Artículos Etiquetados ‘mormones’

Lanzamiento de la nueva página LDS.org

Lunes, 4 abril, 2011

Una versión inicial de la recientemente revisada página LDS.org está disponible para vista previa en NewLDS.org.  No todas las funciones están operativas, pero usted puede ver fácilmente lo que pronto estará a su disposición.  Es un sitio mucho más personalizado e interactivo que la versión anterior.

Para utilizar las funciones personalizadas, tendrá que registrarse.  Sólo se le pedirá un nombre de usuario y una contraseña, y si es SUD (mormón) su número de registro de miembro.  El número de miembro le permite acceder a las pocas partes abiertas sólo a los miembros—listas de miembros para su propio barrio o estaca (similar a las congregaciones y diócesis) y la información específica para personas en ciertos llamamientos o programas.  Aunque usted debe registrarse, no será contactado por los misioneros u otros miembros de la Iglesia.  En los años que tengo registrado, nunca he recibido un correo electrónico de ellos.  Simplemente les permite ofrecerle un acceso privado a los materiales personalizados que usted cree y asegura que nadie ingrese a partes del sitio a las que no tiene derecho a acceder. (más…)

Tolerancia Religiosa: 11er Artículo de Fe

Lunes, 4 abril, 2011

Los mormones tienen una larga historia de lucha con la intolerancia religiosa. Desde sus primeros días, fueron perseguidos y expulsados de los lugares donde vivían. Ellos fueron el único grupo religioso con orden de exterminio emitida por el gobierno (del estado de Missouri).

Los templos mormones les recuerdan a los mormones que deben respetar lo que es sagrado para cualquier religión.

A través de los años, a medida que ganaron seguridad y una medida de aceptación, ellos han unido sus voces con otros para promover la tolerancia religiosa por otros grupos, lo que incluye el respeto por aquello que una religión podría considerar sagrado. (más…)

El presidente Uchtdorf dice que la enseñanza es una oportunidad para seguir a Cristo

Miércoles, 2 marzo, 2011

Recientemente, el Presidente Dieter F. Uchtdorf, habló con los maestros mormones y líderes en la charla del Sistema Educativo de la Iglesia sobre la enseñanza como actividad cristiana. El presidente Uchtdorf es el segundo consejero del profeta mormón.

Dieter F. Uchtdorf, aspóstol mormón

El presidente Uchtdorf dijo: “El llamado para enseñar es una oportunidad de seguir a Jesucristo, el Maestro de Maestros”. Brindó cinco recomendaciones para ayudar a los maestros a educar a los alumnos espiritualmente de manera que sea agradable para nuestro Salvador, Jesucristo:

  1. Centrar nuestras enseñanzas en Jesucristo para ayudar a nuestros alumnos a enfocar sus vidas en Jesucristo e incrementar su amor por Él.
  2. Enseñar la verdad. Él instruyó a los maestros a no tener miedo de la verdad. Enseñarla con coraje y enseñarla con bastante claridad de manera que no sea malentendida. Concentrarse en la doctrina central.
  3. Enseñar por el Espíritu. El Espíritu Santo tiene el poder de testificar a los que oyen sobre la verdad de lo que se está enseñando. Además, él sabe lo que los estudiantes necesitan escuchar. Cuando un maestro es guiado por el Santo Espíritu (Espíritu Santo), tendrá una mejor oportunidad para llegar al corazón y la mente del alumno. (más…)

Iniciativa mormona de agua limpia

Miércoles, 2 marzo, 2011

¿Sabía usted que casi mil millones de personas no tienen acceso a agua limpia? Este problema de extrema gravedad conduce a condiciones peligrosas para la salud de las personas en las zonas afectadas. Desde 2002, los mormones han reducido el número de personas sin acceso a agua limpia en cerca de siete millones, a través de proyectos de agua limpia en 5,000 comunidades. Traer agua limpia reduce la amenaza del cólera, diarrea y tifoidea. Dependiendo de las necesidades de la zona, los proyectos incluyen la excavación de pozos, la creación de almacenamiento de agua, la construcción de sistemas de distribución, o el desarrollo de formas de purificar el agua existente. (más…)

Un resumen de la Conferencia General

Lunes, 20 septiembre, 2010

La conferencia general es una reunión que se lleva a cabo dos veces al año por los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros a menudo son llamados mormones. La reunión se realiza en la Ciudad de Lago Salado, Utah y entre los oradores se encuentran el Presidente de la Iglesia y otros líderes de la Iglesia. Esta reunión se transmite por la televisión, la radio, y la internet y es observada a nivel mundial tanto por los mormones como por las personas interesadas que no pertenecen a la Iglesia. Se transmite vía satélite a las instalaciones de la Iglesia para aquellos que quieren ver la conferencia en la Iglesia. A continuación se presenta un resumen para las personas curiosas que pueden optar por ver la transmisión para saber de qué se trata la religión mormona.

