Archivo para la ‘Mormones como cristianos’ Categoría

Tolerancia Religiosa: 11er Artículo de Fe

Lunes, 4 abril, 2011

Los mormones tienen una larga historia de lucha con la intolerancia religiosa. Desde sus primeros días, fueron perseguidos y expulsados de los lugares donde vivían. Ellos fueron el único grupo religioso con orden de exterminio emitida por el gobierno (del estado de Missouri).

Los templos mormones les recuerdan a los mormones que deben respetar lo que es sagrado para cualquier religión.

A través de los años, a medida que ganaron seguridad y una medida de aceptación, ellos han unido sus voces con otros para promover la tolerancia religiosa por otros grupos, lo que incluye el respeto por aquello que una religión podría considerar sagrado. (más…)

Libertad de Religión

Lunes, 4 abril, 2011

Los mormones creen firmemente en la libertad de religión. Muchos de los primeros pobladores que llegaron a los Estados Unidos, vinieron porque necesitaban la libertad de practicar sus religiones. Aunque algunos de ellos no practicaban la libertad de religión de los demás, este deseo de practicar libremente una religión determinada llevó finalmente a incrementar el respeto por otras religiones. Cuando los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (a menudo llamados mormones) estaban estableciendo el evangelio restaurado, el mundo estaba más o menos preparado para permitir desarrollar esa fe. Por supuesto, hubo retos y muchas personas intentaron impedir la libertad religiosa a los mormones y a algunas otras religiones, pero en general, el país era ideal para tal empresa. (más…)

¿Cuáles son las principales doctrinas del mormonismo?

Sábado, 19 marzo, 2011

Cuando las personas hablan de las creencias mormonas, por lo general se enfocan en las pequeñas cosas que no son importantes, que no se enseñan actualmente, y que ni siquiera se practican hoy en día. Al hacer esto, esas personas pierden la oportunidad de entender cómo se vive hoy el mormonismo e incluso la manera como éste se enseñó originalmente.

La expiación de Jesucristo es esencial para las creencias mormonas.

Para entender el mormonismo, usted debe enfocarse en las doctrinas principales, aquellas cosas que son canonizadas como doctrina oficial y son enseñadas constantemente. Aunque a veces las prácticas de la iglesia cambie, la verdad no.

Existen algunas pautas que le pueden ayudar a evaluar si una enseñanza es una doctrina central o no–– o incluso una verdadera doctrina de la creencia mormona.

Primero, es importante entender que cada palabra que dice un profeta no es necesariamente una doctrina, particularmente en los primeros días de la iglesia. En los inicios, la iglesia funcionaba de manera más informal. Las personas hablaban entre sí y a veces otros tomaban notas y publicaban aquellas conversaciones o especulaciones informales de los líderes de la iglesia.

El Diario de Discursos es la fuente común para que las personas de otras religiones especulen. El Diario de Discursos no es una publicación oficial de la iglesia y no se usa como una fuente de doctrina oficial. Fue compilado por personas que tomaron notas en taquigrafía de los discursos, las oraciones, los sermones, y otros eventos y luego los transcribían. Sin embargo, no todas las transcripciones eran precisas. Ninguna fue evaluada ni aprobada por los líderes de la iglesia como declaraciones oficiales de la doctrina. El diario fue publicado en privado en Inglaterra para proporcionar ganancias al dueño de los diarios, aunque Brigham Young aprobó el proyecto como una forma para que los europeos mormones supieran lo que sucedía en Utah. Éste era básicamente el equivalente de un periódico. En la actualidad, los mormones tienen a Deseret News, pero los artículos que aparecen en el diario no se consideran como doctrina oficial, ni tampoco los artículos del Diario de Discursos. Al tener disponibilidad de la tecnología moderna, muchos errores se han documentado oficialmente.

Debido a que la iglesia era pequeña, incluso en la Conferencia General, ahora un evento formal, las personas eran libres para formular preguntas. Debido a que las creencias mormonas se centran en la revelación continua y el aprendizaje “línea sobre línea”, la mayoría de la doctrina aún no se conocía. Por lo tanto, los líderes a veces especulaban sobre las posibles respuestas. Estas especulaciones no llegaban a ser una doctrina a menos que Brigham Young u otros profetas oraran y recibieran la confirmación de la veracidad de la doctrina. De otro modo, era una simple opinión e incluso a un profeta se le permite tener una opinión.

