José Smith tuvo muy poca educación formal cuando era niño y joven. Fue educado en gran medida por sus padres debido a la falta de escuelas disponibles. En total recibió educación formal sólo unos tres años. Además, un ángel llamado Moroni fue su tutor en las cosas espirituales durante varios años antes de comenzar su obra. A pesar de ello, al momento de su temprana muerte, gozaba de buena educación en muchos campos, incluyendo en el idioma hebreo.
José Smith inició su rol como profeta con un mínimo de educación tradicional. A pesar de que sabía leer y escribir, no estaba altamente calificado. Cuando llegó el momento de realizar la traducción de El Libro de Mormón, lo hizo pero sus amigos y su esposa sirvieron como escribientes ya que él carecía de las habilidades necesarias para escribir bien las traducciones. No sabía el idioma de El Libro de Mormón – egipcio reformado – pero estudió los materiales y confió en la guía del Espíritu Santo para recibir confirmación.
Fue después de los inicios de la Iglesia que José, que amaba el aprendizaje, se dedicó a incrementar su educación. Su familia siempre había trabajado mucho para ganarse la vida y no hubo tiempo ni dinero para una educación avanzada.
Con el pasar del tiempo, los miembros de la Iglesia se establecieron en Kirtland, Ohio. Allí, José Smith organizó una escuela para adultos. Inicialmente, las clases se dictaban en el templo e incluían clases de hebreo y griego. Tanto los hombres como las mujeres participaban en la escuela y estudiaban juntos. José se inscribió y asistió a la clase de hebreo porque quería aprender a leer la Biblia en su idioma original. Una anotación de su diario personal dice: “Después de un arduo día de trabajo, fui a mi clase de hebreo y estudié hasta la noche. Por la mañana casi, a las nueve, asistí a la escuela y traduje con la clase de la mañana… Asistí a mis estudios como de costumbre e hice algunos avances”.
La clase de hebreo se dictó desde el 26 de enero hasta el 29 de marzo de 1836 y estaba a cargo de Joshua Seixas, un hombre judío que se había convertido al cristianismo. El año anterior, Seixas había enseñado en el Oberlin College en Ohio, lugar a donde asistía Lorenzo Snow. Snow no era miembro de la iglesia en ese momento, aunque más tarde se unió y finalmente llegó a ser un profeta. Snow tomó las clases de Seixas y le escribió a su hermana SUD (mormona) acerca de cuánto le agradaba el profesor. Su hermana, Eliza R. Snow, estaba en ese momento viviendo en el hogar de José Smith. Ella le dio esta información al profeta, quien envió emisarios para contratar a Seixas. Seixas enseñó a cuarenta alumnos durante el curso.
Este curso tuvo un gran impacto pues ayudó en la conversión de Lorenzo Snow, quien estaba frustrado con sus estudios religiosos en el Oberlin. Su hermana le sugirió ir a Kirtland y estudiar hebreo con Seixas. Mientras estaba allí, él se convirtió a la iglesia.
José estudió hebreo por su cuenta hasta que comenzaron las clases y más tarde se sumaron otros nueve estudiantes para tener cursos adicionales con Seixas. A pesar de que las clases duraron poco tiempo, José y otro estudiante fueron capaces de leer bien el hebreo hasta el momento en que terminaron las lecciones. José a menudo discutía cuestiones lingüísticas en sus conversaciones acerca de las Escrituras. Llegó a emocionarse mucho con el estudio de las lenguas e hizo una lista que contenía una docena de idiomas que esperaba aprender en su vida.
Cuando la iglesia fue obligada a abandonar su hogar y se trasladó a Nauvoo, Illinois, estableció nuevamente las escuelas, incluso una pequeña universidad. El idioma hebreo también fue parte de esta escuela.
José estableció un patrón de fuerte apoyo mormón a la educación. En cada uno de los lugares en que los Santos vivían, los mormones creaban escuelas para niños y adultos. Asimismo, impulsaron estudios formales duraderos y auto dirigidos tanto en campos espirituales como en seculares. Hoy en día, los mormones administran varias universidades y continúan promoviendo los estudios durante el transcurso de la vida, ya sean formales o informales, los estudios para sus miembros.