Esta reunión está dirigida principalmente a los mismos miembros, aunque a veces hay temas dirigidos a las personas que no pertenecen a la religión mormona. Sin embargo, en general los televidentes aprenden la información más importante que los líderes de la Iglesia desean que sus miembros reciban como guía para los siguientes seis meses. Esto permite que los televidentes que no pertenecen a la Iglesia Mormona reciban una visión detallada de las enseñanzas que los mormones reciben.

Los oradores siempre son líderes de alto rango. No se les asigna temas, pero se les pide que  oren para descubrir qué es lo que les gustaría que hablen. A menudo ciertos temas son abordados por múltiples oradores, lo que enfatiza su importancia en ese momento. Los mormones consideran que los temas que se tratan son sus prioridades para los meses siguientes, y que las lecciones enseñadas se estudian además de las Escrituras el siguiente año. (más…)

Programa para adolescentes mormonas se renueva

Jueves, 14 enero, 2010

Las jovencitas mormonas de doce a diecisiete años de edad tienen un programa especial llamado El Progreso Personal. Es similar a un programa de escultismo y enseña a las jóvenes a prepararse para la vida en cualquier forma que la sociedad requiere, sin dejar de lado su feminidad y su lugar como una hija de Dios. Ellas aprenden que pueden obtener una buena educación y prepararse para una carrera, pero todavía planifican convertirse en esposas y madres tradicionales, cuyas educaciones las preparan para mantener a una familia si deben hacerlo, o para que puedan compartir sus conocimientos con sus hijos. Pueden vivir en un mundo que celebra la inmoralidad, pero aferrarse a la virtud como un principio rector, con el apoyo de otras jóvenes y mujeres que comparten sus valores. Las jóvenes mormonas no están ocultas en una comunidad protegida, sino que son parte de su mundo, pero en sus propios términos.

Este año, se le ha dado una nueva apariencia al programa para las Mujeres Jóvenes. El nuevo libro que las guía es de color rosa, para recordarles celebrar su feminidad y para ayudarlas a mantenerse en sus funciones sagradas como hijas de Dios. (más…)

Nuestra fe está centrada en Jesucristo

Miércoles, 13 enero, 2010

Recientemente, el élder Russell M. Ballard habló a los graduandos de la Universidad Brigham Young, una entidad de propiedad de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los miembros de esta iglesia a menudo son conocidos informalmente como mormones. Él les aconsejó que hablaran sobre su religión con las demás personas, señalando que la mayoría de los temas de mayor interés para los detractores no son los elementos críticos de la religión actual, sino más bien son elementos marginales o prácticas que ya no se realizan. Les aconsejó que los debates se centraran en el núcleo de la religión, los elementos que afectan la salvación, en lugar de los que no son más que interesantes puntos de debate intelectual.

“”Cuando todo está dicho y hecho, lo más importante sobre usted y su testimonio es que la usted base sus creencias en lo que enseñó Jesucristo, y trate de seguirlo, viviendo su vida en una forma aceptable para nuestro Padre Celestial y el Señor.

Esto es su fundamento. Fue el fundamento de José Smith. Él dijo: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los Apóstoles y Profetas, en relación con Jesucristo, que murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, y ascendió al cielo, y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son sólo apéndices de ella. ”

(Vea Elder M. Russell Ballard: Engaging Without Being Defensive (Élder M. Russell Ballard: Involucrándose sin estar a la defensive-en inglés)

Cada religión tiene información o escritos que cubren un amplio espectro de información. Parte de esta información es esencial para la salvación del creyente, pero gran parte no lo es. Por ejemplo, debemos saber quién creó el mundo y creer eso, pero no tenemos que saber exactamente cuánto tiempo le llevó. Esto es sólo carne de cañón interesante para el debate o la curiosidad, pero no tiene nada que ver con nuestra salvación. Es interesante leer la genealogía en el Antiguo Testamento, pero no será una prueba para cuando estemos ante el Salvador en el juicio. Algunas historias en la Biblia son curiosas y realmente no entendemos por qué un profeta bíblico tomó las decisiones que tomó, pero la mayoría de las veces, no necesitamos saberlo.