Entonces, ¿cómo sabe uno si algo es una doctrina oficial? Tanto las páginas web oficiales mormonas Mormon.org (dirigida a personas que no son SUD) y LDS.org (dirigida más a los mormones pero que está disponible para todos) contienen declaraciones oficiales de la doctrina. Busque las declaraciones oficiales ahí.

Es importante recordar que no toda doctrina tiene el mismo peso o importancia. Además, es importante recordar que una iglesia que no rechaza permitir que Dios continúe hablando y dirigiendo, la doctrina se da en mayores pasos cada vez, lo que los mormones llaman aprendizaje línea sobre línea. Esto significa que a los mormones, a través de los años, se les ha dado una doctrina adecuada sólo para un periodo de tiempo o doctrina que puede ser considerada como doctrina nueva. A medida que incrementaba el número de miembros de la iglesia y las personas se informaban más sobre el evangelio, Dios añadió gradualmente a sus conocimientos. Una manera sencilla para entender la manera en que esto funciona es leer los manuales de lecciones escritos para niños. A pesar de que el mismo tema pueda cubrirse en cada grupo de edad, a los niños más adultos se les da información más compleja porque están listos para ésta. Dios enseña a los mormones en etapas cada vez más complejas.

José Smith resumió trece Artículos de fe que explicaban las creencias principales de ese momento.  Éstos aún se enseñan e incluso los niños los memorizan. El leer los artículos puede ayudar a los alumnos sinceros del mormonismo, aquellos dispuestos a aprender sólo lo que es verdadero acerca de los mormones, a reconocer la doctrina principal. El primer Artículo de fe es lo esencial del mormonismo.

“Nosotros creemos en Dios el Eterno Padre, y en su Hijo Jesucristo, y en el Espíritu Santo”.

Esto crea un fundamento sobre el que todas las otras doctrinas sean basadas. El primer Artículo de fe hace posible el cuarto, que resume de manera sucinta lo esencial del mormonismo:

“Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo.”

La fe en Jesucristo es crucial en la misión y la doctrina de las creencias mormonas. El arrepentimiento, es la segunda parte de este artículo de fe, se refiere a la creencia mormona en la expiación de Jesucristo y la importancia tanto de la gracia como del arrepentimiento en el proceso de vivir un estilo de vida cristiano. El bautismo, realizado de la misma forma en que Jesús fue bautizado, permite a las personas ser perdonadas por sus pecados y es un resultado de la gracia, que llega a nosotros por medio de la expiación. El Espíritu Santo fue un don que el mismo Jesús prometió enviar a Sus seguidores cuando Él se hubiera ido.

Otro principio del mormonismo es el de la revelación constante. En ninguna parte de la Biblia se menciona que cuando Jesús muriera, Dios nunca más volvería a comunicarse con Sus hijos o enviarles profetas. Cuando los profetas vivían, ellos recibieron revelación y guía de Dios y actuaban como apóstoles, profetas, y reveladores. Cuando ellos murieron, Dios se apartó por un tiempo, evento conocido como apostasía. Esto no quiere decir que Dios no está dispuesto a tener profetas en la tierra en un momento determinado, sino que los mortales no siempre están dispuestos a aceptar y honrar a los profetas. Cuando esto sucede, ellos son los que quitan el don de la profecía de la tierra. Esto sucedía frecuentemente en la Biblia y sucedió por un largo periodo de tiempo después de que los apóstoles murieron.

Sin embargo, la Biblia nos asegura que Dios no hará nada salvo sino por medio de sus profetas. (Véase Amós 3:7). Esto significa que con el fin de prepararnos para el retorno de Jesucristo, otra doctrina esencial del mormonismo, Dios debe restaurar a los profetas a la tierra. Él hizo esto cuando escogió a José Smith como Su primer profeta en los últimos días. En la actualidad, la Iglesia está liderada por Thomas S. Monson, el profeta mormón.

No hay duda de la necesidad de un profeta en el mundo actual. Un corto paseo por la mayoría de los pueblos muestra una gran cantidad de iglesias, todas con doctrinas contradictorias. Evidentemente la doctrina original fue corrompida al pasar del tiempo–– este proceso empezó incluso durante el tiempo del Nuevo Testamento, dejando que los apóstoles luchen regularmente para superar malos entendidos sobre la doctrina. Sin un profeta, ningún hombre puede hacer más que solo adivinar lo que Dios quiere de nosotros en la actualidad o lo que las doctrinas específicas quieren decir. La revelación de los tiempos modernos es la clave para brindar a las personas una oportunidad justa para prepararse para la Segunda Venida.

