de la Biblia para los mormones. Se utiliza con la Biblia y su objetivo se resume en el subtítulo: “Otro Testamento de Jesucristo” En el Libro de Mormón, aprendemos que un pequeño grupo de judíos fueron enviados al Continente Americano por Dios. En tan sólo un breve tiempo, el grupo principal, conocido como los nefitas, se vieron obligados a alejarse de otro grupo, los lamanitas. Los líderes de estos dos grupos eran hermanos, pero uno malo y el otro era un profeta de Dios. Los lamanitas tenían como objetivo destruir a los nefitas y todo recuerdo de ellos.

A través de generaciones, los nefitas tenían profetas, al igual que la gente del Antiguo Testamento. Aprendieron que Dios ama a todos Sus hijos, no sólo los que vivían en la Tierra Santa en ese momento. Se les prometió aun que Jesús les visitaría en algún momento después de su crucifixión y resurrección, lo cual Él hizo. Los impíos fueron muertos y los justos se mantuvieron para ver a su Salvador. Durante esta visita, la gente supo del gran amor del Salvador por ellos. Desafortunadamente, después de algunas generaciones, los hijos que no habían estado vivos en ese momento dejaron de creer que Jesús realmente había venido o dejaron de preocuparse por lo que Él les había enseñado. Se hicieron cada vez más malvados y otra vez se dividieron en dos grupos.

Con el tiempo muchos de los nefitas habían olvidado las promesas que había hecho a Dios. Dios había prometido que no podían ser destruidos mientras fueran justos, pero llegó el momento en que eran pocos los que eran justos. Una gran guerra se produjo entre los dos grupos y un gran número de personas perdieron la vida, con el mayor número del lado de los nefitas. Los lamanitas siguieron cazando y matando a los nefitas sobrevivientes hasta que quedó un solo hombre, un adolescente llamado Moroni. Él era el hijo del profeta Mormón, que había sido ordenado por Dios para comenzar a abreviar los registros que cada profeta había dejado atrás y se habían transmitido de profeta a profeta. Cuando él murió, Moroni, ahora la única persona justa en su universo personal, se ocultó y terminó el proyecto. Él estaba en peligro constante de ser asesinado ya que los lamanitas siguieron buscándolo. Estaban tan sedientos de sangre que no podían dejar de pelear cuando sus enemigos ya estaban muertos, así que estaban ahora matándose unos a otros, pero estaban ansiosos de acabar con los nefitas restantes.

Una vez terminada la edición de Moroni, escondió el libro y salió de la zona. Regresó después de un tiempo, brevemente, y agregó más a ella. No sabemos qué pasó con él después de eso. Él informó que los lamanitas seguían luchando, así que es probable que se hayan convertido en una población bastante pequeña para el tiempo en que sus guerras internas terminaron.

El propósito del Libro de Mormón es testificar de Jesucristo. Se refiere a Él y a Su ministerio con más frecuencia que la Biblia. Contiene muchos de los grandes temas bíblicos: la gracia, la expiación, la caridad, el servicio, la fe y el arrepentimiento, por ejemplo.

A continuación se presentan algunos versículos del Libro de Mormón que se relacionan con la doctrina fundamental:

8 Y se llamará Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio; y su madre se llamará María (Mosíah 3:8).

23 Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de persuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos; (2 Nefi 25:23).

26 Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados (2 Nefi 25:26).

26 Y después que vino, los hombres también fueron salvos por la fe en su nombre; y por la fe llegan a ser hijos de Dios. Y tan ciertamente como Cristo vive, habló estas palabras a nuestros padres, diciendo: Cuanto le pidáis al Padre en mi nombre, que sea bueno, con fe creyendo que recibiréis, he aquí os será concedido (Moroni 7: 26)

El Libro de Mormón entró en nuestra vida moderna a través de José Smith, el primer profeta de los tiempos modernos. Dios dice a menudo en la Biblia que Él no haría nada sino a través de la boca de Sus profetas. Ha habido breves (desde una perspectiva eterna) períodos de tiempo en que los profetas fueron retirados de la tierra debido a la negativa de los hijos de Dios para escucharlos y obedecerles. Pero siempre Dios devolvió a los profetas a la tierra. En estos últimos días, mientras nos preparamos para la Segunda Venida, podemos mirar alrededor y ver que nunca ha habido una mayor necesidad de un profeta. Es claro que la gente está confundida acerca de lo que es verdad y lo que no lo es. Sin un profeta como Noé o Moisés que los guíe, puede ser muy difícil mantener el rumbo. Dios nos ama demasiado como para dejar que estemos confundidos cuando es mucho lo que está en juego.

Con esto en mente, Dios llamó a José Smith para ser el primer profeta de los tiempos modernos. El mismo Moroni, ahora convertido en ángel, le mostró la ubicación del Libro de Mormón. La Biblia a menudo se refiere a los ángeles y son una parte esencial de la obra de Dios. Moroni instruyó a José hasta que estuviera listo para recibir las planchas en las que se registró el libro. Aunque en el momento nadie había oído hablar de registros que se hubieran mantenido en planchas de metal en la antigüedad, hoy en día los arqueólogos han ciertamente encontrado dichos registros.