Lo que necesitamos saber es que Dios es nuestro amoroso Padre Celestial y Jesucristo es Su Hijo unigénito. Jesús murió por nosotros y es el único camino a través del cual podemos volver a Dios algún día. Tenemos que aprender a identificar la verdad mediante la comunicación directa con Dios para saberla.

Son estas cosas en las que se centran en los mormones en su vida espiritual diaria. Ellos trabajan para construir una relación de amor con Dios y Jesucristo y para comprender la forma en que Ellos nos han hecho vivir el día a día. Se esfuerzan por ser buenos miembros de familia y buenos ciudadanos. Ellos estudian la vida del Salvador y luego tratan de comprender cómo vivir de esa manera ellos mismos.

Mientras que los grupos que trabajan para oponerse a la iglesia a menudo se centran en  juegos intelectuales sin importancia, los mormones están ocupados tratando de ser como Jesús. Cuando se habla con un mormón, es importante recordar que por lo general no están muy interesados en esos temas marginales. Su testimonio no se basa en la historia o la ciencia, sino en la fe. Esta fe se produjo después de desarrollar una relación estrecha y personal con Dios y luego confiar en que Él contestará sus interrogaciones de manera que pudieran entender. Se esforzaron por conocer a Dios tan bien que puedan reconocerlo fácilmente cuando Él se comunica con ellos.

Es de poca utilidad el presentar a un mormón que realmente conoce a Cristo las enseñanzas de los hombres, que no son fiables y son cambiantes. Ellos no están interesados en el uso de esas enseñanzas como base para su salvación eterna. Ellos conocen al Creador y sólo son Sus palabras lo que importa.

¿Creen los mormones que uno puede labrar su camino al cielo?

Miércoles, 13 enero, 2010

Esta pregunta es hecha a menudo por evangelistas, y es, en general, un malentendido de las enseñanzas mormonas sobre lo que ocurre después de la muerte y cómo lo controlamos

Muchos evangelistas enseñan que una persona llega al cielo al ser “salvado”. Esto implica el acto de aceptar a Jesucristo como su Salvador personal. Al mismo tiempo, ellos enseñan que los actos no pueden llevarte al cielo. Los mormones también creen que una persona debe aceptar a Jesucristo como su Salvador, a fin de regresar a la presencia de Dios después de la muerte. Ambos grupos coinciden en que, al menos, se requiere un acto de todos nosotros a fin de estar con Dios.

La confusión sobre el número de actos necesarios para ser salvados proviene de las diferencias en la terminología utilizada por los mormones. Los mormones creen que todos se salvan a través de la expiación de Jesucristo, aun si nunca aceptan a Jesucristo como su Salvador. Sin embargo, la gracia y la vida eterna, para un mormón, no son la misma cosa. Para entender esta compleja cuestión, echemos un vistazo a varios puntos esenciales.

¿Qué es gracia?

El Diccionario Bíblico, localizado en ediciones SUD de la Biblia del Rey Santiago, define gracia para nosotros:

Es a través de la gracia del Señor Jesús, gracias a su sacrificio expiatorio, que la humanidad se levantará en inmortalidad, cada persona recibirá su cuerpo desde la tumba en una condición de vida eterna. Asimismo, es a través de la gracia del Señor que las personas, a través de la fe en la expiación de Jesucristo y el arrepentimiento de sus pecados, reciben la fuerza y la ayuda para hacer buenas obras que de otro modo no podrían mantener si se les dejara bajo sus propios medios. Esta gracia es un poder que permite a los hombres y mujeres alcanzar la vida eterna y la exaltación después de haber agotado sus propios esfuerzos. (Véase el Diccionario Bíblico).

En otras palabras, la gracia nos permite resucitar de entre los muertos, recibir nuestros cuerpos de nuevo desde la tumba de una forma perfeccionada y la vida eterna. Esto es posible sólo porque Jesucristo voluntariamente entregó su vida por nosotros después de tomar los pecados del mundo. Ningún ser totalmente humano fue capaz de hacer esto por Sí mismo. Si Cristo no hubiera hecho este sacrificio por nosotros, la vida terminaría con la muerte, porque ninguno de nosotros puede vivir una vida perfecta o satisfacer las exigencias de la justicia plenamente. Sólo Jesús, con una madre mortal y un Padre Celestial, podía vivir perfectamente y elegir morir por nosotros.

