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150 millones de copias publicadas del Libro de Mormón

Jueves, 4 agosto, 2011

En 1830, se publicó la primera copia del Libro de Mormón. Recientemente se imprimió la copia número 150 millones. Hoy en día, se traduce en 82 idiomas y sus selecciones han sido traducidas a 25 idiomas más.

El Libro de Mormón no es un sustituto de la Biblia para los mormones. Se utiliza con la Biblia y su objetivo se resume en el subtítulo: “Otro Testamento de Jesucristo” En el Libro de Mormón, aprendemos que un pequeño grupo de judíos fueron enviados al Continente Americano por Dios. En tan sólo un breve tiempo, el grupo principal, conocido como los nefitas, se vieron obligados a alejarse de otro grupo, los lamanitas. Los líderes de estos dos grupos eran hermanos, pero uno malo y el otro era un profeta de Dios. Los lamanitas tenían como objetivo destruir a los nefitas y todo recuerdo de ellos.

A través de generaciones, los nefitas tenían profetas, al igual que la gente del Antiguo Testamento. Aprendieron que Dios ama a todos Sus hijos, no sólo los que vivían en la Tierra Santa en ese momento. Se les prometió aun que Jesús les visitaría en algún momento después de su crucifixión y resurrección, lo cual Él hizo. Los impíos fueron muertos y los justos se mantuvieron para ver a su Salvador. Durante esta visita, la gente supo del gran amor del Salvador por ellos. Desafortunadamente, después de algunas generaciones, los hijos que no habían estado vivos en ese momento dejaron de creer que Jesús realmente había venido o dejaron de preocuparse por lo que Él les había enseñado. Se hicieron cada vez más malvados y otra vez se dividieron en dos grupos.

Con el tiempo muchos de los nefitas habían olvidado las promesas que había hecho a Dios. Dios había prometido que no podían ser destruidos mientras fueran justos, pero llegó el momento en que eran pocos los que eran justos. Una gran guerra se produjo entre los dos grupos y un gran número de personas perdieron la vida, con el mayor número del lado de los nefitas. Los lamanitas siguieron cazando y matando a los nefitas sobrevivientes hasta que quedó un solo hombre, un adolescente llamado Moroni. Él era el hijo del profeta Mormón, que había sido ordenado por Dios para comenzar a abreviar los registros que cada profeta había dejado atrás y se habían transmitido de profeta a profeta. Cuando él murió, Moroni, ahora la única persona justa en su universo personal, se ocultó y terminó el proyecto. Él estaba en peligro constante de ser asesinado ya que los lamanitas siguieron buscándolo. Estaban tan sedientos de sangre que no podían dejar de pelear cuando sus enemigos ya estaban muertos, así que estaban ahora matándose unos a otros, pero estaban ansiosos de acabar con los nefitas restantes.

Una vez terminada la edición de Moroni, escondió el libro y salió de la zona. Regresó después de un tiempo, brevemente, y agregó más a ella. No sabemos qué pasó con él después de eso. Él informó que los lamanitas seguían luchando, así que es probable que se hayan convertido en una población bastante pequeña para el tiempo en que sus guerras internas terminaron.

El propósito del Libro de Mormón es testificar de Jesucristo. Se refiere a Él y a Su ministerio con más frecuencia que la Biblia. Contiene muchos de los grandes temas bíblicos: la gracia, la expiación, la caridad, el servicio, la fe y el arrepentimiento, por ejemplo.

A continuación se presentan algunos versículos del Libro de Mormón que se relacionan con la doctrina fundamental:

8 Y se llamará Jesucristo, el Hijo de Dios, el Padre del cielo y de la tierra, el Creador de todas las cosas desde el principio; y su madre se llamará María (Mosíah 3:8).

23 Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de persuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos; (2 Nefi 25:23).

26 Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados (2 Nefi 25:26).