Cuando el Libro de Mormón fue publicado, la iglesia fue restaurada oficialmente. Los mormones leían tanto la Biblia como el Libro de Mormón para obtener una mayor comprensión de la obra de Dios y la misión del Salvador. Con los años, el Libro de Mormón ha sido amado y leído por muchos, nombrado entre los libros más influyentes de la nación, incluso por las organizaciones no asociadas con la Iglesia.

¿Cómo este libro, cuyo poder cambia vidas, viene a ser aceptado como Escritura por tanta gente? La Biblia ha tenido el don del tiempo. Estamos más inclinados a aceptar lo antiguo, incluso cuando no hay pruebas suficientes. Por ejemplo, muchos “expertos” creen que Abraham nunca existió porque la historia no se ajusta a los hechos tal como ellos los han determinado. Y, sin embargo, los cristianos aceptar la realidad de Abraham, incluso sin pruebas físicas. No necesitamos pruebas. Dios dijo que Abraham existió y confiamos en Dios.

El Libro de Mormón, aunque más reciente, también requiere una medida de fe. La Biblia nos dice cómo saber si es verdadero. En Santiago 1:5, Santiago nos dijo que si carecemos de sabiduría, podemos pedir a Dios con fe y con verdadera intención y Él responderá nuestra pregunta. Con esta promesa, podemos saber que la Biblia es verdadera. El Libro de Mormón ofrece una promesa similar. En Moroni 10:4, cerca del final del libro, Moroni promete que si estudiamos el libro con verdadera intención y el deseo sincero de saber si es verdad, podemos orar y recibir una respuesta a nuestra solicitud de saber.

A los mormones se les enseña el poner esto a prueba. La mayoría de las iglesias cristianas no requieren a sus miembros orar acerca de la Biblia antes de unirse a su iglesia. Los mormones enseñan incluso a sus hijos pequeños que deben orar para saber si las escrituras son verdaderas y si la Iglesia es verdadera. Antes del bautismo, sus líderes les preguntan acerca de los resultados de esta investigación. Se espera que cada miembro de la Iglesia Mormona obtenga un testimonio personal del Libro de Mormón y la Biblia, en lugar de confiar en las palabras de los demás.

El Libro de Mormón ha alcanzado un nivel tan alto de lectores porque mucha gente ha puesto el libro a prueba y recibió la confirmación de que es verdadero. Ha resistido a todos sus críticos, a todos aquellos que se burlan de él, y todos los que lo han ignorado, y ha continuado dando a las personas lo que es a menudo su primer testimonio de Jesucristo.

Navidad en la Manzana del Templo

Lunes, 4 abril, 2011

Cada año, la Manzana del Templo en Salt Lake City, Utah, se convierte en un destino popular para turistas y lugareños por igual, pero especialmente en la época navideña.  Está decorada para la Navidad con millones de luces, belenes, y hay una programación religiosa especial diseñada para ayudarnos a recordar que la Navidad es una fiesta cristiana.

La celebración de Navidad en la Manzana del Templo es seria y su preparación demanda muchos meses de antelación.  El personal comienza el tendido de los cables y los cables de extensión en agosto, seguido rápidamente de la colocación de miles de hilos de luces.  En noviembre, los voluntarios y los trabajadores cuelgan guirnaldas y linternas, además colocan belenes en todo el recinto para que todo esté listo un viernes después del día de Acción de Gracias.  Para muchos, la decoración de la Manzana es una tradición familiar. (más…)

¿Los mormones creen en la expiación por sangre?

Lunes, 4 abril, 2011

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros a veces son llamados mormones, recientemente emitió la siguiente declaración:

Los mormones creen que somos salvos por medio de la expiación de Jesucristo.

A mitad del siglo XIX, cuando la oratoria emocional y retórica era común, algunos miembros y líderes de la iglesia utilizaban un lenguaje fuerte que incluían nociones de personas que restituían sus pecados entregando sus propias vidas.

Sin embargo, la denominada “expiación por sangre”, por la que se requería que las personas derramaran su propia sangre con el fin de pagar por sus pecados, no es una doctrina de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Creemos y enseñamos la expiación infinita y global de Jesucristo, que hace posible el perdón del pecado y la salvación para todas las personas

Muchas personas no se dan cuenta de que toda palabra dicha por un profeta u otro líder de la iglesia no es una doctrina oficial. Los profetas, como cualquier persona, tienen albedrío e inteligencia y, cuando una doctrina específica no nos ha sido dada por Dios, tiene derecho a tomar su propia decisión. A veces, ellos comentan estas creencias personales en público. En el pasado, los líderes no eran tan cautelosos con este tema como lo son en la actualidad. En el mundo actual, cuando la más casual declaración puede vivir para siempre en la Internet, los líderes normalmente preceden las opiniones con un recordatorio de que eso es lo que son. Sin embargo, cuando la Iglesia estaba en sus inicios y era pequeña, no siempre sucedió esto. A menos que una creencia se haya canonizado, no es una doctrina oficial. La expiación por sangre es una creencia que proviene de las típicas creencias de la época. (más…)

¿Cuáles son las principales doctrinas del mormonismo?