Cada persona, entonces, resucita y se le da un lugar para pasar la eternidad. Sin embargo, el vivir para siempre no es la suma total de nuestras metas para la eternidad, si amamos a Dios. Nosotros, quienes Lo amamos, queremos vivir con Él en Su hogar para siempre. Esto requiere un poco más. Una vez más, es la gracia que hace posible este regalo adicional. Sin gracia, no podríamos arrepentirnos de los pecados que cometemos aquí en la tierra.

 

¿Por qué es importante el arrepentimiento?

Para ello, tenemos que buscar en la Biblia, donde encontramos las siguientes Escrituras:

No todo el que ame dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7:21)

El Libro de Santiago, que se cree que es el hermano de Jesús, tomo este pensamiento aún más profundamente y responde a la pregunta sin lugar a dudas:

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras; muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

21 ¿No fue justificado por las obras nuestro padre Abraham, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por ajusticia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

25 Asimismo, Rahab, la ramera, ¿no fue justificada por las obras, cuando recibió a los mensajeros, y los envió por otro camino?

26 Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta. (Santiago 2)

Santiago señala que creer en Dios es bueno, pero incluso Satanás cree en Dios. No, se requiere más que simplemente creer. Él explica, usando a Abraham y Rahab como ejemplos, que ellos obedecieron los mandamientos porque tuvieron fe y esa fe fue perfeccionada cuando optaron por no sólo creer, sino hacer lo que Dios les enseñó a hacer. Fue la combinación de fe y obras las que los hizo perfectos a los ojos de Dios. Tenga en cuenta especialmente la inclusión de Rahab. Es una mujer que fue una prostituta, así que no era un profeta u otra persona que podríamos normalmente pensar sostener como un ejemplo. Si analizáramos sólo un aspecto de su vida, la veríamos como un alma perdida, pero Dios la ve como más y nota que ella tomó valientes decisiones que ayudaron a avanzar la obra de Dios. Ella fue, en realidad, catalogada como un ancestro de Jesucristo. Esto no le da el derecho de pecar como ella desea, pero demuestra que las buenas obras que hizo, importaron y contaron en el largo plazo.

Vemos entonces, que la fe y las obras deben trabajar juntas como un total unificado a fin de que cualquiera de ellas “nos lleve al Cielo”.

¿Pueden los mormones (o alguien más) labrar su camino al Cielo?

No. Una persona mala que hizo buenas obras no podría ir al Cielo. Una persona que hizo buenas obras todos los días no sería admitido ante la presencia de Dios a menos que también haya aceptado a Jesucristo como Su Salvador y a menos que Sus buenas obras fueran una manifestación externa del la fe privada en su corazón.

Una persona que verdaderamente ama a Dios querrá hacer Su voluntad. Cuanto mayor sea nuestra fe, más fácil es tomar buenas decisiones. Una persona que dice que tiene fe, que proclama públicamente que ha aceptado a Jesucristo como su Salvador, pero quien habla felizmente de su vida robando bancos o hiriendo a otros y que no se molesta arrepentirse no va a ser admitido en el cielo, como Jesús aclaró, porque su fe no es real y porque ninguna cosa impura puede entrar en la presencia de Dios. La fe sin obras es fe muerta, pero también las obras sin fe, obras muertas. Nadie puede vivir una vida perfecta, pero tenemos la responsabilidad de arrepentirnos cuando hacemos mal y que continuamente esforzarnos por guardar los mandamientos.

El Libro de Mormón enseña:

23 Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de persuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos;

26 Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados. (2 Nefi 25)

Es sólo a través de Jesucristo que la gente puede salvarse. Si queremos vivir con Dios, en lugar de simplemente vivir eternamente lejos de Su presencia, debemos tener fe y también debemos guardar los mandamientos, como Jesucristo nos instruyó.

¿Cómo son las reuniones de los mormones?

Martes, 12 enero, 2010

Los mormones son bastante conocidos por ser personas que se reúnen siempre. Tienen reuniones y tienen reuniones para planificar reuniones. Pero ¿Qué hacen en todas estas reuniones?