Otra doctrina principal del mormonismo es la vida familiar. Las creencias mormonas comprenden las enseñanzas sólidas sobre lo sagrada que es la unión familiar. Dios planificó que las familias existiesen para ayudarle a Él a extender Su obra en la tierra y es una razón por la que estamos en la tierra. Los mormones enseñan que el plan de Dios para las familias de hoy es que éstas incluyan una madre y un padre que deben durar para siempre. Los mormones pueden contraer matrimonio en un templo mormón y “sellar” su matrimonio por tiempo y toda la eternidad. Esto significa que no obtienen un divorcio hasta la muerte, sino que continúan en matrimonio para siempre si viven dignos de las más grandes bendiciones de Dios. Además, los padres y los hijos se unen para siempre, algo que la mayoría de las personas entienden instintivamente, incluso si dicen que no creen en eso. Escuchar los comentarios en un funeral por lo general revela una profunda creencia en las familias eternas. (“mamá y papá están juntos de nuevo”).

Fundamental para la doctrina mormona es el Plan de Salvación. Esta es la historia de nuestra vida eterna y unifica las enseñanzas más importantes de los mormones.

Nuestras historias empezaron cuando Dios creó nuestros espíritus. Nosotros vivimos con Él como espíritus por un buen tiempo, aprendiendo la verdad, aprendiendo amar a Dios, y decidiendo qué tipo de persona queríamos ser. Finalmente, como es el caso de los niños que viven en casa, no podríamos avanzar sin dejar el hogar y salir “al mundo”, uno que Dios y Jesús nos prepararían. Él explicó que cuando estuviéramos allá perderíamos la memoria del tiempo con Él porque este viaje era de fe. Sin embargo, podríamos ganar cuerpos y familias y el Espíritu de Cristo iría con nosotros para ayudarnos a reconocer la verdad si quisiéramos encontrarla.

Durante nuestro tiempo aquí enfrentaríamos pruebas––diferentes pruebas para cada persona––y podríamos escoger nuestras respuestas a ellas. El albedrío era, de hecho, clave para la experiencia. Nuestras opciones, como al profeta mormón Thomas Monson le gusta decir, determinarían nuestro destino. Sin embargo, no podríamos escoger las consecuencias de esas acciones.

Dios sabía que todos pecaríamos, y Él quiso hacer posible que nosotros regresáramos a Él incluso después de haber pecado. Él nos ama y quiere que nosotros regresemos a casa. Por esta razón, Él prometió enviar un Salvador que viviría en la tierra por un tiempo, enseñaría el evangelio, y tomaría nuestros pecados sobre Sí, salvándonos mediante la gracia. Esta gracia nos permitiría levantarnos de la muerte, arrepentirnos, y regresarlo a Dios si guardábamos los mandamientos. La gracia no puede comprarse––no tenemos, en nosotros mismos, el poder para llevar a cabo la resurrección o lograr el perdón. Sin embargo, la Biblia es muy clara que solo a aquellos que guardan los mandamientos y que se arrepienten de sus pecados se les permitirá regresar a Dios.

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). La Biblia nos advierte que la fe sin obras es muerta. Si usted dice que cree y acepta a Jesucristo como su Salvador, está diciendo solo palabras a menos que obedezca esas palabras.

Algunos no estaban dispuestos a aceptar a Jesucristo como su Salvador, prefiriendo las promesas improvisadas de Satanás para salvar a las personas sin ningún riesgo de ningún tipo. Eso significaba que nosotros tampoco tendríamos albedrío. Seríamos simplemente marionetas de Satanás y esto llevaría a tener una vida sin sentido. Un tercio de los espíritus escogió seguir a Satanás y se les negó la oportunidad de venir a la tierra. A todos aquellos que estaban dispuestos a comprometerse con Jesús se les permitió nacer.

La vida aquí en la tierra no es fácil, pero está diseñada para dejarnos tener oportunidades para el crecimiento. Ésta nos permite buscar y encontrar la verdad, si es posible.