Sábado, 19 marzo, 2011

Cuando las personas hablan de las creencias mormonas, por lo general se enfocan en las pequeñas cosas que no son importantes, que no se enseñan actualmente, y que ni siquiera se practican hoy en día. Al hacer esto, esas personas pierden la oportunidad de entender cómo se vive hoy el mormonismo e incluso la manera como éste se enseñó originalmente.

La expiación de Jesucristo es esencial para las creencias mormonas.

Para entender el mormonismo, usted debe enfocarse en las doctrinas principales, aquellas cosas que son canonizadas como doctrina oficial y son enseñadas constantemente. Aunque a veces las prácticas de la iglesia cambie, la verdad no.

Existen algunas pautas que le pueden ayudar a evaluar si una enseñanza es una doctrina central o no–– o incluso una verdadera doctrina de la creencia mormona.

Primero, es importante entender que cada palabra que dice un profeta no es necesariamente una doctrina, particularmente en los primeros días de la iglesia. En los inicios, la iglesia funcionaba de manera más informal. Las personas hablaban entre sí y a veces otros tomaban notas y publicaban aquellas conversaciones o especulaciones informales de los líderes de la iglesia.

El Diario de Discursos es la fuente común para que las personas de otras religiones especulen. El Diario de Discursos no es una publicación oficial de la iglesia y no se usa como una fuente de doctrina oficial. Fue compilado por personas que tomaron notas en taquigrafía de los discursos, las oraciones, los sermones, y otros eventos y luego los transcribían. Sin embargo, no todas las transcripciones eran precisas. Ninguna fue evaluada ni aprobada por los líderes de la iglesia como declaraciones oficiales de la doctrina. El diario fue publicado en privado en Inglaterra para proporcionar ganancias al dueño de los diarios, aunque Brigham Young aprobó el proyecto como una forma para que los europeos mormones supieran lo que sucedía en Utah. Éste era básicamente el equivalente de un periódico. En la actualidad, los mormones tienen a Deseret News, pero los artículos que aparecen en el diario no se consideran como doctrina oficial, ni tampoco los artículos del Diario de Discursos. Al tener disponibilidad de la tecnología moderna, muchos errores se han documentado oficialmente.

Debido a que la iglesia era pequeña, incluso en la Conferencia General, ahora un evento formal, las personas eran libres para formular preguntas. Debido a que las creencias mormonas se centran en la revelación continua y el aprendizaje “línea sobre línea”, la mayoría de la doctrina aún no se conocía. Por lo tanto, los líderes a veces especulaban sobre las posibles respuestas. Estas especulaciones no llegaban a ser una doctrina a menos que Brigham Young u otros profetas oraran y recibieran la confirmación de la veracidad de la doctrina. De otro modo, era una simple opinión e incluso a un profeta se le permite tener una opinión.

Entonces, ¿cómo sabe uno si algo es una doctrina oficial? Tanto las páginas web oficiales mormonas Mormon.org (dirigida a personas que no son SUD) y LDS.org (dirigida más a los mormones pero que está disponible para todos) contienen declaraciones oficiales de la doctrina. Busque las declaraciones oficiales ahí.

Es importante recordar que no toda doctrina tiene el mismo peso o importancia. Además, es importante recordar que una iglesia que no rechaza permitir que Dios continúe hablando y dirigiendo, la doctrina se da en mayores pasos cada vez, lo que los mormones llaman aprendizaje línea sobre línea. Esto significa que a los mormones, a través de los años, se les ha dado una doctrina adecuada sólo para un periodo de tiempo o doctrina que puede ser considerada como doctrina nueva. A medida que incrementaba el número de miembros de la iglesia y las personas se informaban más sobre el evangelio, Dios añadió gradualmente a sus conocimientos. Una manera sencilla para entender la manera en que esto funciona es leer los manuales de lecciones escritos para niños. A pesar de que el mismo tema pueda cubrirse en cada grupo de edad, a los niños más adultos se les da información más compleja porque están listos para ésta. Dios enseña a los mormones en etapas cada vez más complejas.

José Smith resumió trece Artículos de fe que explicaban las creencias principales de ese momento.  Éstos aún se enseñan e incluso los niños los memorizan. El leer los artículos puede ayudar a los alumnos sinceros del mormonismo, aquellos dispuestos a aprender sólo lo que es verdadero acerca de los mormones, a reconocer la doctrina principal. El primer Artículo de fe es lo esencial del mormonismo.

“Nosotros creemos en Dios el Eterno Padre, y en su Hijo Jesucristo, y en el Espíritu Santo”.

