Archivo para la ‘Liderazgo mormón’ Categoría

Discurso mormón de Boyd K. Packer sobre la homosexualidad

Lunes, 4 abril, 2011

En la Conferencia General de octubre de 2010, una reunión semestral realizada para los mormones en todo el mundo, Boyd K. Packer pronunció un discurso que generó cierta controversia.  Éste ha sido divulgado ampliamente como un discurso sobre la homosexualidad, pero en realidad fue un discurso basado en una proclamación de las familias emitida por los mormones hace varios años.  En su discurso, Boyd K. Packer también abordó la pornografía, el respeto a los votos matrimoniales y la castidad. Además, se centró en la capacidad que tienen las personas de elegir el arrepentimiento y después tener éxito en sus esfuerzos sinceros para arrepentirse y su capacidad para ser perdonados por los pecados del pasado. (más…)

Lanzamiento de la nueva página LDS.org

Lunes, 4 abril, 2011

Una versión inicial de la recientemente revisada página LDS.org está disponible para vista previa en NewLDS.org.  No todas las funciones están operativas, pero usted puede ver fácilmente lo que pronto estará a su disposición.  Es un sitio mucho más personalizado e interactivo que la versión anterior.

Para utilizar las funciones personalizadas, tendrá que registrarse.  Sólo se le pedirá un nombre de usuario y una contraseña, y si es SUD (mormón) su número de registro de miembro.  El número de miembro le permite acceder a las pocas partes abiertas sólo a los miembros—listas de miembros para su propio barrio o estaca (similar a las congregaciones y diócesis) y la información específica para personas en ciertos llamamientos o programas.  Aunque usted debe registrarse, no será contactado por los misioneros u otros miembros de la Iglesia.  En los años que tengo registrado, nunca he recibido un correo electrónico de ellos.  Simplemente les permite ofrecerle un acceso privado a los materiales personalizados que usted cree y asegura que nadie ingrese a partes del sitio a las que no tiene derecho a acceder. (más…)

Dallin Oaks pide unidad en proteger la libertad religiosa

Miércoles, 2 marzo, 2011

El 4 de febrero, Dallin H. Oaks, un apóstol de La Iglesia de Jesucristo de Los Santos de Los Últimos Días y un ex juez de la Corte Suprema de Justicia del estado dio un discurso en la Chapman University School of Law sobre libertad religiosa y su historia e importancia constitucional. El apóstol mormón se centró en por qué la garantía constitucional de la libertad religiosa es importante para el futuro de los Estados Unidos y en los peligros del relativismo religioso.

El discurso, el cual recibió una ovación respetable, se centró en cuatro puntos importantes, que fueron resumidos de esta forma cerca al final de su discurso:

1.      Las enseñanzas religiosas y las organizaciones religiosas son valorables e importantes para nuestra sociedad libre y por lo tanto merecedora de su especial protección.

2.      La libertad religiosa apoya el origen y existencia de este país y es la libertad civil dominante.

3.      La garantía del libre ejercicio de la religión esta debilitándose en sus efectos y en estimación pública.

4.      Este debilitamiento se debe a la ascendencia del relativismo moral.

El élder Oaks recordó a los oyentes que la libertad religiosa es un principio fundamental de la nueva nación y que la religión ha tenido una fuerte y positiva influencia en los buenos cambios para nuestra nación. (más…)

Mormones actualizan el programa Mi Deber a Dios para jóvenes adolescentes

Lunes, 20 septiembre, 2010

El programa Mi Deber a Dios ayuda a los jóvenes mormones a aprender a servir a Dios y a vivir su religión. El programa actualmente está sujeto a una renovación que lo enfoca más en lograr metas porque los hombres jóvenes quieren elevarse a su máximo potencial para servir a Dios, y menos en desear ganar premios. El programa permite a los jóvenes cumplir metas que les ayuden a ser mejores poseedores del sacerdocio y a prepararse para la paternidad en el futuro.

