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Barbara B. Smith: Elevando el Reto del liderazgo Mormón

Lunes, 4 abril, 2011

Barbara B. Smith murió el 13 de Setiembre de 2010, ella sirvió como Presidenta General de la Sociedad de Socorro para la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (los mormones) desde 1974 hasta 1984 y fue la primera presidenta que nació en ese siglo. Como Presidenta General de la Sociedad de Socorro, ella supervisó esta organización auxiliar oficial  de mujeres para la iglesia a nivel mundial. Una vida como esposa y madre de siete hijos podría no parecer ser la usual preparación para dirigir una de las organizaciones de mujeres más grandes en el mundo,  pero esto le enseñó a ella la organización, liderazgo, habilidades de enseñanza y servicio. Al pasar de los años, sirvió en múltiples posiciones voluntarias dentro de la Iglesia, que incluye el servir en las mesas directivas de organizaciones auxiliares oficiales SUD antes de la supervisión de la Sociedad de Socorro. (más…)

Las mujeres mormonas y el sacerdocio

Martes, 12 enero, 2010

Las personas con frecuencia preguntan por que razón los mormones no cuentan con líderes de sacerdocio femeninos. En la actualidad, todavía existen muchas iglesias, incluyendo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que no cuentan con mujeres en el sacerdocio, habiendo notado en sus estudios de la Biblia que ésta no era la forma en la que se hacía. Muchas mujeres siguieron a Jesús, a quienes Él destacó como ejemplos extraordinarios de vivir el evangelio, pero él no seleccionó a ninguna de ellas para ser Sus apóstoles. No se debió a que Él las consideró incapaces de desempeñar esa labor o  que fueran indignas de ese papel; es que simplemente no era el papel que dios les había asignado.

 

Hermanas Misioneras

Aunque un poseedor del sacerdocio debe ser digno del título y es por lo tanto entrevistado antes de recibirlo, la asignación del sacerdocio a los hombres no se trata de dignidad, ni de estar calificado o ser talentoso. Simplemente es una misión de servicio. En toda la Biblia, observamos que el sacerdocio no se concedió a todas las personas de inmediato. En efecto, no se concedió incluso a todos los hombres. Siempre se ha asignado a grupos específicos en un tiempo concedido.

James E. Faust, un antiguo apóstol del Señor, dijo:

El sacerdocio se posee en la confianza en que será utilizado para bendecir a todos los hijos de Dios. El sacerdocio no se trata de género; son bendiciones de Dios para todos en las manos de los siervos que Él ha designado. Dentro de la iglesia esta autoridad del sacerdocio puede bendecir a todos los miembros a través de las visitas de los maestros orientadores, presidentes de quórum, obispos y presidentes de rama, padres y todos los demás hermanos fieles que estén a cargo de la administración de asuntos del reino de Dios. El sacerdocio es el poder recto e influencia por la cual se enseña a los jóvenes en su juventud y en toda su vidas a honrar la castidad, a ser honestos e industriosos, y a desarrollar el respeto y permanecer en defensa de la femineidad. El sacerdocio es una influencia controladora. Se enseña a las chicas que por medio de ésta influencia y el poder para bendecir, ellos pueden cumplir muchos de sus deseos.

James E. Faust, “Padres, Madres y Matrimonio”, Ensign-revista SUD en inglés, agosto de 2004, 2-7

El propósito del sacerdocio es bendecir a los demás mediante el uso responsable de los dones de Dios. Es una posición de servicio a los demás y es importante observar que los líderes del sacerdocio no pueden utilizar su sacerdocio a favor de ellos mismos. Como ejemplo, si una mujer se enferma gravemente y desea recibir la bendición de sanación o consuelo por parte de su sacerdote, ella debe solicitar a dos sacerdotes que le vayan a administrar esta bendición. Si un hombre se encuentra enfermo y desea recibir una bendición del sacerdocio, él no puede bendecirse a sí mismo. Él también tiene que solicitar a otros dos poseedores del sacerdocio que le den una bendición. El sacerdocio no es una posición remunerada, ni se trata de un trabajo a tiempo completo, por lo tanto no existen beneficios económicos o de carrera al poseer el sacerdocio. Únicamente provee un medio para que el poseedor del sacerdocio sirva a los demás de manera voluntaria y sin remuneración.

Asimismo, es una manera de servir. Existen muchas maneras de servir que no requiere que los sacerdotes y mujeres participen en éstas en gran medida. La organización auxiliar oficial de mujeres de la iglesia se denomina Sociedad de Socorro y como su mismo nombre sugiere, está organizada de acuerdo al concepto de brindar servicio y socorro a los demás. La Sociedad de Socorro realiza extraordinarios niveles de servicio en su propio ámbito. Ellas llevan alimentos a las familias que los necesitan, supervisan el cuidado de las personas mayores, enseñan a las personas a leer y vigilan a los niños durante las emergencias. Ellos realizan artículos que se envían a los países en vías de desarrollo y ayudan a personas que no son miembros de la Iglesia en sus propias comunidades o lugares apartados en los océanos. Ellos aconsejan a las madres nuevas y les dan clases tanto espirituales como prácticas. A las mujeres no les faltan oportunidades de servir.

