Los católicos celebran la misa para mostrar adoración al Salvador. Ellos enseñan que Jesús ofreció Misa en la Última Cena y que el pan y vino ofrecidos durante la misa se transforman literalmente en el cuerpo y la sangre del Salvador.
Los mormones tienen una celebración similar llamada la Santa Cena. Se ofrece durante una reunión sacramental semanal, que es el principal servicio de adoración. Sin embargo, existen diferencias entre el servicio católico y mormón.
Los mormones usan pan y el agua en la Santa Cena. Aunque se usó vino cuando Cristo llevó a cabo el primer sacramento, los mormones enseñan que el pan y el agua solamente representan la sangre y el cuerpo del Salvador y no que se transforman en la verdadera sangre y cuerpo, por lo tanto, no es importante que se use agua en lugar de vino.
José Smith recibió la siguiente revelación de Dios:
2 Porque he aquí, te digo que no importa lo que comáis o bebáis al tomar el sacramento, si es que lo hacéis con la mira puesta únicamente en mi gloria, recordando ante el Padre mi cuerpo que fue sacrificado por vosotros, y mi sangre que se derramó para la remisión de vuestros pecados.
3 Por tanto, os doy el mandamiento de no comprar vino, ni bebidas alcohólicas a vuestros enemigos; (Doctrina y Convenios 27)
Los mormones no beben alcohol. Ellos siguen un código de salud que se los prohíbe. Además, el agua se obtiene fácilmente y no requiere ninguna compra especial. Debido a que los mormones consideran que la Santa Cena es una remembranza del Salvador, se centran en el significado y no en los específicos artículos que se toman. Sin embargo, la Santa Cena sigue un formato cuidadosamente prescrito y tiene uno de las pocas oraciones específicas usadas en la iglesia. En la mayoría de los casos, las oraciones mormonas son personalizadas por el que las da, pero las oraciones de la Santa Cena se deben dar exactamente igual.
La Santa Cena es preparada por las autoridades del sacerdocio. Los jóvenes de por lo menos dieciséis años pueden servir como presbíteros, que no es lo mismo que un sacerdote en la iglesia Católica. Es simplemente un oficio en el sacerdocio. Los presbíteros parten el pan en pedazos pequeños y después lo bendicen (elevando una oración). Ellos entregan las bandejas a los diáconos, que salen entre la congregación, distribuyéndolo. La edad para que los jóvenes puedan servir como diáconos es entre los doce y trece años. La congregación permanece sentada durante toda la Santa Cena.
Dos presbíteros parten el pan en pedazos pequeños, representando la forma que fue quebrado el cuerpo de Cristo en la cruz.
El agua representa la sangre que fue derramada por nosotros. Se coloca en pequeños vasos descartables y el segundo presbítero la bendice.
Las oraciones que se nos dan en la revelación moderna, esquematizan el propósito de la Santa Cena y cómo los miembros de la Iglesia se acercan a él. Se observa que las oraciones fueron preparadas antes de cambiar el vino por agua.
75 Conviene que la iglesia se reúna a menudo para tomar el pan y el vino en memoria del Señor Jesús;
76 y el élder o presbítero lo bendecirá; y de esta manera lo hará: Se arrodillará con la iglesia e invocará al Padre en solemne oración, diciendo:
77 Oh Dios, Padre Eterno, en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, te pedimos que bendigas y santifiques este pan para las almas de todos los que participen de él, para que lo coman en memoria del cuerpo de tu Hijo, y testifiquen ante ti, oh Dios, Padre Eterno, que están dispuestos a tomar sobre sí el nombre de tu Hijo, y a recordarle siempre, y a guardar sus mandamientos que él les ha dado, para que siempre puedan tener su Espíritu consigo. Amén.
78 La manera de bendecir el vino: Tomará también la copa y dirá:
79 Oh Dios, Padre Eterno, en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, te pedimos que bendigas y santifiques este vino para las almas de todos los que lo beban, para que lo hagan en memoria de la sangre de tu Hijo, que por ellos se derramó; para que testifiquen ante ti, oh Dios, Padre Eterno, que siempre se acuerdan de él, para que puedan tener su Espíritu consigo. Amén. (Doctrina y Convenios 20)
A los mormones se les enseña a prepararse cuidadosamente para la Santa Cena. Durante la semana, evalúan sus vidas y se arrepienten de cualquier pecado que pudieron haber cometido. Intentan llegar a la reunión con espiritualidad. Mientras que se pasan el pan y el agua, el cuarto permanece en silencio (a excepción de los bebés y niños pequeños) y se anima a los miembros a leer las escrituras o pensar en el Salvador, Jesucristo. Es momento de meditar sobre Él y las maravillas de la Expiación en nuestras vidas.
Aunque los mormones y los católicos pueden acercarse al Sacramento de manera diferente, el propósito es el mismo: mostrar amor y honrar al Salvador.