Los mormones no tienen un clérigo profesional. Por el contrario, todos los hombres dignos mayores de 12 años pueden recibir el sacerdocio. Cada nivel de sacerdocio viene con un grado mayor de responsabilidad. Al principio, los jóvenes de 12 años o más, y los hombres que se unen a la iglesia como adultos, sirven en el Sacerdocio Aarónico. Este es el sacerdocio al que se hace referencia en el Antiguo Testamento. (más…)

La Sociedad de Socorro ofrece una experiencia de liderazgo para las mujeres mormonas

Domingo, 19 septiembre, 2010

El 17 de marzo es el aniversario de la Sociedad de Socorro, una de las más antiguas y más grandes organizaciones de mujeres en los Estados Unidos. Desde sus inicios como una organización para ayudar a las mujeres en el servicio a los demás, también ha permitido a las mujeres obtener una amplia gama de habilidades, incluyendo habilidades de liderazgo.

La Sociedad de Socorro de hoy está dirigida por Julie B. Beck, nacida en Utah. Pasó gran parte de su infancia, hasta la edad de nueve años, en Brasil, donde su padre sirvió como presidente de misión. Ella tiene es graduada de la Universidad Brigham Young. Hoy en día, ella dirige la Sociedad de Socorro de toda la iglesia internacional, es miembro de la Junta de Educación de la Iglesia y los Consejos Administrativos de escuelas y universidades de la Iglesia; y está en el Consejo Ejecutivo y el Consejo General de Bienestar y el Fondo Perpetuo para la Educación de la Iglesia. (más…)

40.000 personas adquieren habilidades laborales a través del Fondo Perpetuo para la Educación

Jueves, 14 enero, 2010

En diciembre de 2009, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son a veces llamados mormones, anunció que hasta ahora 40.000 personas habían recibido ayuda de un programa único que se conoce como el Fondo Perpetuo para la Educación. El programa comenzó en 2001 y fue concebido por el ex presidente mormón, Gordon B. Hinckley.

El Presidente Hinckley advirtió que los jóvenes de países en desarrollo maduraban enormemente durante sus misiones. Los hombres jóvenes que como mínimo tienen diecinueve años y las mujeres jóvenes que tienen como mínimo veintiuno pueden elegir servir en una misión para la iglesia. Los hombres sirven por dos años y las mujeres sirven por dieciocho meses. Ellos son enviados a un lugar lejos de casa que la Iglesia selecciona. Estos jóvenes suelen aprender un nuevo idioma. Se les da capacitación en una variedad de habilidades que pueden traducirse en habilidades laborales, incluyendo el liderazgo y la capacidad de motivación. Ellos aprenden sobre la presentación apropiada y aprender a mirar y actuar profesionalmente. Sin embargo, cuando regresan a su casa en sus ciudades o villas, no podían poner esos nuevos conocimientos a trabajar porque carecían de educación. (más…)

El Presidente Monson se reúne con el Presidente Obama

Miércoles, 13 enero, 2010

Se trata de una reunión de dos presidentes hoy, uno es el líder máximo de los Estados Unidos de América y el otro el líder internacional de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son con frecuencia llamados mormones, de manera informal. El Presidente Monson presentará al Presidente Obama una historia de su familia,  que consta de cuatro volúmenes, un regalo que se prepara generalmente para presidentes y para muchos otros líderes mundiales.

Originalmente se programó una reunión con los líderes de la iglesia a principios del año. Sin embargo, cuando el Presidente Hinckley, quien era entonces el presidente de la Iglesia, falleció, el funeral se programó el mismo día del viaje del Presidente Obama a Utah. El Presidente Obama se retiró respetuosamente de la reunión, aunque su esposa se reunió con los líderes de la Iglesia más tarde.

Cuando el Presidente Obama fue investido, el presidente Dieter F. Uchtdorf, segundo consejero en la Primera Presidencia y el élder M. Russell Ballard del Quórum de los Doce representaron a la Iglesia. El presidente Uchtdorf dijo posteriormente: “Fue una gran experiencia la que tuvimos –ver una unidad allí que yo espero dure y continúe durante los años de esta administración”. El élder Ballard dijo: “Salí con un sentimiento de que la gente de Norteamérica se iba a unir a este nuevo presidente y su administración y que necesitábamos orar por él. Necesitamos realizar nuestras oraciones y ayudarlo a cumplir los grandes objetivos que se ha trazado”. (Ver Mormon Times-sitio web en inglés, LDS leaders feel ‘deep emotion’ at inauguration” por Scott Taylor para leer la historia complete en inglés).