Esto crea un fundamento sobre el que todas las otras doctrinas sean basadas. El primer Artículo de fe hace posible el cuarto, que resume de manera sucinta lo esencial del mormonismo:

“Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo.”

La fe en Jesucristo es crucial en la misión y la doctrina de las creencias mormonas. El arrepentimiento, es la segunda parte de este artículo de fe, se refiere a la creencia mormona en la expiación de Jesucristo y la importancia tanto de la gracia como del arrepentimiento en el proceso de vivir un estilo de vida cristiano. El bautismo, realizado de la misma forma en que Jesús fue bautizado, permite a las personas ser perdonadas por sus pecados y es un resultado de la gracia, que llega a nosotros por medio de la expiación. El Espíritu Santo fue un don que el mismo Jesús prometió enviar a Sus seguidores cuando Él se hubiera ido.

Otro principio del mormonismo es el de la revelación constante. En ninguna parte de la Biblia se menciona que cuando Jesús muriera, Dios nunca más volvería a comunicarse con Sus hijos o enviarles profetas. Cuando los profetas vivían, ellos recibieron revelación y guía de Dios y actuaban como apóstoles, profetas, y reveladores. Cuando ellos murieron, Dios se apartó por un tiempo, evento conocido como apostasía. Esto no quiere decir que Dios no está dispuesto a tener profetas en la tierra en un momento determinado, sino que los mortales no siempre están dispuestos a aceptar y honrar a los profetas. Cuando esto sucede, ellos son los que quitan el don de la profecía de la tierra. Esto sucedía frecuentemente en la Biblia y sucedió por un largo periodo de tiempo después de que los apóstoles murieron.

Sin embargo, la Biblia nos asegura que Dios no hará nada salvo sino por medio de sus profetas. (Véase Amós 3:7). Esto significa que con el fin de prepararnos para el retorno de Jesucristo, otra doctrina esencial del mormonismo, Dios debe restaurar a los profetas a la tierra. Él hizo esto cuando escogió a José Smith como Su primer profeta en los últimos días. En la actualidad, la Iglesia está liderada por Thomas S. Monson, el profeta mormón.

No hay duda de la necesidad de un profeta en el mundo actual. Un corto paseo por la mayoría de los pueblos muestra una gran cantidad de iglesias, todas con doctrinas contradictorias. Evidentemente la doctrina original fue corrompida al pasar del tiempo–– este proceso empezó incluso durante el tiempo del Nuevo Testamento, dejando que los apóstoles luchen regularmente para superar malos entendidos sobre la doctrina. Sin un profeta, ningún hombre puede hacer más que solo adivinar lo que Dios quiere de nosotros en la actualidad o lo que las doctrinas específicas quieren decir. La revelación de los tiempos modernos es la clave para brindar a las personas una oportunidad justa para prepararse para la Segunda Venida.

Otra doctrina principal del mormonismo es la vida familiar. Las creencias mormonas comprenden las enseñanzas sólidas sobre lo sagrada que es la unión familiar. Dios planificó que las familias existiesen para ayudarle a Él a extender Su obra en la tierra y es una razón por la que estamos en la tierra. Los mormones enseñan que el plan de Dios para las familias de hoy es que éstas incluyan una madre y un padre que deben durar para siempre. Los mormones pueden contraer matrimonio en un templo mormón y “sellar” su matrimonio por tiempo y toda la eternidad. Esto significa que no obtienen un divorcio hasta la muerte, sino que continúan en matrimonio para siempre si viven dignos de las más grandes bendiciones de Dios. Además, los padres y los hijos se unen para siempre, algo que la mayoría de las personas entienden instintivamente, incluso si dicen que no creen en eso. Escuchar los comentarios en un funeral por lo general revela una profunda creencia en las familias eternas. (“mamá y papá están juntos de nuevo”).

Fundamental para la doctrina mormona es el Plan de Salvación. Esta es la historia de nuestra vida eterna y unifica las enseñanzas más importantes de los mormones.

Nuestras historias empezaron cuando Dios creó nuestros espíritus. Nosotros vivimos con Él como espíritus por un buen tiempo, aprendiendo la verdad, aprendiendo amar a Dios, y decidiendo qué tipo de persona queríamos ser. Finalmente, como es el caso de los niños que viven en casa, no podríamos avanzar sin dejar el hogar y salir “al mundo”, uno que Dios y Jesús nos prepararían. Él explicó que cuando estuviéramos allá perderíamos la memoria del tiempo con Él porque este viaje era de fe. Sin embargo, podríamos ganar cuerpos y familias y el Espíritu de Cristo iría con nosotros para ayudarnos a reconocer la verdad si quisiéramos encontrarla.

Durante nuestro tiempo aquí enfrentaríamos pruebas––diferentes pruebas para cada persona––y podríamos escoger nuestras respuestas a ellas. El albedrío era, de hecho, clave para la experiencia. Nuestras opciones, como al profeta mormón Thomas Monson le gusta decir, determinarían nuestro destino. Sin embargo, no podríamos escoger las consecuencias de esas acciones.