26 Y después que vino, los hombres también fueron salvos por la fe en su nombre; y por la fe llegan a ser hijos de Dios. Y tan ciertamente como Cristo vive, habló estas palabras a nuestros padres, diciendo: Cuanto le pidáis al Padre en mi nombre, que sea bueno, con fe creyendo que recibiréis, he aquí os será concedido (Moroni 7: 26)

El Libro de Mormón entró en nuestra vida moderna a través de José Smith, el primer profeta de los tiempos modernos. Dios dice a menudo en la Biblia que Él no haría nada sino a través de la boca de Sus profetas. Ha habido breves (desde una perspectiva eterna) períodos de tiempo en que los profetas fueron retirados de la tierra debido a la negativa de los hijos de Dios para escucharlos y obedecerles. Pero siempre Dios devolvió a los profetas a la tierra. En estos últimos días, mientras nos preparamos para la Segunda Venida, podemos mirar alrededor y ver que nunca ha habido una mayor necesidad de un profeta. Es claro que la gente está confundida acerca de lo que es verdad y lo que no lo es. Sin un profeta como Noé o Moisés que los guíe, puede ser muy difícil mantener el rumbo. Dios nos ama demasiado como para dejar que estemos confundidos cuando es mucho lo que está en juego.

Con esto en mente, Dios llamó a José Smith para ser el primer profeta de los tiempos modernos. El mismo Moroni, ahora convertido en ángel, le mostró la ubicación del Libro de Mormón. La Biblia a menudo se refiere a los ángeles y son una parte esencial de la obra de Dios. Moroni instruyó a José hasta que estuviera listo para recibir las planchas en las que se registró el libro. Aunque en el momento nadie había oído hablar de registros que se hubieran mantenido en planchas de metal en la antigüedad, hoy en día los arqueólogos han ciertamente encontrado dichos registros.

Cuando el Libro de Mormón fue publicado, la iglesia fue restaurada oficialmente. Los mormones leían tanto la Biblia como el Libro de Mormón para obtener una mayor comprensión de la obra de Dios y la misión del Salvador. Con los años, el Libro de Mormón ha sido amado y leído por muchos, nombrado entre los libros más influyentes de la nación, incluso por las organizaciones no asociadas con la Iglesia.

¿Cómo este libro, cuyo poder cambia vidas, viene a ser aceptado como Escritura por tanta gente? La Biblia ha tenido el don del tiempo. Estamos más inclinados a aceptar lo antiguo, incluso cuando no hay pruebas suficientes. Por ejemplo, muchos “expertos” creen que Abraham nunca existió porque la historia no se ajusta a los hechos tal como ellos los han determinado. Y, sin embargo, los cristianos aceptar la realidad de Abraham, incluso sin pruebas físicas. No necesitamos pruebas. Dios dijo que Abraham existió y confiamos en Dios.

El Libro de Mormón, aunque más reciente, también requiere una medida de fe. La Biblia nos dice cómo saber si es verdadero. En Santiago 1:5, Santiago nos dijo que si carecemos de sabiduría, podemos pedir a Dios con fe y con verdadera intención y Él responderá nuestra pregunta. Con esta promesa, podemos saber que la Biblia es verdadera. El Libro de Mormón ofrece una promesa similar. En Moroni 10:4, cerca del final del libro, Moroni promete que si estudiamos el libro con verdadera intención y el deseo sincero de saber si es verdad, podemos orar y recibir una respuesta a nuestra solicitud de saber.

A los mormones se les enseña el poner esto a prueba. La mayoría de las iglesias cristianas no requieren a sus miembros orar acerca de la Biblia antes de unirse a su iglesia. Los mormones enseñan incluso a sus hijos pequeños que deben orar para saber si las escrituras son verdaderas y si la Iglesia es verdadera. Antes del bautismo, sus líderes les preguntan acerca de los resultados de esta investigación. Se espera que cada miembro de la Iglesia Mormona obtenga un testimonio personal del Libro de Mormón y la Biblia, en lugar de confiar en las palabras de los demás.

El Libro de Mormón ha alcanzado un nivel tan alto de lectores porque mucha gente ha puesto el libro a prueba y recibió la confirmación de que es verdadero. Ha resistido a todos sus críticos, a todos aquellos que se burlan de él, y todos los que lo han ignorado, y ha continuado dando a las personas lo que es a menudo su primer testimonio de Jesucristo.