Los mormones enseñan que la vida familiar puede continuar después de la muerte, así que ellos realizan la obra de la historia familiar como parte de su religión. Estos son los propios miembros de su familia, personas con quienes ellos pasarán la eternidad y que consideran importantes de conocer.

Además, los mormones enseñan que un Dios amoroso no castigaría a una persona simplemente porque no tuvo una oportunidad de aprender el evangelio y decidir si deseaba vivirlo o no. Ya que la Biblia enseña que se requiere el bautismo para salvación, lo que demuestra que se acepta a Jesús en la vida de una persona, a muchas personas se les negaría injustamente una oportunidad para la salvación si sucede que sus vidas no los condujeron a alguien que pudiera enseñarles la verdad. Los mormones no creen que Dios sea injusto.

Los mormones creen que cada persona, para satisfacer a la justicia y a la misericordia, debe tener la oportunidad de aprender la verdad y escoger si desean aceptarla o no. A aquellos que fallecen se les enseña la verdad y, después de que ha pasado un año de su fallecimiento, una persona que esté directamente relacionada con la persona fallecida puede enviar la información genealógica de esa persona. Luego, una persona viva, actuando en su representación, puede ser bautizada y confirmada por esa persona. Sin embargo, esto no hace que la persona se convierta automáticamente en mormona. Si esta persona ha aprendido el evangelio durante su vida, ella podría estar de acuerdo o rechazar la verdad. Aun algunas personas que han llegado a saber que lo que se les está enseñando es verdad, escogen no aceptar ser miembro de la Iglesia ni las responsabilidades de discipulado del Salvador que vienen con el ser miembro.

Lo mismo sucede con aquellos que han fallecido y conocen el evangelio después de fallecidos. Aunque a ese punto del tiempo, ellos podrán saber claramente lo que es verdad y lo que no lo es, algunos preferirán no aceptarla. Por lo tanto, el simplemente tener una ordenanza en forma vicaria no hace que esa persona sea mormona. Esta es una elección que debe hacer por sí misma, porque el albedrío, el derecho a escoger, es básico para el plan del Creador para nosotros. Si la persona fallecida rechaza la ordenanza, es como si nunca se hubiera realizado.

Aunque el Presidente Obama puede escoger no usar su genealogía con este propósito, de seguro hallará interesante explorar a sus ancestros, algunos de los cuales estuvieron entre los primeros colonos de este país. Él, por cierto, desciende de la misma línea de los Hinckley que Gordon B. Hinckley, anterior presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

(Ver su genealogía—no la que la iglesia está presentando–en Wargs.com.)

¿Cómo son las reuniones de los mormones?

Martes, 12 enero, 2010

Los mormones son bastante conocidos por ser personas que se reúnen siempre. Tienen reuniones y tienen reuniones para planificar reuniones. Pero ¿Qué hacen en todas estas reuniones?

La reunión más importante es la Reunión Sacramental. Está se realiza cada domingo y es el principal servicio de adoración. Debido a que los mormones son administrados por un clero laico, el obispo, quien es el equivalente a un pastor, no da el sermón cada semana. Cada parte de la reunión la realiza alguien que dona su tiempo y talentos.

La reunión se realiza en la capilla, la cual es diseñada de una manera muy simple. No hay estatuas y los edificios recientes no tienen fotos. Hay un “estrado” que se encuentra en una parte elevada al frente de la sala. Este tiene asientos para el coro, el liderazgo y los oradores y, por lo general, también tiene un piano y un órgano. Hay un podio que, a veces, tiene flores y siempre tiene papel tisú porque los mormones tienden a llorar cuando sienten el espíritu fuertemente.

