¿Cómo sé que el Libro de Mormón es verdadero?
Miércoles, 10 Septiembre, 2008Respuesta personal de Lance
Por un largo tiempo, he sabido que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, pero sólo en los dos últimos años, mientras servía como misionero Mormón, pude plasmar finalmente en palabras la manera en la que mi respuesta se dio. Hay una promesa que Moroni hizo al final del Libro de Mormón que si una persona lee, reflexiona y ora para saber si el Libro de Mormón es verdadero, la verdad se le manifestará por el poder del Espíritu Santo. (Véase Moroni 10:3-5)
Leía el Libro de Mormón pocas veces mientras crecía y siempre sentía que era verdadero, pero nunca pude expresar claramente cómo había llegado a ese conocimiento. Podía decir con franqueza que sabía, por el poder del Espíritu Santo, que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, pero no podía describir lo que eso significaba. Era más que sólo un simple sentimiento. Era una fuerte convicción.
Como misionero conocí personas que tenían una gran variedad de creencias sobre el Espíritu Santo y la manera en la que el Espíritu Santo influye en nosotros. Esto hizo que buscara aún más el encontrar una manera de explicar claramente cómo había recibido un testimonio de que el Libro de Mormón es verdadero. Un día, leyendo el Libro de Mormón, encontré mi respuesta.
Al inicio del libro de Mosíah, hay una explicación de un profeta y rey llamado Benjamín. Justo antes de que
muriera, predicó un gran sermón a toda la gente de su reino. Al final de este sermón, preguntó a la gente si creía en sus palabras. Su respuesta, justo lo que había estado buscando, se encuentra en Mosíah 5:2: “Y todos clamaron a una voz, diciendo: Sí, creemos todas las palabras que nos has hablado; y además, sabemos de su certeza y verdad por el Espíritu del Señor Omnipotente, el cual ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente”.
La gente del Rey Benjamín testificó que sabían que sus palabras eran verdaderas por el Espíritu del Señor Omnipotente, o en otras palabras, por el Espíritu Santo. La parte de este versículo que me parece más importante fue que describieron el efecto que el Espíritu Santo tuvo en ellos. Ellos dijeron que el Espíritu “efectuó un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente”.
A medida que leo este versículo, me doy cuenta de cómo sé que el Libro de Mormón es verdadero. Sé que el Libro de Mormón es verdadero porque cuando lo leo el Espíritu Santo cambia mi corazón. No sólo siento que es verdadero. Me motiva a cambiar y a parecerme más a Jesús. Quiero ser una mejor persona. Mis propios deseos han cambiado. Mi deseo de pecar ha sido eliminado y se me ha dado un deseo mayor de servir a mi Padre en el Cielo y a mis semejantes.
Invito a cualquier persona que pueda leer esto a leer el Libro de Mormón junto con la Biblia. Puedo prometer, tal como el profeta Moroni promete, que cualquier persona que lea y reflexione con sinceridad el Libro de Mormón y pregunte a Dios con fe para saber que es verdadero, sabrá por el poder del Espíritu Santo que lo es. Tampoco puede ser sólo una oración simple de interés. Debemos preguntar “con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo” (Moroni 10:4). La verdadera intención significa que estamos dispuestos a obrar en la respuesta que recibimos. Dios sólo nos dejará conocer sobre la veracidad del Libro de Mormón si tenemos intención de seguir Sus enseñanzas. El Espíritu Santo cambiará su corazón y lo guiará para que viva una vida más parecida a la de Jesús. El vivir las enseñanzas del Señor en el Libro de Mormón así como en la Biblia ha traído mucha alegría a mi vida y hará lo mismo para todos los que sigan el mismo rumbo.