Pero por supuesto, esto no es posible para todos. Algunas personas viven sus vidas sin nunca haber escuchado de Jesucristo–– algunos porque vivieron antes de que Él nazca y otros porque el evangelio simplemente nunca llegó a ellos. Al pasar de los siglos, los teólogos han discutido sobre lo que sucede con esas personas. ¿Dios los castigaría injustamente por algo que estaba fuera de su control?

No, por supuesto que no. Dios es amoroso y justo y Él nos envío aquí. Esto significa que Él nos dará a todos una oportunidad justa para aceptar o rechazar Su evangelio. Aquellos que mueren sin haber tenido esa oportunidad, lo recibirán después de su muerte––no una segunda oportunidad sino una primera, la única manera en que un Dios amoroso escogería hacerlo. Ellos pueden, exactamente como nosotros, aceptar o rechazar las enseñanzas de Jesucristo y aceptar las bendiciones y consecuencias de sus decisiones.

Nuestro Padre Celestial nos brinda el Plan de Salvación, un plan brillante, verdadero y bondadoso, diseñado para darnos la oportunidad de llegar a ser todo lo que Él quiso que fuéramos.

A medida que continúe estudiando las páginas web oficiales de la iglesia, anote lo que se enseña actualmente a los mormones en sus clases. Los manuales de lecciones están disponibles en línea. Estas enseñanzas son las principales. A los mormones se les imparte solo doctrinas esenciales––esas que los profetas actuales enseñan y que afectan a nuestra salvación eterna.

Dallin Oaks pide unidad en proteger la libertad religiosa

Miércoles, 2 marzo, 2011

El 4 de febrero, Dallin H. Oaks, un apóstol de La Iglesia de Jesucristo de Los Santos de Los Últimos Días y un ex juez de la Corte Suprema de Justicia del estado dio un discurso en la Chapman University School of Law sobre libertad religiosa y su historia e importancia constitucional. El apóstol mormón se centró en por qué la garantía constitucional de la libertad religiosa es importante para el futuro de los Estados Unidos y en los peligros del relativismo religioso.

El discurso, el cual recibió una ovación respetable, se centró en cuatro puntos importantes, que fueron resumidos de esta forma cerca al final de su discurso:

1.      Las enseñanzas religiosas y las organizaciones religiosas son valorables e importantes para nuestra sociedad libre y por lo tanto merecedora de su especial protección.

2.      La libertad religiosa apoya el origen y existencia de este país y es la libertad civil dominante.

3.      La garantía del libre ejercicio de la religión esta debilitándose en sus efectos y en estimación pública.

4.      Este debilitamiento se debe a la ascendencia del relativismo moral.

El élder Oaks recordó a los oyentes que la libertad religiosa es un principio fundamental de la nueva nación y que la religión ha tenido una fuerte y positiva influencia en los buenos cambios para nuestra nación. (más…)

Iniciativa mormona de agua limpia

Miércoles, 2 marzo, 2011

¿Sabía usted que casi mil millones de personas no tienen acceso a agua limpia? Este problema de extrema gravedad conduce a condiciones peligrosas para la salud de las personas en las zonas afectadas. Desde 2002, los mormones han reducido el número de personas sin acceso a agua limpia en cerca de siete millones, a través de proyectos de agua limpia en 5,000 comunidades. Traer agua limpia reduce la amenaza del cólera, diarrea y tifoidea. Dependiendo de las necesidades de la zona, los proyectos incluyen la excavación de pozos, la creación de almacenamiento de agua, la construcción de sistemas de distribución, o el desarrollo de formas de purificar el agua existente. (más…)

Bautismo en la Iglesia Mormona

Lunes, 20 septiembre, 2010

Un testimonio y explicación personal de Keith, desde Annapolis, Maryland.

Andando en Vida Nueva

Romanos 6:4 dice: “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por medio del bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”.

El cuarto Artículo de Fe indica que: “Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo, segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para el don del Espíritu Santo”.

El Salvador reveló el verdadero método del bautismo al profeta Joseph Smith, aclarándole que la ordenanza debe ser realizada por alguien que tenga la autoridad del sacerdocio y que se debe hacer por inmersión. En Doctrina y Convenios 20:73-74, se nos enseña: “El que es llamado por Dios y tiene autoridad de Jesucristo para bautizar, entrará en el agua con la persona que se haya presentado para el bautismo, y dirá, llamándola por su nombre: Habiendo sido comisionado por Jesucristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Entonces la sumergirá en el agua, y saldrán del agua”.