La reunión más importante es la Reunión Sacramental. Está se realiza cada domingo y es el principal servicio de adoración. Debido a que los mormones son administrados por un clero laico, el obispo, quien es el equivalente a un pastor, no da el sermón cada semana. Cada parte de la reunión la realiza alguien que dona su tiempo y talentos.

La reunión se realiza en la capilla, la cual es diseñada de una manera muy simple. No hay estatuas y los edificios recientes no tienen fotos. Hay un “estrado” que se encuentra en una parte elevada al frente de la sala. Este tiene asientos para el coro, el liderazgo y los oradores y, por lo general, también tiene un piano y un órgano. Hay un podio que, a veces, tiene flores y siempre tiene papel tisú porque los mormones tienden a llorar cuando sienten el espíritu fuertemente.

Mientras que llegan los devotos, un voluntario toca la música de preludio. Se inicia la reunión con un miembro del obispado, el obispo o uno de sus dos consejeros, dando la bienvenida a todos y conduciendo cualquier asunto necesario. Hay una canción de apertura dirigida por un director de coro y cualquier adulto o adolescente miembro de la congregación que está invitado a hacerlo, da una oración. A las mujeres se les permite orar y dar discursos en las reuniones mormonas. Los miembros oran usando sus propias palabras.

Algunas veces se confirma a una persona como nuevo miembro de la iglesia o se bendice a un bebé (similar a un bautismo de otros credos)

Después de estos preliminares, de dar los anuncios y la información sobre quién ha sido invitado para asumir recientemente los cargos en la iglesia, se da inicio a la parte del sacramento de la reunión. Esta es la razón principal para que se celebre la reunión. En este momento, los miembros de la congregación cantan una canción sobre la muerte o la resurrección del Salvador, Jesucristo. Luego, se bendice la Santa Cena y es repartida a la congregación.

Los jóvenes o adultos varones que poseen el sacerdocio bendicen la Santa Cena. El poseedor del sacerdocio debe tener al menos dieciséis años de edad. Ellos se paran en una esquina del estrado en la parte delantera de la sala en un altar. Un poseedor de sacerdocio dice la oración, que es una de las pocas oraciones prescritas en la iglesia, para bendecir el pan. Jóvenes o adultos varones que tienen por lo menos doce años de edad reciben las bandejas de las personas que bendijeron el sacramento y lo reparten a la congregación. Estas oraciones se pueden leer en Doctrina y Convenios. Esto es seguido por la bendición y la repartición del agua. Se llevan las bandejas al final de las filas. Los miembros toman su porción y luego sujetan la bandeja para la persona que está sentada junto a ellos mientras esa persona lo toma. Una persona que no es miembro de la iglesia simplemente puede tomar la bandeja y sujetarla para la siguiente persona, sin participar.

El participar del Sacramento, llamado Santa Cena, permite a los miembros renovar las promesas que hicieron a Dios en el bautismo y les recuerda la expiación de Jesucristo. Mientras se pasa la Santa Cena, los miembros se sientan en silencio y piensan sobre Jesús o leen sus escrituras. Durante ese momento, los más pequeños suelen ver fotos de Jesús.

Cuando esto termina, varios miembros de la congregación dan discursos o pequeños sermones. Este tiempo con frecuencia empieza con discursos de cinco minutos a cargo de uno o dos jóvenes, seguidos de discursos más extensos a cargo de los adultos. El líder invita tanto a hombres como a mujeres a dar discursos y se les asigna un tema. La reunión con frecuencia se enfoca en un solo tema el cual los líderes escogen para esa semana. De esta manera, se le brinda la oportunidad a los oradores de estudiar un tema para una semana y luego compartir sus apreciaciones, escrituras favoritas y citas significativas que guarden relación con el tema. La congregación recibe las apreciaciones de muchas  personas diferentes durante el transcurso del año.

Algunas veces se canta un himno intermedio entre los discursos.

Al finalizar la reunión, hay una canción y una oración, nuevamente a cargo de un miembro de la congregación y se pide a los miembros que asistan a sus clases.