El nuevo manual Principios del Evangelio enseña sobre los mormones

Jueves, 14 enero, 2010

Los mormones, un sobrenombre para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, han publicado una nueva edición de los Principios del Evangelio. Este manual de enseñanza está diseñado tanto para el estudio personal como para el estudio en aula. Los adultos que están asistiendo a una Iglesia Mormona para aprender más sobre los mormones y aquellos que son miembros nuevos usan este manual como un libro de texto de la Escuela Dominical para aprender los fundamentos de las creencias mormonas antes de pasar a las clases más avanzadas en la escuela dominical. Se puede leer dicho manual en línea, sin costo alguno y sin necesidad de registrarse, lo que lo convierte en una manera gratuita y organizada de aprender las enseñanzas esenciales de los mormones a medida que las enseñan a sus propios miembros.

Lea Principios del Evangelio (más…)

Nueva Edición SUD de la Biblia en español

Miércoles, 13 enero, 2010

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son informalmente conocidos como mormones, ha publicado una nueva Edición de La Biblia en español. Esta edición se basa en la edición de dominio público con una antigüedad de cien años, de la traducción de la Biblia por Reina-Valera. Se hicieron ediciones menores para actualizar la gramática y para aclarar las palabras que cobraron un nuevo significado en el siglo pasado y se cambiaron aquellas que habían adquirido significados ofensivos. Esta edición contiene notas al pie de página y encabezados referentes a la  Doctrina SUD, incluyendo referencias cruzadas con las escrituras SUD y otros recursos. Esto mejora su utilidad como herramienta de estudio para los mormones y también ayuda a los no mormones que desean estudiar la Biblia como los mormones la ven. También permite que las clases de la Iglesia sean más efectivas, puesto que anteriormente, cada miembro tenía una traducción diferente, haciendo muy complicadas las clases de la Escuela Dominical sobre la Biblia.

El proceso completo duró cerca de cinco años, debido a la naturaleza sagrada de este trabajo y la necesidad de precisión.  Los versículos fueron comparados con la Versión del Rey Santiago, la cual es la traducción oficial usada por los mormones en inglés, así como también cuatro ediciones más de la Biblia en español y manuscritos en hebreo y griego. (más…)

Nuestra fe está centrada en Jesucristo

Miércoles, 13 enero, 2010

Recientemente, el élder Russell M. Ballard habló a los graduandos de la Universidad Brigham Young, una entidad de propiedad de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los miembros de esta iglesia a menudo son conocidos informalmente como mormones. Él les aconsejó que hablaran sobre su religión con las demás personas, señalando que la mayoría de los temas de mayor interés para los detractores no son los elementos críticos de la religión actual, sino más bien son elementos marginales o prácticas que ya no se realizan. Les aconsejó que los debates se centraran en el núcleo de la religión, los elementos que afectan la salvación, en lugar de los que no son más que interesantes puntos de debate intelectual.

“”Cuando todo está dicho y hecho, lo más importante sobre usted y su testimonio es que la usted base sus creencias en lo que enseñó Jesucristo, y trate de seguirlo, viviendo su vida en una forma aceptable para nuestro Padre Celestial y el Señor.

Esto es su fundamento. Fue el fundamento de José Smith. Él dijo: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los Apóstoles y Profetas, en relación con Jesucristo, que murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, y ascendió al cielo, y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son sólo apéndices de ella. ”

(Vea Elder M. Russell Ballard: Engaging Without Being Defensive (Élder M. Russell Ballard: Involucrándose sin estar a la defensive-en inglés)

Cada religión tiene información o escritos que cubren un amplio espectro de información. Parte de esta información es esencial para la salvación del creyente, pero gran parte no lo es. Por ejemplo, debemos saber quién creó el mundo y creer eso, pero no tenemos que saber exactamente cuánto tiempo le llevó. Esto es sólo carne de cañón interesante para el debate o la curiosidad, pero no tiene nada que ver con nuestra salvación. Es interesante leer la genealogía en el Antiguo Testamento, pero no será una prueba para cuando estemos ante el Salvador en el juicio. Algunas historias en la Biblia son curiosas y realmente no entendemos por qué un profeta bíblico tomó las decisiones que tomó, pero la mayoría de las veces, no necesitamos saberlo.