El acto de la inmersión de una persona en el agua es un símbolo de que la vida pecaminosa de la persona se sepulta y que su ser renace o recibe una nueva vida – una vida espiritual- una vida dedicada a servir a Dios y a sus semejantes. La inmersión es además un símbolo de la muerte y resurrección del Salvador. En Romanos 6:3-11, leemos las siguientes palabras: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por medio del bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección: Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que está muerto, libre está del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él: Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque al haber muerto, murió al pecado de una vez y para siempre; más al vivir, para Dios vive. Así también vosotros, considerad que de cierto estáis muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”. (más…)

El nuevo manual Principios del Evangelio enseña sobre los mormones

Jueves, 14 enero, 2010

Los mormones, un sobrenombre para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, han publicado una nueva edición de los Principios del Evangelio. Este manual de enseñanza está diseñado tanto para el estudio personal como para el estudio en aula. Los adultos que están asistiendo a una Iglesia Mormona para aprender más sobre los mormones y aquellos que son miembros nuevos usan este manual como un libro de texto de la Escuela Dominical para aprender los fundamentos de las creencias mormonas antes de pasar a las clases más avanzadas en la escuela dominical. Se puede leer dicho manual en línea, sin costo alguno y sin necesidad de registrarse, lo que lo convierte en una manera gratuita y organizada de aprender las enseñanzas esenciales de los mormones a medida que las enseñan a sus propios miembros.

Lea Principios del Evangelio (más…)

La ética mormona de la civilidad

Jueves, 14 enero, 2010

Uniéndose a otras voces religiosas en las últimas semanas, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son informalmente llamados mormones, emitió una declaración sobre civilidad. Bajo el título “La ética mormona de civilidad”, pedía un aumento en la moderación, el respeto, y la razón en nuestras vidas, en particular en el ámbito político.

El mundo político está en actividad. Las economías están fallando. La confianza del público está disminuyendo. Las personas se sienten vulnerables. Y la cohesión social se deteriora. Mientras tanto, las historias de rabia y agitación llenan nuestras ondas transmisoras, las calles y los ayuntamientos. ¿Dónde están las voces de equilibrio y moderación en estos tiempos extremos? (más…)

Nuestra fe está centrada en Jesucristo

Miércoles, 13 enero, 2010

Recientemente, el élder Russell M. Ballard habló a los graduandos de la Universidad Brigham Young, una entidad de propiedad de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los miembros de esta iglesia a menudo son conocidos informalmente como mormones. Él les aconsejó que hablaran sobre su religión con las demás personas, señalando que la mayoría de los temas de mayor interés para los detractores no son los elementos críticos de la religión actual, sino más bien son elementos marginales o prácticas que ya no se realizan. Les aconsejó que los debates se centraran en el núcleo de la religión, los elementos que afectan la salvación, en lugar de los que no son más que interesantes puntos de debate intelectual.

“”Cuando todo está dicho y hecho, lo más importante sobre usted y su testimonio es que la usted base sus creencias en lo que enseñó Jesucristo, y trate de seguirlo, viviendo su vida en una forma aceptable para nuestro Padre Celestial y el Señor.

Esto es su fundamento. Fue el fundamento de José Smith. Él dijo: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los Apóstoles y Profetas, en relación con Jesucristo, que murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, y ascendió al cielo, y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son sólo apéndices de ella. ”

(Vea Elder M. Russell Ballard: Engaging Without Being Defensive (Élder M. Russell Ballard: Involucrándose sin estar a la defensive-en inglés)

Cada religión tiene información o escritos que cubren un amplio espectro de información. Parte de esta información es esencial para la salvación del creyente, pero gran parte no lo es. Por ejemplo, debemos saber quién creó el mundo y creer eso, pero no tenemos que saber exactamente cuánto tiempo le llevó. Esto es sólo carne de cañón interesante para el debate o la curiosidad, pero no tiene nada que ver con nuestra salvación. Es interesante leer la genealogía en el Antiguo Testamento, pero no será una prueba para cuando estemos ante el Salvador en el juicio. Algunas historias en la Biblia son curiosas y realmente no entendemos por qué un profeta bíblico tomó las decisiones que tomó, pero la mayoría de las veces, no necesitamos saberlo.