Mientras que llegan los devotos, un voluntario toca la música de preludio. Se inicia la reunión con un miembro del obispado, el obispo o uno de sus dos consejeros, dando la bienvenida a todos y conduciendo cualquier asunto necesario. Hay una canción de apertura dirigida por un director de coro y cualquier adulto o adolescente miembro de la congregación que está invitado a hacerlo, da una oración. A las mujeres se les permite orar y dar discursos en las reuniones mormonas. Los miembros oran usando sus propias palabras.

Algunas veces se confirma a una persona como nuevo miembro de la iglesia o se bendice a un bebé (similar a un bautismo de otros credos)

Después de estos preliminares, de dar los anuncios y la información sobre quién ha sido invitado para asumir recientemente los cargos en la iglesia, se da inicio a la parte del sacramento de la reunión. Esta es la razón principal para que se celebre la reunión. En este momento, los miembros de la congregación cantan una canción sobre la muerte o la resurrección del Salvador, Jesucristo. Luego, se bendice la Santa Cena y es repartida a la congregación.

Los jóvenes o adultos varones que poseen el sacerdocio bendicen la Santa Cena. El poseedor del sacerdocio debe tener al menos dieciséis años de edad. Ellos se paran en una esquina del estrado en la parte delantera de la sala en un altar. Un poseedor de sacerdocio dice la oración, que es una de las pocas oraciones prescritas en la iglesia, para bendecir el pan. Jóvenes o adultos varones que tienen por lo menos doce años de edad reciben las bandejas de las personas que bendijeron el sacramento y lo reparten a la congregación. Estas oraciones se pueden leer en Doctrina y Convenios. Esto es seguido por la bendición y la repartición del agua. Se llevan las bandejas al final de las filas. Los miembros toman su porción y luego sujetan la bandeja para la persona que está sentada junto a ellos mientras esa persona lo toma. Una persona que no es miembro de la iglesia simplemente puede tomar la bandeja y sujetarla para la siguiente persona, sin participar.

El participar del Sacramento, llamado Santa Cena, permite a los miembros renovar las promesas que hicieron a Dios en el bautismo y les recuerda la expiación de Jesucristo. Mientras se pasa la Santa Cena, los miembros se sientan en silencio y piensan sobre Jesús o leen sus escrituras. Durante ese momento, los más pequeños suelen ver fotos de Jesús.

Cuando esto termina, varios miembros de la congregación dan discursos o pequeños sermones. Este tiempo con frecuencia empieza con discursos de cinco minutos a cargo de uno o dos jóvenes, seguidos de discursos más extensos a cargo de los adultos. El líder invita tanto a hombres como a mujeres a dar discursos y se les asigna un tema. La reunión con frecuencia se enfoca en un solo tema el cual los líderes escogen para esa semana. De esta manera, se le brinda la oportunidad a los oradores de estudiar un tema para una semana y luego compartir sus apreciaciones, escrituras favoritas y citas significativas que guarden relación con el tema. La congregación recibe las apreciaciones de muchas  personas diferentes durante el transcurso del año.

Algunas veces se canta un himno intermedio entre los discursos.

Al finalizar la reunión, hay una canción y una oración, nuevamente a cargo de un miembro de la congregación y se pide a los miembros que asistan a sus clases.

Es importante señalar que los niños están presentes en el Servicio Sacramental con sus familias. No hay servicio de guardería para esta porción del día. Esto significa que los servicios mormones algunas veces tienen un poco de ruido, pero los miembros sienten que es importante que los niños asistan a este servicio y tengan recuerdos para toda la vida de la adoración con sus hijos. Muchos padres dan libros o juguetes que no hacen ruido, a los niños menores. A pesar de esto, puede haber un poco de ruido e incluso puede escaparse alguno ocasionalmente, un niño pequeño quien se escapa de sus padres y decide ir a visitar al obispo hasta el estrado. Sin embargo, el Salvador dejó muy en claro durante su ministerio que los niños tienen importancia ante el Señor y que nosotros no debemos apartarlos. Los mormones están aceptando las distracciones de los niños en las reuniones, aun cuando se esfuerzan en enseñar a sus hijos a comportarse.