Lo que necesitamos saber es que Dios es nuestro amoroso Padre Celestial y Jesucristo es Su Hijo unigénito. Jesús murió por nosotros y es el único camino a través del cual podemos volver a Dios algún día. Tenemos que aprender a identificar la verdad mediante la comunicación directa con Dios para saberla.

Son estas cosas en las que se centran en los mormones en su vida espiritual diaria. Ellos trabajan para construir una relación de amor con Dios y Jesucristo y para comprender la forma en que Ellos nos han hecho vivir el día a día. Se esfuerzan por ser buenos miembros de familia y buenos ciudadanos. Ellos estudian la vida del Salvador y luego tratan de comprender cómo vivir de esa manera ellos mismos.

Mientras que los grupos que trabajan para oponerse a la iglesia a menudo se centran en  juegos intelectuales sin importancia, los mormones están ocupados tratando de ser como Jesús. Cuando se habla con un mormón, es importante recordar que por lo general no están muy interesados en esos temas marginales. Su testimonio no se basa en la historia o la ciencia, sino en la fe. Esta fe se produjo después de desarrollar una relación estrecha y personal con Dios y luego confiar en que Él contestará sus interrogaciones de manera que pudieran entender. Se esforzaron por conocer a Dios tan bien que puedan reconocerlo fácilmente cuando Él se comunica con ellos.

Es de poca utilidad el presentar a un mormón que realmente conoce a Cristo las enseñanzas de los hombres, que no son fiables y son cambiantes. Ellos no están interesados en el uso de esas enseñanzas como base para su salvación eterna. Ellos conocen al Creador y sólo son Sus palabras lo que importa.

¿Cómo trabajan la razón y la fe juntas?

Domingo, 10 enero, 2010

El intelecto es muy importante. Dios nos lo dio y espera que lo utilicemos. Podemos llevarlo con nosotros cuando muramos y el conocimiento que obtengamos en cada etapa de la vida también se irá con nosotros. Sin embargo, el intelecto no es la parte más importante de nosotros, ni es la fuente absoluta del conocimiento de la verdad.

Traduciendo el Libro de Mormón – Del Parson

Mientras que José Smith estaba traduciendo el Libro de Mormón al inglés, un joven llamado Oliver Cowdery, quien estaba interesado en aprender más, se le acercó. Poco después, comenzó a ayudar al profeta en el trabajo. José no era muy culto, y aunque él podía traducir a través de los dones que le dio Dios, utilizó escribas para plasmar las palabras. Cowdery fue uno de estos escribas. Después de un tiempo, Oliver ansió intentar su propia traducción. José le preguntó a Dios, quién le dio permiso a Oliver para tratar de traducir una parte. Sin embargo, Oliver sólo fue capaz de traducir algunas palabras. Cuando él quiso saber por qué no podía hacerlo, el Señor respondió:

He aquí, no has entendido; has supuesto que yo te lo concedería cuando no pensaste sino en pedirme.

“Pero he aquí, te digo que debes estudiarlo en tu mente; entonces has de preguntarme si está bien; y si así fuere, haré que tu pecho arda dentro de ti; por tanto, sentirás que está bien” (D. y C. 9:7-8).

Con esta revelación, aprendemos el papel del intelecto en la toma de decisiones en cuanto a las cosas espirituales. Se le enseña a Oliver a estudiar y, a continuación, acuda a Dios para la confirmación. Este es el equilibrio adecuado del intelecto y la fe. “La gloria de Dios es la inteligencia, o en otras palabras, luz y verdad.”(Doctrina y Convenios 93:36)

Es un error utilizar sólo el intelecto, la ciencia, y los “hechos” para tomar decisiones espirituales. Incluso un breve estudio de la historia del conocimiento muestra que el conocimiento del mundo está en constante cambio. En un momento, creímos que el Sol giraba alrededor de la Tierra. Incluso en los tiempos modernos, todos los días se termina un estudio o descubrimiento que cambia lo que pensábamos que sabíamos que era verdad. El conocimiento, como es decidido por mortales, es incierto.