Lo que necesitamos saber es que Dios es nuestro amoroso Padre Celestial y Jesucristo es Su Hijo unigénito. Jesús murió por nosotros y es el único camino a través del cual podemos volver a Dios algún día. Tenemos que aprender a identificar la verdad mediante la comunicación directa con Dios para saberla.

Son estas cosas en las que se centran en los mormones en su vida espiritual diaria. Ellos trabajan para construir una relación de amor con Dios y Jesucristo y para comprender la forma en que Ellos nos han hecho vivir el día a día. Se esfuerzan por ser buenos miembros de familia y buenos ciudadanos. Ellos estudian la vida del Salvador y luego tratan de comprender cómo vivir de esa manera ellos mismos.

Mientras que los grupos que trabajan para oponerse a la iglesia a menudo se centran en  juegos intelectuales sin importancia, los mormones están ocupados tratando de ser como Jesús. Cuando se habla con un mormón, es importante recordar que por lo general no están muy interesados en esos temas marginales. Su testimonio no se basa en la historia o la ciencia, sino en la fe. Esta fe se produjo después de desarrollar una relación estrecha y personal con Dios y luego confiar en que Él contestará sus interrogaciones de manera que pudieran entender. Se esforzaron por conocer a Dios tan bien que puedan reconocerlo fácilmente cuando Él se comunica con ellos.

Es de poca utilidad el presentar a un mormón que realmente conoce a Cristo las enseñanzas de los hombres, que no son fiables y son cambiantes. Ellos no están interesados en el uso de esas enseñanzas como base para su salvación eterna. Ellos conocen al Creador y sólo son Sus palabras lo que importa.

¿Realizan los mormones las Estaciones de la Cruz?

Martes, 12 enero, 2010

Las Estaciones de la Cruz es una tradición católica que surgió del deseo de representar los peregrinajes a Jerusalén. Hoy en día, ayudan a los católicos a recordar los últimos días de la vida de Jesucristo ya que pasan orando por una serie de cruces de madera bendecidas por una persona con la autoridad para hacerlo. Algunos lo consideran como una reparación por el sufrimiento y soledad de la Via Dolorosa personal del Salvador. El Papa Pío XI lo consideró como una obligación para los católicos y Juan Pablo II oraba por aquellos que hacen un esfuerzo por apoyar al Salvador en las interminables cruces que soporta incluso hoy en día, a través del abuso y el mal trato de aquellos que no honran los Sacrificios que Él hizo por ellos.

Aunque los mormones no participan en una ceremonia formal, enseñan el fundamento detrás de esto. Tal como lo dijo el Papa Juan Pablo II, debemos permanecer al lado del Salvador.

En abril de 2009, en la Conferencia General de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros los llaman con frecuencia mormones, Jeffrey R. Holland dio un fuerte discurso sobre este tema, titulado “Nadie estuvo con Él”. Él habló de la manera en que el Salvador fue abandonado durante la mayor parte del tiempo de los últimos días difíciles. Habló del abuso y negación no sólo de aquellos que lo conocían personalmente y lo querían, sino también del trato que recibió de aquellos que estaban dentro de Su círculo personal, comenzando por Judas, quien lo conocía, viajó con Él y enseñó el evangelio. Pedro, Santiago y Juan dormían mientras el Salvador pagaba por los pecados de los que alguna vez vivieron y vivirán, incluidos aquellos que dormían afuera del jardín después de que se les pidiera que permanecieran despiertos. Al final, el élder Holland escribió:

“Fue así que, por necesidad divina, el círculo de apoyo alrededor de Jesús se hace más y más pequeño, dando un significado al corto versículo de Mateo: “Todos los discípulos [dejándole] huyeron”15. Pedro permaneció lo suficientemente cerca como para que se le reconociera y confrontara. Juan permaneció al pie de la cruz con la madre de Jesús. En especial y como siempre, las benditas mujeres en la vida del Salvador permanecieron tan cerca de Él como pudieron. Pero básicamente, Su solitaria jornada de regreso a Su Padre siguió sin consuelo ni compañía”.

Existía un propósito espiritual para esta soledad, ya que Jesús llegó a comprender completamente cómo se sentía estar solo en medio del sufrimiento. Sin embargo, el élder Holland ofreció la presente petición a los cristianos en todas partes del mundo.