Es importante señalar que los niños están presentes en el Servicio Sacramental con sus familias. No hay servicio de guardería para esta porción del día. Esto significa que los servicios mormones algunas veces tienen un poco de ruido, pero los miembros sienten que es importante que los niños asistan a este servicio y tengan recuerdos para toda la vida de la adoración con sus hijos. Muchos padres dan libros o juguetes que no hacen ruido, a los niños menores. A pesar de esto, puede haber un poco de ruido e incluso puede escaparse alguno ocasionalmente, un niño pequeño quien se escapa de sus padres y decide ir a visitar al obispo hasta el estrado. Sin embargo, el Salvador dejó muy en claro durante su ministerio que los niños tienen importancia ante el Señor y que nosotros no debemos apartarlos. Los mormones están aceptando las distracciones de los niños en las reuniones, aun cuando se esfuerzan en enseñar a sus hijos a comportarse.

Después de la reunión sacramental, las personas continúan con diferentes clases. Los niños de un año y medio hasta tres años de edad asisten a una clase de guardería, la cual no se trata solo de una hora de recreación, sino que es una verdadera clase con lecciones, música y actividades educativas. Los niños de tres a doce años de edad asisten a la Primaria. Durante la mitad de la primaria, ellos se ubican en clases dividas según su edad. La otra mitad, ellos están en Tiempo para Compartir, donde están con todos los niños de la Primaria o con la mitad de ellos, divididos según su edad. Aquí ellos tienen una clase en la que participan y un período musical.

Los adolecentes asisten a la Escuela Dominical con alumnos de su misma edad, y luego se separan en dos grupos, uno para jóvenes varones y otro para jovencitas. Ellos asisten a una clase que los ayuda a aprender los aspectos prácticos del evangelio, cómo tomar la doctrina y aplicarla en su vida diaria. En el transcurso de la semana, tendrán una actividad semanal en un día de la semana y los que tienen de catorce a años en adelante asistirán a una clase de estudio de las escrituras diariamente.

Los adultos inician con la Escuela Dominical y posteriormente ellos también se separan en grupos de acuerdo a su género. Los hombres asisten a una clase de sacerdocio, incluso si ellos aún no poseen el sacerdocio, y las mujeres asisten a la Sociedad de Socorro, una organización auxiliar que se enfoca en el servicio y la educación del evangelio. Aunque estos dos grupos estudian casi el mismo tema, ellos lo hacen desde la perspectiva de sus roles en la vida.

El procedimiento completo de estas tres reuniones toma tres horas. Debido a que el Día de Reposo está destinado para la adoración, esto de ninguna manera impacta el día para los miembros. Aun cuando ellos regresan a casa, ellos santificarán el Día de Reposo, tal como Dios ordenó, y continuarán con la adoración familiar o personal, el estudio y la refleccción.

Las reuniones con los mormones tienden a ser muy simples. Éstas se llevan a cabo por voluntarios y se enfocan en la misión de la iglesia, la cual es llevar a las personas a Cristo.

Las mujeres mormonas y el sacerdocio

Martes, 12 enero, 2010

Las personas con frecuencia preguntan por que razón los mormones no cuentan con líderes de sacerdocio femeninos. En la actualidad, todavía existen muchas iglesias, incluyendo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que no cuentan con mujeres en el sacerdocio, habiendo notado en sus estudios de la Biblia que ésta no era la forma en la que se hacía. Muchas mujeres siguieron a Jesús, a quienes Él destacó como ejemplos extraordinarios de vivir el evangelio, pero él no seleccionó a ninguna de ellas para ser Sus apóstoles. No se debió a que Él las consideró incapaces de desempeñar esa labor o  que fueran indignas de ese papel; es que simplemente no era el papel que dios les había asignado.

 

Hermanas Misioneras

Aunque un poseedor del sacerdocio debe ser digno del título y es por lo tanto entrevistado antes de recibirlo, la asignación del sacerdocio a los hombres no se trata de dignidad, ni de estar calificado o ser talentoso. Simplemente es una misión de servicio. En toda la Biblia, observamos que el sacerdocio no se concedió a todas las personas de inmediato. En efecto, no se concedió incluso a todos los hombres. Siempre se ha asignado a grupos específicos en un tiempo concedido.

James E. Faust, un antiguo apóstol del Señor, dijo:

El sacerdocio se posee en la confianza en que será utilizado para bendecir a todos los hijos de Dios. El sacerdocio no se trata de género; son bendiciones de Dios para todos en las manos de los siervos que Él ha designado. Dentro de la iglesia esta autoridad del sacerdocio puede bendecir a todos los miembros a través de las visitas de los maestros orientadores, presidentes de quórum, obispos y presidentes de rama, padres y todos los demás hermanos fieles que estén a cargo de la administración de asuntos del reino de Dios. El sacerdocio es el poder recto e influencia por la cual se enseña a los jóvenes en su juventud y en toda su vidas a honrar la castidad, a ser honestos e industriosos, y a desarrollar el respeto y permanecer en defensa de la femineidad. El sacerdocio es una influencia controladora. Se enseña a las chicas que por medio de ésta influencia y el poder para bendecir, ellos pueden cumplir muchos de sus deseos.