Aunque se requiere el sacerdocio para asumir algunas posiciones en la iglesia, éstas no son posiciones remuneradas. Existen muchas posiciones de liderazgo  disponibles sólo para mujeres que los hombres no las pueden asumir, tales como la función de líderes literarios y otras que podrían realizarse por cualquiera, incluyendo a los hombres sin sacerdocio. Las oportunidades de liderazgo de las mujeres van hacia el nivel internacional, con el Presidente General de la Sociedad de Socorro que supervisa a todas las mujeres de la iglesia entera, una responsabilidad sobre más personas que la que tienen la mayoría de presidentes de compañías. Existen otras posiciones a ese nivel que también se encuentran disponibles para las mujeres.

Las mujeres en posiciones de liderazgo algunas veces supervisan a las mujeres y en otras ocasiones tanto a hombres como a mujeres. Por ejemplo, las clases de alfabetización pueden ser impartidas ya sea por hombres o por mujeres, pero la líder de alfabetización debe ser una mujer y el programa de alfabetización es supervisado por la Sociedad de Socorro, la cual es dirigida por mujeres. La Primaria, la organización de los niños, está conformada tanto por hombres como mujeres a nivel de enseñanza, pero sólo puede ser dirigido solo por mujeres. No existe una falta de oportunidades para las mujeres para que guíen y sirvan a  los demás y por lo tanto, pocas sienten un deseo particular de tener el sacerdocio. Ellas honran el sacerdocio y gozan de todas las bendiciones que provienen de éste. No existe ninguna bendición que el sacerdocio pueda recibir que les sea negado a las mujeres. Por esta razón, las mujeres que verdaderamente entienden el sacerdocio y tienen un testimonio del Plan de Dios para ellas no sienten deseo de poseer el sacerdocio, ya que entienden que no hay una necesidad en particular para poseerlo. Ellas únicamente necesitan tener acceso a quienes lo poseen, como lo hace cualquier hombre.

¿Qué es la Sociedad de Socorro?

Martes, 7 julio, 2009

Respuesta personal de Bethany

La sociedad de Socorro es una organización que incluye todos los grupos femeninos de la Iglesia entre las edades de 18 a más. La Sociedad de Socorro fue fundada en Nauvoo, Illinois por el profeta José Smith, el 17 de marzo de 1842. Durante esa época, sirvió para dos propósitos principales, los cuales fueron proveer socorro a las personas pobres y necesitadas y traer a las personas a Cristo; estos propósitos perduran en la actualidad.

José Smith personalmente instruyó a las mujeres en los mismos principios del evangelio que enseñó a los hombres, con énfasis particular en la humildad, caridad y unidad; también les presentó las doctrinas sagradas relacionadas a la adoración en el templo. Esta enseñanza determina el patrón para las reuniones, en las cuales las mujeres puedan conversar sobre principios religiosos y testificar de su fe en el evangelio restaurado.

Tal como se registró en la Enciclopedia del Mormonismo: “Una parte integral de la organización de la Iglesia, la Sociedad de Socorro, trabaja en estrecha relación, más que independientemente, con la estructura eclesiástica del sacerdocio. Las presidentas de la Sociedad de Socorro de barrio trabajan con los obispos, las presidentas de la Sociedad de Socorro de estaca, con los presidentes de estaca y la presidencia general de la Sociedad de Socorro, con Autoridades Generales designadas”. La Sociedad de Socorro y el sacerdocio trabajan hombro a hombro como un compañerismo. Esto involucra a las mujeres a la estructura formal de la Iglesia y les da una responsabilidad y autoridad importante.

A nivel mundial, las hermanas en la Sociedad de Socorro se apoyan las unas a las otras, al igual que el sacerdocio a medida que: aumentan sus testimonios de Jesucristo a través de la oración y estudio de las escrituras; buscan la fuerza espiritual siguiendo los susurros del Espíritu Santo; se dedican a fortalecer matrimonios, familias, y hogares; encuentran nobleza en la maternidad y gozo en la femineidad; disfrutan del servicio y buenas obras; aman la vida y el aprendizaje; apoyan la verdad y la rectitud; apoyan al sacerdocio como la autoridad de Dios sobre la tierra; se regocijan en las bendiciones del templo; entienden su destino divino y se esfuerzan por la exaltación.

Como miembro de la Sociedad de Socorro, aprecio las oportunidades que tengo para dar un servicio significativo y me beneficio de la hermandad y del compañerismo que me proporcionan. A medida que compartimos testimonios y talentos, crezco espiritualmente y, estoy muy agradecida por las bendiciones que recibo al ser parte de esta inspirada organización.