Dios sabía que todos pecaríamos, y Él quiso hacer posible que nosotros regresáramos a Él incluso después de haber pecado. Él nos ama y quiere que nosotros regresemos a casa. Por esta razón, Él prometió enviar un Salvador que viviría en la tierra por un tiempo, enseñaría el evangelio, y tomaría nuestros pecados sobre Sí, salvándonos mediante la gracia. Esta gracia nos permitiría levantarnos de la muerte, arrepentirnos, y regresarlo a Dios si guardábamos los mandamientos. La gracia no puede comprarse––no tenemos, en nosotros mismos, el poder para llevar a cabo la resurrección o lograr el perdón. Sin embargo, la Biblia es muy clara que solo a aquellos que guardan los mandamientos y que se arrepienten de sus pecados se les permitirá regresar a Dios.

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). La Biblia nos advierte que la fe sin obras es muerta. Si usted dice que cree y acepta a Jesucristo como su Salvador, está diciendo solo palabras a menos que obedezca esas palabras.

Algunos no estaban dispuestos a aceptar a Jesucristo como su Salvador, prefiriendo las promesas improvisadas de Satanás para salvar a las personas sin ningún riesgo de ningún tipo. Eso significaba que nosotros tampoco tendríamos albedrío. Seríamos simplemente marionetas de Satanás y esto llevaría a tener una vida sin sentido. Un tercio de los espíritus escogió seguir a Satanás y se les negó la oportunidad de venir a la tierra. A todos aquellos que estaban dispuestos a comprometerse con Jesús se les permitió nacer.

La vida aquí en la tierra no es fácil, pero está diseñada para dejarnos tener oportunidades para el crecimiento. Ésta nos permite buscar y encontrar la verdad, si es posible.

Pero por supuesto, esto no es posible para todos. Algunas personas viven sus vidas sin nunca haber escuchado de Jesucristo–– algunos porque vivieron antes de que Él nazca y otros porque el evangelio simplemente nunca llegó a ellos. Al pasar de los siglos, los teólogos han discutido sobre lo que sucede con esas personas. ¿Dios los castigaría injustamente por algo que estaba fuera de su control?

No, por supuesto que no. Dios es amoroso y justo y Él nos envío aquí. Esto significa que Él nos dará a todos una oportunidad justa para aceptar o rechazar Su evangelio. Aquellos que mueren sin haber tenido esa oportunidad, lo recibirán después de su muerte––no una segunda oportunidad sino una primera, la única manera en que un Dios amoroso escogería hacerlo. Ellos pueden, exactamente como nosotros, aceptar o rechazar las enseñanzas de Jesucristo y aceptar las bendiciones y consecuencias de sus decisiones.

Nuestro Padre Celestial nos brinda el Plan de Salvación, un plan brillante, verdadero y bondadoso, diseñado para darnos la oportunidad de llegar a ser todo lo que Él quiso que fuéramos.

A medida que continúe estudiando las páginas web oficiales de la iglesia, anote lo que se enseña actualmente a los mormones en sus clases. Los manuales de lecciones están disponibles en línea. Estas enseñanzas son las principales. A los mormones se les imparte solo doctrinas esenciales––esas que los profetas actuales enseñan y que afectan a nuestra salvación eterna.

¿Cómo ven los mormones el pesar?

Miércoles, 2 marzo, 2011

El pesar es parte de la experiencia humana. La oposición es necesaria para el crecimiento, según el punto de vista mormón sobre nuestra experiencia mortal, revelado por el Señor a través de los profetas modernos. Sin embargo, puede aliviarse mediante el poder de la expiación de Jesucristo. Los mormones creen que el Salvador no solo murió para pagar por nuestros pecados sino también para llevar sobre Él mismo nuestro pesar, dolor y enfermedades (Alma 7:11-12). (más…)

El nuevo manual Principios del Evangelio enseña sobre los mormones

Jueves, 14 enero, 2010

Los mormones, un sobrenombre para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, han publicado una nueva edición de los Principios del Evangelio. Este manual de enseñanza está diseñado tanto para el estudio personal como para el estudio en aula. Los adultos que están asistiendo a una Iglesia Mormona para aprender más sobre los mormones y aquellos que son miembros nuevos usan este manual como un libro de texto de la Escuela Dominical para aprender los fundamentos de las creencias mormonas antes de pasar a las clases más avanzadas en la escuela dominical. Se puede leer dicho manual en línea, sin costo alguno y sin necesidad de registrarse, lo que lo convierte en una manera gratuita y organizada de aprender las enseñanzas esenciales de los mormones a medida que las enseñan a sus propios miembros.