La verdad de Dios, sin embargo, es inalterable. La verdad es siempre verdad, y ningún estudio científico puede cambiarla. Cuando queremos saber lo que es realmente cierto, debemos recurrir a Dios. Primero, estudiamos y luego confirmamos nuestros estudios de la fuente de toda verdad.

Esto es lo que el mismo José Smith descubrió cuando tenía catorce años de edad. Trabajó duro para el estudio de la pregunta que enfrentaba: ¿A qué iglesia me debo unir? Visitó iglesia tras iglesia, asistió a renacimientos, escuchó los sermones de varios predicadores, y leyó la Biblia.  Encontró, mientras escuchaba las enseñanzas de los predicadores, que se contradecían entre sí. Él fue capaz de reunir hechos, pero no la verdad, porque cada ministro daba su propia versión o interpretación de la verdad. Por último, mientras leía la Biblia, encontró la solución a su pregunta.

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (Santiago 1:5)

Este versículo, escrito por el hermano del Salvador, nos asegura que si hay algo que no sabemos, sabiduría que necesitamos, podemos recurrir a Dios.  Él promete responder. Mientras que los ministros podrían tener opiniones sobre lo que es cierto, la única manera de saber cuál es la elección de Dios es preguntarle al mismo a Dios. José lo hizo, con resultados espectaculares.  Es muy probable que nuestros resultados no coincidan con el Suyo, pero siempre vamos recibiremos una respuesta.

A los misioneros y maestros mormones se les advierte acerca de enseñar a través del intelecto, en lugar de a través del espíritu. Bruce R. McConkie enseñó:

Si enseña la palabra de la verdad, y nótese, está diciendo lo que es verdadero, todo lo que dice es exacto y correcto, de alguna otra manera que no es el Espíritu, no es de Dios. Ahora, ¿cuál es la otra manera de enseñar que no sea por el Espíritu? Bueno, evidentemente, es por el poder del intelecto.

“Supongamos que he venido aquí esta noche y he entregado un gran mensaje sobre la enseñanza, y lo hice por el poder del intelecto, sin ninguna ayuda del Espíritu de Dios. Supongamos que cada palabra que he dicho es cierta, sin ningún error, pero fue una presentación intelectual. Esta revelación dice: “Y si es de alguna otra manera, no es de Dios” (D. y C. 50:18).

“Es decir, Dios no presentó el mensaje a través de mí porque usé el poder del intelecto en lugar del poder del Espíritu. Las cosas intelectuales -la razón y la lógica- pueden hacer bien, pueden preparar el camino y pueden preparar la mente para recibir el Espíritu bajo ciertas circunstancias. Pero la conversión viene y la verdad penetra los corazones de la gente sólo cuando se enseña por el poder del Espíritu” (La Insensatez de la Enseñanza [folleto, 1981], 9, citado por Dallin H. Oaks en “Enseñar y Aprender por el Espíritu”, Ensign-revista SUD en inglés, marzo de 1997, pág. 7).

Los mormones aprenden que pueden presentar hechos y testimonio, pero sólo el Espíritu puede convertir. Cuando un misionero o maestro mormón es receptivo a los impulsos del espíritu después de una cuidadosa preparación, sus alumnos también serán capaces de sentir el espíritu, si así lo deciden, y se convertirán o fortalecerán su fe.

La pregunta originalmente formulada fue cómo la fe y la razón trabajan juntas. La razón puede ser interesante e incluso importante, y puede ser parte de la fase de investigación de cualquier problema. La razón es a menudo un entretenido ejercicio intelectual y muchas personas religiosas gozan de saber de  hechos o incluso “prueba” de lo que creen. Se aconseja adquirir conocimientos, incluso conocimientos seculares, pero sólo si no destruye la fe. Aplicar la razón a la religión está bien si usamos la razón sabiamente, y nunca perdemos de vista lo que Dios nos ha dicho a través de Su Espíritu.