“Hermanos y hermanas, uno de los grandes consuelos de esta época de Pascua de Resurrección es que debido a que Jesús caminó totalmente solo por el largo y solitario sendero, nosotros no tenemos que hacerlo. Su solitaria jornada proporciona una compañía excelente para la corta versión de nuestro sendero: el misericordioso cuidado de nuestro Padre Celestial, la infalible compañía de este Hijo Amado, el excelente don del Espíritu Santo, los ángeles del cielo, familiares a ambos lados del velo, profetas y apóstoles, maestros, líderes y amigos. Se nos han dado todos estos compañeros y más para nuestra jornada terrenal por medio de la expiación de Jesucristo y de la restauración de Su evangelio. La verdad que se pregonó desde la cima del Calvario es que nunca estaremos solos ni sin ayuda, aunque a veces pensemos que lo estamos. Ciertamente, el Redentor de todos nosotros dijo: “No os dejaré huérfanos. [Mi Padre y yo] vendremos a vosotros [y moraremos con vosotros]”20.

“La otra súplica que tengo para esta época de Pascua es que esas escenas del solitario sacrificio de Cristo, marcados con momentos de negación, abandono y, al menos una vez, con rotunda traición, nunca tenemos que repetirlas. Él ya caminó solo una vez. Ahora, ruego que Él nunca tenga que volver a confrontar el pecado sin nuestra ayuda y socorro, que nunca vuelva a encontrar sólo espectadores indiferentes cuando nos vea a ustedes y a mí a lo largo de Su Vía Dolorosa en nuestros días. A medida que se acerca esta semana santa —el jueves de Pascua con su Cordero Pascual, el viernes expiatorio con su cruz, el domingo de Resurrección con su sepulcro vacío— ruego que declaremos que somos discípulos cabales del Señor Jesucristo, no sólo en palabra o en la afluencia de tiempos de comodidad, sino en hechos, en valor y en fe, incluso cuando el sendero sea solitario y cuando nuestra cruz sea difícil de llevar. Ruego que en esta semana de Pascua y siempre permanezcamos al lado de Jesucristo “en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar en que [estemos], aun hasta la muerte”21, porque ciertamente así es como Él permaneció a nuestro lado, aun hasta la muerte y cuando tuvo que estar total y definitivamente solo. En el nombre de Jesucristo. Amén”.

Entonces se podría decir que los mormones realizan las Estaciones de la Cruz en cada momento, todos los días, permaneciendo al lado del Salvador, defendiéndolo, sirviendo como testigos de Él y asegurando dar un significado a la expiación de Jesucristo. Sus líderes les enseñan que nuestra religión no es una religión que sólo se pueda vivir los domingos por algunas horas. Se debe vivir en todo momento para que tenga un significado.

Una manera en la que los mormones permanecen al lado de Jesucristo es siguiendo Su ejemplo. Cuando nos bautizamos, tomamos Su nombre sobre nosotros, e incluso a los niños pequeños, quienes pueden bautizarse a la edad de ocho años, se les enseña que esto es una responsabilidad sagrada. Cuando tomamos Su nombre sobre nosotros, asumimos la responsabilidad de representar lo que Él cree, tanto como sea posible, y hacer que la palabra “cristiano” sea una palabra positiva y con significado. Hacemos lo posible para nunca degradar Su nombre sagrado. Aunque en todos los tiempos nunca nadie fue perfecto, a excepción del Salvador, tenemos una responsabilidad que va mucho más allá de los demás, cuando nos decimos llamar cristianos.

El Señor hace la mayor parte de Su trabajo a través de otras personas. Cuando alguien necesita alimentarse, le designa a una persona que tiene alimentos. Cuando un niño de Dios necesita un hogar, se le proporciona mediante un servicio inspirado de otro ser humano. Cuando Jesús nos advierte de otra persona en necesidad, es nuestra responsabilidad prestar atención. Si nos hacemos los desentendidos, ponemos excusas o perdemos tiempo analizando de quien es en verdad la responsabilidad, dejamos al Salvador solo. Cuando estudiamos los mandamientos el domingo, pero los olvidamos el lunes, lo dejamos solo. Cuando flaqueamos y elegimos no arrepentimos, lo dejamos solo.

Las Estaciones de la Cruz es una manera adorable de recordar los sacrificios que Jesús hizo por nosotros, fortaleciendo la capacidad para realizarlas todo el año. Aunque los mormones no participen de este ritual, tienen la obligación sagrada de recordar aquellos sacrificios todos los días del año, incluso sin recordar la ceremonia.