Lea Principios del Evangelio (más…)

Debemos valorar más a los niños de lo que normalmente lo hacemos

Miércoles, 13 enero, 2010

En el V Congreso Mundial de las Familias llevado a cabo en Ámsterdam, Holanda, el 12 de agosto de 2009, Rusell M. Nelson brindó un discurso a los delgados sobre la importancia de la familia tradicional. El élder Nelson es un apóstol de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros algunas veces de manera informal se les llama mormones. Él dijo:

“Queridos amigos, la felicidad del futuro e inclusive el futuro de las naciones está ligado a los niños. Las familias que tengan niños necesitan tener nuevamente su lugar como la unidad fundamental de la sociedad. Simplemente, ¡debemos valorar a los niños más de lo que normalmente lo hacemos! Sin una generación nueva que reemplace a la antigua, no hay bienestar; sin familias, no hay futuro”. (más…)

Las naciones están a merced de las familias

Miércoles, 13 enero, 2010

El 10 de agosto de 2009, Sheri L. Dew, directora general de Deseret Book y ex Presidenta General de la Sociedad de Socorro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, habló en el V Congreso Mundial de las Familias en Ámsterdam, Holanda.  Ella pronunció esta advertencia a las naciones y a sus familias:

Oración Familiar


“Todos sabemos que cada nación está en última instancia a la merced de sus familias.  Si las familias están plagadas de problemas, la sociedad finalmente colapsará ante el peso de los problemas, demasiado grandes para que cualquier gobierno asuma la responsabilidad.  Si las familias son fuertes, la sociedad también será fuerte” (Véase Sheri L. Dew: The Power of Virtue- artículo en inglés).

Las leyes pueden demostrar las prioridades de una nación y poner en observancia el comportamiento, pero el cambio profundo y duradero ocurre en un nivel más personal.  Cuando leemos las biografías de algunos personajes famosos, éstas casi siempre comienzan con un estudio de la historia familiar de la persona y demuestran cómo su pasado ha influido en las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida.  Los padres y otros familiares tienen la oportunidad de influir mucho en el pensamiento y en el comportamiento de sus hijos.  A pesar de que cada persona tiene albedrío –el derecho a elegir por sí mismo cómo vivir– es más probable que finalmente los niños imiten a sus padres.

Un padre tiene acceso a la mente de su hijo en las edades en que el niño es más fácilmente influenciable.  Un niño que crece haciendo proyectos de servicio desde sus primeros años considerará que es una manera natural de vivir,  simplemente la manera en que vive la gente.  Un niño que vive en una casa llena de libros se sentirá incómodo cuando se encuentre en una casa sin libros.  Un niño que ha ido a la iglesia con su familia todos los domingos de su vida sentirá un impulso poco habitual a la hora señalada cuando crezca e intente dejar de asistir a la iglesia, sobre todo si se trataba de una experiencia agradable.

Cuando un niño está pequeño, tenemos la mejor oportunidad de ayudarlo a convertirse en el tipo correcto de persona.  Las personas que cada día pasan más tiempo con el niño tienen mayor influencia.

Una vez que un niño tenga valores establecidos, vivirá en el mundo de manera consecuente.  Cuando llegue a la adultez, su vida probablemente refleje la forma en que fue criado.  Los detalles pueden ser diferentes, pero los valores en general serán los mismos.  Por ello, las naciones están a merced de las familias.  Las clases sobre ciudadanía no son los medios para crear buenos ciudadanos, aunque podrían ayudar.  Las naciones dependen de la familia cuando se trata de enseñar a un niño el camino que debe seguir.

Si queremos calmar el hambre, tenemos que llevar a nuestros hijos a un banco de alimentos con una bolsa de comida para que continúen la batalla cuando crezcan.  Si queremos una población educada, necesitamos padres que lean historias a sus hijos, que los lleven a excursiones educativas y que despierten su curiosidad sobre el mundo.  Si queremos una generación que obedezca las leyes, primero necesitamos que los padres den el ejemplo de obediencia a las leyes y que hablen con sus hijos acerca de esto.

Las naciones están a merced de las familias, y esta es una muy buena noticia.  Esto les da a las familias un buen control sobre el mundo en que viven.  Si bien, el hecho de establecer el curso de su propia familia no parezca cambiar las cosas, cada uno de sus hijos puede influenciar a cientos más, y dentro de pocas generaciones, puede influenciar a multitudes de familiares, además de personas en el mundo exterior.  Los mormones tienen una serie de tradiciones y rutinas que pueden ayudar a fortalecer a las familias de cualquier fe, y son fácilmente adaptables a la fe de cualquier familia en particular.

Una de ellas es la noche de hogar familiar.  Cada lunes por la noche, las familias mormonas se reúnen para orar, cantar, aprender el Evangelio, tal como fue enseñado por los miembros de su propia familia, y para jugar.  Esta atesorada tradición garantiza que los padres tengan la oportunidad de transmitir los valores a sus hijos.  También les ayuda a fortalecer los vínculos que aumentarán las probabilidades de que el niño imite a sus padres.

Otra tradición es la oración familiar y el estudio de las Escrituras en familia.  Las familias mormonas se reúnen cada mañana para compartir un breve devocional que incluye una oración familiar, el estudio de las Escrituras y un debate.  En un día ajetreado puede ser un reto para los padres reunir a la familia durante quince o veinte minutos cada mañana, pero los beneficios superan con creces a los desafíos.