Después de la reunión sacramental, las personas continúan con diferentes clases. Los niños de un año y medio hasta tres años de edad asisten a una clase de guardería, la cual no se trata solo de una hora de recreación, sino que es una verdadera clase con lecciones, música y actividades educativas. Los niños de tres a doce años de edad asisten a la Primaria. Durante la mitad de la primaria, ellos se ubican en clases dividas según su edad. La otra mitad, ellos están en Tiempo para Compartir, donde están con todos los niños de la Primaria o con la mitad de ellos, divididos según su edad. Aquí ellos tienen una clase en la que participan y un período musical.

Los adolecentes asisten a la Escuela Dominical con alumnos de su misma edad, y luego se separan en dos grupos, uno para jóvenes varones y otro para jovencitas. Ellos asisten a una clase que los ayuda a aprender los aspectos prácticos del evangelio, cómo tomar la doctrina y aplicarla en su vida diaria. En el transcurso de la semana, tendrán una actividad semanal en un día de la semana y los que tienen de catorce a años en adelante asistirán a una clase de estudio de las escrituras diariamente.

Los adultos inician con la Escuela Dominical y posteriormente ellos también se separan en grupos de acuerdo a su género. Los hombres asisten a una clase de sacerdocio, incluso si ellos aún no poseen el sacerdocio, y las mujeres asisten a la Sociedad de Socorro, una organización auxiliar que se enfoca en el servicio y la educación del evangelio. Aunque estos dos grupos estudian casi el mismo tema, ellos lo hacen desde la perspectiva de sus roles en la vida.

El procedimiento completo de estas tres reuniones toma tres horas. Debido a que el Día de Reposo está destinado para la adoración, esto de ninguna manera impacta el día para los miembros. Aun cuando ellos regresan a casa, ellos santificarán el Día de Reposo, tal como Dios ordenó, y continuarán con la adoración familiar o personal, el estudio y la refleccción.

Las reuniones con los mormones tienden a ser muy simples. Éstas se llevan a cabo por voluntarios y se enfocan en la misión de la iglesia, la cual es llevar a las personas a Cristo.

¿Cómo aprendió José Smith el idioma hebreo?

Lunes, 11 enero, 2010

José Smith tuvo muy poca educación formal cuando era niño y joven.  Fue educado en gran medida por sus padres debido a la falta de escuelas disponibles.  En total recibió educación formal sólo unos tres años.  Además, un ángel llamado Moroni fue su tutor en las cosas espirituales durante varios años antes de comenzar su obra.  A pesar de ello, al momento de su temprana muerte, gozaba de buena educación en muchos campos, incluyendo en el idioma hebreo.

José Smith inició su rol como profeta con un mínimo de educación tradicional.  A pesar de que sabía leer y escribir, no estaba altamente calificado.  Cuando llegó el momento de realizar la traducción de El Libro de Mormón, lo hizo pero sus amigos y su esposa sirvieron como escribientes ya que él carecía de las habilidades necesarias para escribir bien las traducciones.  No sabía el idioma de El Libro de Mormón – egipcio reformado – pero estudió los materiales y confió en la guía del Espíritu Santo para recibir confirmación.

Fue después de los inicios de la Iglesia que José, que amaba el aprendizaje, se dedicó a incrementar su educación.  Su familia siempre había trabajado mucho para ganarse la vida y no hubo tiempo ni dinero para una educación avanzada.

Con el pasar del tiempo, los miembros de la Iglesia se establecieron en Kirtland, Ohio.  Allí, José Smith organizó una escuela para adultos.  Inicialmente, las clases se dictaban en el templo e incluían clases de hebreo y griego. Tanto los hombres como las mujeres participaban en la escuela y estudiaban juntos. José se inscribió y asistió a la clase de hebreo porque quería aprender a leer la Biblia en su idioma original.  Una anotación de su diario personal dice: “Después de un arduo día de trabajo, fui a mi clase de hebreo y estudié hasta la noche.  Por la mañana casi, a las nueve, asistí a la escuela y traduje con la clase de la mañana…  Asistí a mis estudios como de costumbre e hice algunos avances”.