La diferencia entre la fe y la razón se puede demostrar de esta manera: Si el Salvador estuviera cerca y usted dijera: “Oh, yo sé quién es. Él nació de María en un establo. Él se convirtió en un misionero cuando era un adulto y ahora enseña acerca de Dios” -eso es una recitación de hechos. Si hiciera una lista de los milagros de Jesús y otras acciones, y, después de estudiarla, decidiera que dado lo que ha comprobado, probablemente Él era el Salvador – eso es la razón. Si viera al Salvador y se pone de rodillas, eso sería fe. Si bien los hechos de la vida de Jesús son interesantes y útiles de conocer, es la fe que lo pone de rodillas, la que le traerá salvación eterna. La fe es la parte más importante del conocimiento.

¿Cómo sé que el Libro de Mormón es verdadero?

Miércoles, 10 septiembre, 2008

Respuesta personal de Lance

Por un largo tiempo, he sabido que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, pero sólo en los dos últimos años, mientras servía como misionero Mormón, pude plasmar finalmente en palabras la manera en la que mi respuesta se dio. Hay una promesa que Moroni hizo al final del Libro de Mormón que si una persona lee, reflexiona y ora para saber si el Libro de Mormón es verdadero, la verdad se le manifestará por el poder del Espíritu Santo. (Véase Moroni 10:3-5) (más…)

Yo como mormón, ¿Soy cristiano?

Martes, 9 septiembre, 2008

Respuesta personal de Steven

Mientras realizaba mi servicio como misionero mormón, usualmente me preguntaban si, nosotros como mormones, éramos o no cristianos. Al principio no entendía por qué las personas cuestionaban sobre el cristianismo de una religión que lleva el nombre del mismo Jesucristo en el título. Me di cuenta que nosotros, como miembros de la Iglesia Mormona, somos completamente diferentes a los miembros de la mayoría de iglesias cristianas en dos aspectos importantes. Nosotros creemos en un libro de Escrituras aparte que va de la mano con la Biblia (el Libro del Mormón), y creemos que Dios continúa hoy en día actuando a través de profetas, empezando por José Smith. Llegué a concluir que las personas deben pensar que no somos cristianos principalmente por esas dos razones. Es por eso que deseo compartir una experiencia personal para mostrar como estas dos creencias me condujeron a creer con más fuerza en Jesucristo. (más…)

¿Qué significa para mí la Conferencia General?

Martes, 9 septiembre, 2008

Respuesta Personal de Lance

En el primer fin de semana de abril y de octubre, los líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (a veces informalmente denominada Iglesia “Mormona” por amigos de otras creencias), junto con el actual profeta y los Doce Apóstoles, se dirigen al mundo en lo que se conoce como Conferencia General. Desde el Centro de Conferencias de Lago Salado, las palabras del profeta, de los apóstoles y de otros líderes se transmiten vía TV, radio, satélite e Internet a más de ochenta países y se traducen a más de ochenta idiomas. Invitamos a todos, independientemente de las creencias religiosas, a unirse a nosotros para ver y escuchar la Conferencia General. (más…)

¿Qué es el Libro de Mormón?

Domingo, 2 marzo, 2008

El Libro de Mormón es un registro de las enseñanzas del Salvador a Sus “otras ovejas” –los antiguos habitantes de las Américas, es un compendio de escrituras que Dios preparó por más de mil años para sacar a la luz en nuestros días, y es un segundo testimonio, o testamento, de Jesucristo. Incluye la historia espiritual de los descendientes de un profeta, Lehí, quien vivió en los tiempos del reinado de Sedequías en Jerusalén. Lehí fue advertido por Dios que Jerusalén sería destruida, y se le dijo que abandonara el lugar. El Libro de Mormón incluye un relato conmovedor sobre la literal aparición del Salvador en este continente después de Su resurrección. El registro fue traducido por José Smith por medio del don y el poder de Dios. Se erige como un segundo testimonio, con la Biblia, del amor, divinidad, sacrificio y enseñanzas de Cristo. (más…)