Las familias mormonas también asisten a la iglesia en grupo.  Desde el nacimiento, los niños asisten al servicio de adoración básico, conocido como Reunión Sacramental, con sus familias.  A pesar de que esto hace que los servicios mormones sean un poco más ruidosos y más concurridos, ya que los niños escapan de sus padres y los bebés lloran, estos niños nunca llegan a conocer un día en que la iglesia no haya sido parte de su día de reposo.  Pasan las reuniones abrazando a sus padres o jugando tranquilamente en su asiento, y este momento se convierte en un recuerdo precioso y una rutina crucial.  Sólo después de este servicio, los niños van a clases especialmente preparadas para ellos mientras sus padres asisten a sus propias reuniones.  Los mormones no dejan a sus hijos en casa, asisten con ellos a la iglesia.

Algunas pequeñas actividades a la semana pueden hacer una gran diferencia en el establecimiento del escenario para el futuro de nuestras naciones.  A medida que los padres dan a sus hijos los valores y las habilidades que necesitan para ser buenos ciudadanos y para hacer frente a los retos que enfrenta nuestro mundo, los niños crecerán para influir en otra generación.  Si bien no es una cura repentina para lo que aflige a nuestro mundo, es la forma más segura para mejorarlo a largo plazo.

Gordon B. Hinckley, el anterior profeta mormón, dijo:

Estoy más preocupado por el déficit moral de nuestras naciones que por su déficit presupuestario, a pesar de que, también, es un asunto más grave  ¿Las sociedades necesitan más policías?  No lo discuto  ¿Las sociedades necesitan más cárceles?  Supongo que sí.  Pero lo que necesitan, por encima de todo, es fortalecer los hogares de la gente.  Cada niño es un producto de un hogar.

Las sociedades están teniendo problemas terribles con la juventud, pero estoy convencido de que tienen un problema aún mayor con los padres.  Estoy agradecido de que nosotros, miembros de la Iglesia, por mucho tiempo hayamos enseñado, estemos enseñando y gastando una parte sustancial de nuestros recursos para fortalecer los hogares de nuestra gente…  ¿Qué puede hacerse?  No podemos realizar un cambio en un día, o en un mes, o en un año.  Pero estoy convencido de que con suficiente esfuerzo, podremos comenzar un cambio dentro de una generación y lograr maravillas dentro de dos generaciones.  Eso no es mucho tiempo en la historia del hombre.  No hay más nada que cualquiera de nosotros pueda hacer, que tenga un mayor beneficio para toda la vida, que reavivar siempre que sea posible el espíritu en los hogares donde la bondad pueda florecer.

(Véase Gordon B. Hinckley, “Four Simple Things to Help Our Families and Our Nations”, Ensign-revista SUD en inglés, septiembre de 1996, pág. 2.)

Nuestra fe está centrada en Jesucristo

Miércoles, 13 enero, 2010

Recientemente, el élder Russell M. Ballard habló a los graduandos de la Universidad Brigham Young, una entidad de propiedad de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los miembros de esta iglesia a menudo son conocidos informalmente como mormones. Él les aconsejó que hablaran sobre su religión con las demás personas, señalando que la mayoría de los temas de mayor interés para los detractores no son los elementos críticos de la religión actual, sino más bien son elementos marginales o prácticas que ya no se realizan. Les aconsejó que los debates se centraran en el núcleo de la religión, los elementos que afectan la salvación, en lugar de los que no son más que interesantes puntos de debate intelectual.

“”Cuando todo está dicho y hecho, lo más importante sobre usted y su testimonio es que la usted base sus creencias en lo que enseñó Jesucristo, y trate de seguirlo, viviendo su vida en una forma aceptable para nuestro Padre Celestial y el Señor.

Esto es su fundamento. Fue el fundamento de José Smith. Él dijo: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los Apóstoles y Profetas, en relación con Jesucristo, que murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, y ascendió al cielo, y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son sólo apéndices de ella. ”

(Vea Elder M. Russell Ballard: Engaging Without Being Defensive (Élder M. Russell Ballard: Involucrándose sin estar a la defensive-en inglés)

Cada religión tiene información o escritos que cubren un amplio espectro de información. Parte de esta información es esencial para la salvación del creyente, pero gran parte no lo es. Por ejemplo, debemos saber quién creó el mundo y creer eso, pero no tenemos que saber exactamente cuánto tiempo le llevó. Esto es sólo carne de cañón interesante para el debate o la curiosidad, pero no tiene nada que ver con nuestra salvación. Es interesante leer la genealogía en el Antiguo Testamento, pero no será una prueba para cuando estemos ante el Salvador en el juicio. Algunas historias en la Biblia son curiosas y realmente no entendemos por qué un profeta bíblico tomó las decisiones que tomó, pero la mayoría de las veces, no necesitamos saberlo.