La clase de hebreo se dictó desde el 26 de enero hasta el 29 de marzo de 1836 y estaba a cargo de Joshua Seixas, un hombre judío que se había convertido al cristianismo.  El año anterior, Seixas había enseñado en el Oberlin College en Ohio, lugar a donde asistía Lorenzo Snow.  Snow no era miembro de la iglesia en ese momento, aunque más tarde se unió y finalmente llegó a ser un profeta.  Snow tomó las clases de Seixas y le escribió a su hermana SUD (mormona) acerca de cuánto le agradaba el profesor.  Su hermana, Eliza R. Snow, estaba en ese momento viviendo en el hogar de José Smith.  Ella le dio esta información al profeta, quien envió emisarios para contratar a Seixas.  Seixas enseñó a cuarenta alumnos durante el curso.

Este curso tuvo un gran impacto pues ayudó en la conversión de Lorenzo Snow, quien estaba frustrado con sus estudios religiosos en el Oberlin.  Su hermana le sugirió ir a Kirtland y estudiar hebreo con Seixas.  Mientras estaba allí, él se convirtió a la iglesia.

José estudió hebreo por su cuenta hasta que comenzaron las clases y más tarde se sumaron otros nueve estudiantes para tener cursos adicionales con Seixas.  A pesar de que las clases duraron poco tiempo, José y otro estudiante fueron capaces de leer bien el hebreo hasta el momento en que terminaron las lecciones.  José a menudo discutía cuestiones lingüísticas en sus conversaciones acerca de las Escrituras.  Llegó a emocionarse mucho con el estudio de las lenguas e hizo una lista que contenía una docena de idiomas que esperaba aprender en su vida.

Cuando la iglesia fue obligada a abandonar su hogar y se trasladó a Nauvoo, Illinois, estableció nuevamente las escuelas, incluso una pequeña universidad.  El idioma hebreo también fue parte de esta escuela.

José estableció un patrón de fuerte apoyo mormón a la educación.  En cada uno de los lugares en que los Santos vivían, los mormones creaban escuelas para niños y adultos.  Asimismo, impulsaron estudios formales duraderos y auto dirigidos tanto en campos espirituales como en seculares.  Hoy en día, los mormones administran varias universidades y continúan promoviendo los estudios durante el transcurso de la vida, ya sean formales o informales, los estudios para sus miembros.

¿Cómo los mormones pueden tener autoridad cuando la línea de sucesión continua viene de Pedro?

Domingo, 12 julio, 2009

Las creencias mormonas enseñan que la iglesia es la restauración de la iglesia que existió en los días del ministerio de Jesucristo. Asimismo, enseñan que su sacerdocio es una línea de autoridad continua. Esto desconcierta a los que enseñan que la línea de sucesión viene de Pedro y que nunca se descontinuó.

Cuando Jesús eligió a sus apóstoles, él les dio la autoridad para actuar por Dios. Él tuvo las llaves del reino, pero pudo distribuirlas a aquellos llamados de Dios.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. (Mateo 16)

Estas llaves, por supuesto, no son físicas. Estas representan la autoridad para actuar en el nombre de Dios. El versículo recién citado no quiere decir que Jesús renunció a las llaves, sino que Pedro las habías usado durante la época que fue apóstol. Muchos habían interpretado la roca para ser Pedro, mientras que otros versículos en el Nuevo Testamento nos dicen que no es así:

Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo. (1 Corintios 10:4)

En la época que murió Jesús y sus apóstoles, no leímos de Pedro, ni de ningún otro apóstol que otorgara las llaves a alguien más. Esto es porque luego de la muerte de los apóstoles, la iglesia entró en una apostasía muy larga, la cual había sido profesada por muchos profetas bíblicos.

11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.

12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. (Amós 8:11-12)

Durante esa época, no había un profeta, por lo que se quitaron las llaves del reino, la autoridad del Sacerdocio para administrar la iglesia de Dios. Esto ocurrió debido a esas tantas variaciones del cristianismo. Sin nadie a quien acudir para tener una respuesta certera, los cristianos se vieron obligados a decidir por sí mismos sobre cuál era la verdad. Cuando había un desacuerdo, realizaban concilios para elaborar un trato o apenas empezar otra denominación cristiana. Actualmente, vemos miles de denominaciones alrededor del mundo.

