La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros algunas veces se les llama mormones, tiene una nueva biblioteca de historia de la Iglesia que es el resultado de quince años de planificación. El edificio, el cual tiene 230,000 pies cuadrados, y que tomó cuatro años para edificarlo, proporciona empleo a 12,000 personas y ya está logrando encabezados de las noticias. Está abierto al público en 15 East North Temple Street in Salt Lake City, Utah, en el terreno que pertenecía originalmente a Heber C. Kimball, Primer Consejero del Presidente Brigham Young.
Poco tiempo después de la dedicación, el autor ganador del Premio Pulitzer. David McCullough visitó el centro y habló. Él dijo: “la historia no permanece viva a menos que se cuide”. También dijo a la audiencia que estaban haciendo un gran trabajo al preservar la historia de la Iglesia. “Ustedes están cuidando un tesoro nacional aquí. La historia de los Santos de los Últimos Días, de José Smith, de Brigham Young y esa increíble migración aquí es una gran historia Americana”.
Para la dedicación, se creó una simbólica cápsula del tiempo que contenía copias de los originales hallados en la biblioteca. Tiene el objetivo de mostrar a los futuros visitantes cómo se veía la iglesia a la dedicación, La cápsula incluía fotos de líderes de la Iglesia, copias actuales de las escrituras con una lista de todos los idiomas a los que se han traducido y un discurso ofrecido por Marlin K. Jenson sobre historia de la iglesia.
La mudanza al edificio tomó el trabajo de un año y medio de cientos de voluntarios, quienes catalogaron y etiquetaron cada artículo. Los más de un millón de artículos fueron trasladados en el transcurso de diecinueve días.
El edificio alberga muchos artefactos raros, inclusive un primitivo Libro de Mormón escrito en dos idiomas diferentes en páginas alternadas. También realiza trabajo de preservación y reparación. A diferencia del edificio anterior, este nuevo edificio es adecuado y diseñado para que el público realice visitas y lo use.
De acuerdo al sitio web oficial, el edificio cubre 230,000 pies cuadrados, el equivalente de cuatro campos de futbol, en cinco pisos. Éste comprende:
270,000 libros, folletos, revistas, diarios, etc.
240,000 colecciones de registros originales e inéditos (diarios, bitácoras, correspondencia, actas, etc.)
3.5 millones de bendiciones patriarcales para los miembros de la Iglesia
13,000 colecciones de fotografías
23,000 artículos audiovisuales
El edificio ha recibido muchos elogios por ser un edificio “verde”. Con el propósito de ir acorde al interés de la Iglesia en cuanto a temas ambientales, prepararon el edificio para que cumpla con las normas LEED (Leadership in Energy and Environmental Design-Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) y se espera que reciba el Premio de Plata.
Deseábamos un edificio que pudiera preserver los registros de la Iglesia, que fuera un lugar excelente para que trabajen empleados y misioneros y para que los usuarios utilicen los registros, con el crédito para la Iglesia y a la comunidad”, dijo Brent Thompson, director del Departamento de Preservación de Registros para la Historia de la Iglesia. “un edificio más ‘verde’ ayuda en las cuatro áreas”.
“El compromiso de la Iglesia de obtener la certificación LEED para la Biblioteca de Historia de la Iglesia es un reflejo de su visión a largo plazo, y subraya el rol de liderazgo que tiene la Iglesia en tantos niveles de la comunidad”, dijo Jim Bradburn, director de los Servicios Sostenibles en el Grupo RMH, una compañía de servicios de ingeniería sostenible de Denver. “El diseño futurista y el enfoque en la sostenibilidad desde el exterior hizo que el lograr las altas normas profesionales requeridas para la certificación sea una parte fluida del proceso”
Estas altas normas ambientales no sólo ayudan a la Iglesia a actuar en su papel como un mayordomo sobre la tierra, sino que también crea un mejor ambiente de trabajo y protege mejor los registros.
El edificio es parte del compromiso de la Iglesia de preservar su historia. Los mormones siempre han sido un “pueblo que conserva registros”, y aun ha animado a los niños a mantener diarios. Los diarios de los pioneros ayudan a la iglesia moderna a comprender su herencia pionera. Es vital para los expertos el preservar estos artefactos mientras que puedan hacerlo y las instalaciones de vanguardia les permitirá hacerlo, mientras se proporciona un recurso impresionante y extenso para los historiadores