James E. Faust, “Padres, Madres y Matrimonio”, Ensign-revista SUD en inglés, agosto de 2004, 2-7

El propósito del sacerdocio es bendecir a los demás mediante el uso responsable de los dones de Dios. Es una posición de servicio a los demás y es importante observar que los líderes del sacerdocio no pueden utilizar su sacerdocio a favor de ellos mismos. Como ejemplo, si una mujer se enferma gravemente y desea recibir la bendición de sanación o consuelo por parte de su sacerdote, ella debe solicitar a dos sacerdotes que le vayan a administrar esta bendición. Si un hombre se encuentra enfermo y desea recibir una bendición del sacerdocio, él no puede bendecirse a sí mismo. Él también tiene que solicitar a otros dos poseedores del sacerdocio que le den una bendición. El sacerdocio no es una posición remunerada, ni se trata de un trabajo a tiempo completo, por lo tanto no existen beneficios económicos o de carrera al poseer el sacerdocio. Únicamente provee un medio para que el poseedor del sacerdocio sirva a los demás de manera voluntaria y sin remuneración.

Asimismo, es una manera de servir. Existen muchas maneras de servir que no requiere que los sacerdotes y mujeres participen en éstas en gran medida. La organización auxiliar oficial de mujeres de la iglesia se denomina Sociedad de Socorro y como su mismo nombre sugiere, está organizada de acuerdo al concepto de brindar servicio y socorro a los demás. La Sociedad de Socorro realiza extraordinarios niveles de servicio en su propio ámbito. Ellas llevan alimentos a las familias que los necesitan, supervisan el cuidado de las personas mayores, enseñan a las personas a leer y vigilan a los niños durante las emergencias. Ellos realizan artículos que se envían a los países en vías de desarrollo y ayudan a personas que no son miembros de la Iglesia en sus propias comunidades o lugares apartados en los océanos. Ellos aconsejan a las madres nuevas y les dan clases tanto espirituales como prácticas. A las mujeres no les faltan oportunidades de servir.

Aunque se requiere el sacerdocio para asumir algunas posiciones en la iglesia, éstas no son posiciones remuneradas. Existen muchas posiciones de liderazgo  disponibles sólo para mujeres que los hombres no las pueden asumir, tales como la función de líderes literarios y otras que podrían realizarse por cualquiera, incluyendo a los hombres sin sacerdocio. Las oportunidades de liderazgo de las mujeres van hacia el nivel internacional, con el Presidente General de la Sociedad de Socorro que supervisa a todas las mujeres de la iglesia entera, una responsabilidad sobre más personas que la que tienen la mayoría de presidentes de compañías. Existen otras posiciones a ese nivel que también se encuentran disponibles para las mujeres.

Las mujeres en posiciones de liderazgo algunas veces supervisan a las mujeres y en otras ocasiones tanto a hombres como a mujeres. Por ejemplo, las clases de alfabetización pueden ser impartidas ya sea por hombres o por mujeres, pero la líder de alfabetización debe ser una mujer y el programa de alfabetización es supervisado por la Sociedad de Socorro, la cual es dirigida por mujeres. La Primaria, la organización de los niños, está conformada tanto por hombres como mujeres a nivel de enseñanza, pero sólo puede ser dirigido solo por mujeres. No existe una falta de oportunidades para las mujeres para que guíen y sirvan a  los demás y por lo tanto, pocas sienten un deseo particular de tener el sacerdocio. Ellas honran el sacerdocio y gozan de todas las bendiciones que provienen de éste. No existe ninguna bendición que el sacerdocio pueda recibir que les sea negado a las mujeres. Por esta razón, las mujeres que verdaderamente entienden el sacerdocio y tienen un testimonio del Plan de Dios para ellas no sienten deseo de poseer el sacerdocio, ya que entienden que no hay una necesidad en particular para poseerlo. Ellas únicamente necesitan tener acceso a quienes lo poseen, como lo hace cualquier hombre.