Lo que necesitamos saber es que Dios es nuestro amoroso Padre Celestial y Jesucristo es Su Hijo unigénito. Jesús murió por nosotros y es el único camino a través del cual podemos volver a Dios algún día. Tenemos que aprender a identificar la verdad mediante la comunicación directa con Dios para saberla.

Son estas cosas en las que se centran en los mormones en su vida espiritual diaria. Ellos trabajan para construir una relación de amor con Dios y Jesucristo y para comprender la forma en que Ellos nos han hecho vivir el día a día. Se esfuerzan por ser buenos miembros de familia y buenos ciudadanos. Ellos estudian la vida del Salvador y luego tratan de comprender cómo vivir de esa manera ellos mismos.

Mientras que los grupos que trabajan para oponerse a la iglesia a menudo se centran en  juegos intelectuales sin importancia, los mormones están ocupados tratando de ser como Jesús. Cuando se habla con un mormón, es importante recordar que por lo general no están muy interesados en esos temas marginales. Su testimonio no se basa en la historia o la ciencia, sino en la fe. Esta fe se produjo después de desarrollar una relación estrecha y personal con Dios y luego confiar en que Él contestará sus interrogaciones de manera que pudieran entender. Se esforzaron por conocer a Dios tan bien que puedan reconocerlo fácilmente cuando Él se comunica con ellos.

Es de poca utilidad el presentar a un mormón que realmente conoce a Cristo las enseñanzas de los hombres, que no son fiables y son cambiantes. Ellos no están interesados en el uso de esas enseñanzas como base para su salvación eterna. Ellos conocen al Creador y sólo son Sus palabras lo que importa.

El Foro de Pew (Pew Forum) hace un análisis de los mormones acerca de Dios

Miércoles, 13 enero, 2010

El Pew Forum, que no está asociado con la Iglesia en ningún modo, realizó un estudio de los mormones en los Estados Unidos. Un aspecto de los mormones en sus vidas personales incluía sus sentimientos acerca de Dios y su relación con Él.

El estudio demostró que cada mormón encuestado creía en Dios, cifra que era mayor que en cualquier otra religión encuestada anteriormente.

Además, nueve de cada diez estaban absolutamente seguros de la existencia de Dios.  Noventa y uno por ciento de los mormones creían que Dios es alguien con quien uno se puede relacionar. Todas estas cifras superan lo normal en otros grupos.

¿Qué hay acerca de los mormones que los lleva a creer en Dios en una forma muy personal? Una razón por la que los mormones tienen un alto porcentaje de creencia en Dios es que se pasa mucho tiempo enseñando a los hijos y a los investigadores de la Iglesia acerca de Dios, y acerca de cómo saber si Él es real.  A aquellos nuevos en la fe, ya sea que tengan suficiente edad o experiencia, se les enseña que pueden orar a Dios y recibir una respuesta a sus preguntas sinceras. Se les enseña a reconocer cómo Dios se comunica con Sus hijos.

Los mormones enseñan que la oración es una experiencia intensamente personal. Aunque las oraciones se ofrezcan en público y en familia, se anima a cada miembro que también tenga conversaciones individuales con Dios varias veces al día. No se enseñan oraciones recitadas; se instruye a los miembros que usen sus propias palabras y hablen de los pensamientos más profundos y más personales de su corazón. Ellos se dirigen a Dios por su nombre, le agradecen por bendiciones que nombran de manera específica y piden aquellas cosas que necesitan. Ellos terminan en nombre de Jesucristo. Sin embargo, dentro del modelo básico de oración, también se les enseña a hacer de cada oración una conversación. Sucede muchas veces que un mormón simplemente desea hablar a Dios acerca de una experiencia o una preocupación y también se les anima a ello. Con la práctica, una persona que ora pronto se familiariza con las maneras en que Dios se comunica con Sus hijos y aprende a confiar en lo que está experimentando.

Este énfasis en la oración es una razón por la que noventa y uno por ciento de mormones sienten que pueden relacionarse con Dios. Otra razón se basa en las formas específicas en que los mormones visualizan a Dios. Ellos creen que Dios los conoce personalmente porque Él creó sus espíritus y entonces, antes de que se creara la tierra, ellos vivieron con Él por un tiempo. Durante este tiempo, todos se convirtieron en una persona real con talentos, personalidad e intereses. Cada persona estaba decidiendo quiénes eran y cuán obedientes eran. Dios estaba allí, como nuestro Padre literal, cuidándonos y guiándonos. Por esta razón, Su amor por nosotros es muy personal.

Los mormones visualizan a Dios como un Padre literal, amoroso pero estricto. Los buenos padres comprenden que deben dar reglas con recompensas y consecuencias, y Dios es siempre un buen Padre. Los mormones aceptan las reglas y las consecuencias naturales porque las ven a la luz de un amoroso Padre, no un dictador estricto, desinteresado y distante.

Con esta información en mente, es fácil comprender por qué los mormones que tienen un fuerte testimonio de los principios de su religión tienen un porcentaje casi perfecto de creencia en Dios en una relación personal con Él.