Dios también había prometido restaurar lo que se perdió.

20 Así el Señor les concederá el tiempo del consuelo y enviará a Jesús, el Mesías destinado para ustedes.

21 Él debe permanecer en el cielo hasta el momento de la restauración universal, que Dios anunció antiguamente por medio de sus santos profetas. (Hechos de los Apóstoles 3)

No podría haber una restitución si nunca hubiera habido una apostasía. Esta restitución comenzó con José Smith en la década de 1800. Él quiso saber a qué iglesia unirse y pidió a Dios en oración. Dios y Jesucristo aparecieron ante él y Jesús le dijo que no se uniera a ninguna de ellas, porque ninguna tenía la verdad completa. Cuando el fue mayor, un ángel llamado Moroni lo educó preparándolo para la restitución de todas las cosas que se había prometido en los libros de los Hechos de los Apóstoles.

¿Entonces, cómo las llaves del Sacerdocio retornaron a la tierra? Mientras que José Smith y Oliverio Cowdery estaban traduciendo el Libro de Mormón, ellos encontraron escrituras sobre la importancia del bautismo por aquellos que tienen la autoridad. Ellos fueron a las orillas de un río en Pensilvania, donde luego estuvieron viviendo y oraron para saber cómo realizarlo. Mientras oraban, oyeron la voz del Salvador y luego ante ellos apareció un ángel. Este ángel era Juan el Bautista, el primo del Salvador, quién tuvo las llaves para el Sacerdocio Aarónico al momento de su muerte y, por consiguiente, fue capaz de restaurarlo a la tierra al entregar aquellas llaves a José y a Oliverio, colocando sus manos sobre sus cabezas y realizando la apropiada ordenanza del Sacerdocio. Él lo hizo, diciendo:

“Sobre vosotros, mis consiervos, en el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón, el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y este sacerdocio nunca más será quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud”. (José Smith – Historia 1:68-74)

Con estas llaves en su sitio, los dos hombres fueron capaces de bautizarse el uno al otro. Sólo se necesitó el Sacerdocio Aarónico para llevar a cabo un bautismo.

No obstante, Juan no había recibido el Sacerdocio de Melquisedec, debido a que les fue otorgado a los apóstoles después de su muerte. Ya que él no tenía aquellas llaves, no pudo restituirlas. Para que la línea sea continua, las llaves debían venir de alguien que las tuviera actualmente. Este Sacerdocio mayor sería necesario para conferir el Don del Espíritu Santo y organizar la iglesia.

La restauración del Sacerdocio de Melquisedec vino después. Una vez más, mientras oraban en las orillas del río Susquehanna, recibieron una visita angelical, ahora de Pedro, Santiago y Juan. Estos tres apóstoles recibieron el Sacerdocio mayor en el Monte de la Transfiguración (Monte Sinaí).

Cuando leemos sobre este acontecimiento en Mateo 17. Jesús lleva a Pedro, a Santiago y a Juan a la montaña, donde se transfiguró delante de ellos. Mientras esto ocurría, Moisés y Elías aparecieron ante ellos. El Sacerdocio de Melquisedec se restauró en la tierra por estos dos profetas, quienes lo recibieron durante su época en la tierra. Ellos se lo dieron a Pedro, a Santiago y a Juan, de manera que pudieran administrar el evangelio luego de que muriera el Salvador.

Debido a que ellos poseían el sacerdocio, pudieron retornar a la tierra como ángeles y otorgar las llaves a José y a Oliverio, nuevamente trayendo al Sacerdocio a la tierra. Con estas llaves, la iglesia podría ser restaurada.

Así es como los mormones demuestran una cadena continua de autoridad. Actualmente, cada hombre digno que es lo suficiente mayor puede poseer estos dos sacerdocios. Ellos deben recibirlo de alguien que ya lo posee. La cadena total del sacerdocio ha descendido desde las primeras dos ordenaciones hechas por tres apóstoles bíblicos.