Por Reinaldo Mendoza

Llas familias son eternas - temploa sociedad mundial avanza sobre sus propias y variables reglas y las familias cada vez se ven más distanciadas unos de otros entre sus integrantes. Padres y madres en sus quehaceres personales e hijos divididos en los suyos. Los problemas que abruman a las familias son constantes y la manera de abordarlos parece a veces agravarlos. Ante tal situación ¿Que puede hacer un cristiano para aportar fuerza a la solución de los problemas, pero a la manera del Salvador Jesucristo?

Es evidente que una comunicación ineficiente entre los miembros de la familia complica cualquier camino pacífico y seguro hacia el entendimiento. La búsqueda de la paz debe ser uno de los principales elementos presente en los miembros de la familia y con ello se puede dar inicio a cualquier solución, basándose especialmente en una comunicación eficiente.

Los líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, también llamada Iglesia Mormona por algunos, han instado a los miembros de esta organización cristiana y a todos los hombres sobre la faz de la tierra a seguir el ejemplo del Salvador de ser pacificador en amor, mostrando siempre humildad y comprensión por los demás.

A los santos de los últimos días se les insta a considerar los mejores aspectos de la comunicación interpersonal en respeto hacia todo aquel que le rodea. Entre los aspectos de la comunicación familiar, aplicable a todas las personas, que caracterizaron a Jesucristo está el que el hijo de Dios era indulgente y lento a la hora de manifestar una condena hacia su prójimo.

Perdonada cuadro de Gregg Olsen

Perdonada de Gregg Olsen

En el libro de Juan, capítulo 8 versículos del 3 al 11, se puede observar como los escribas y fariseos llevaron a la presencia de Jesucristo a una mujer que fue sorprendida en adulterio y le preguntaron qué debía hacerse al respecto. Ante tal situación, Jesús se tomó su tiempo, mientras escribía en el suelo con su dedo, tras lo cual fue nuevamente interpelado; encontrando allí, los solicitantes, la respuesta inspirada a su insidiosa acción: “el que entre vosotros esté libre de pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella”, mientras volvía a bajar su cabeza hacia el suelo.

El Salvador no se apresuró a juzgar a quién había faltado a la Ley, procuró en su respuesta hacer entender que el condenar a otros es un acto de sumo cuidado y requiere una revisión personal antes de pensar actuar para con terceros.

La comunicación del grupo familiar basado a la manera del Señor posee características muy claras, el método de deliberaciones en concilio o consejo, es una manera inspirada de atender los asuntos familiares.

Desde la preexistencia, se ha dado muestras de este tipo de actividades para avanzar en asuntos importantes, entre los cuales está nuestro progreso como hijos e hijas de padres celestiales y como consecuencia hoy estamos en esta tierra siendo probados.

El élder L. Tom Perry, del Quórum de los Doce Apóstoles, dice: “Cada organización familiar debe incluir un consejo de familia, compuesto de todos sus miembros para enseñar a los niños las responsabilidades básicas en la organización familiar. Allí pueden aprender la manera de tomar decisiones y obrar de acuerdo con ellas”.

El élder Perry también comentó que cada familia tiene diferentes necesidades. Algunos están estudiando y criando a una familia al mismo tiempo, otros son personas mayores que ya no tienen hijos en casa, otros son padres solteros y otros son personas que viven solas. “Cada uno con necesidades diferentes que cambian todos los años”, dijo. Sin embargo, “existe la necesidad de organizar el tiempo para establecerse a fin de hacer frente a todas las necesidades”.

En los consejos familiares las ideas del patriarca de la casa, o sea el padre o la madre, no deben imponerse ante la de los demás. Este debe ser un lugar de encuentro, donde la lluvia de ideas dé paso a las soluciones inspiradas que beneficien a todos.

La hermandad debe reinar y la guía del Espíritu y el conocimiento de los preceptos divinos deben imponerse. La idea que sirva de solución debe ser asumida como propia por cada uno de los integrantes del concilio y a partir de ese momento debe ser defendida y aplicada por el bien común.

tiempo familiarEl élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, indicó que “el consejo tiene lugar cuando ambos padres permiten que sus hijos colaboren en la solución del problema. Si todos coinciden en una solución, cada uno tomará responsabilidad del problema. Si le digo a mi familia ‘Vayan y saquen las hierbas’, puede que haya quejas y sentimientos heridos; pero si logro que se digan a sí mismos: ‘Todos llegamos a este acuerdo’, entonces el consejo familiar funciona de verdad. En breves momentos, los miembros de la familia se estarán organizando y dirán: ‘Tú haz esto y yo haré aquello’. Ahí reside el poder de un consejo”.

Agrega el élder Ballard que “siempre que dos o más miembros de una familia estén reunidos y conversando, ¡ahí tenemos un consejo! Los consejos familiares se pueden llevar a cabo a modo de charlas entre padre e hijo o entre ambos padres y varios hijos. Cuando un marido y su esposa hablan el uno con el otro, están llevando a cabo un consejo familiar”.

Esposos y padres amorosos evitan el uso de palabras hirientes, obscenas, manifestaciones con ira, frases despectivas entre sí y para con sus hijos. A su vez, los hijos deben considerar a sus padres con el máximo respeto y escuchar con atención el consejo de los padres. En este sentido, la comunicación debe siempre ser positiva y nunca negativa.

Tanto padres como hijos deben estar dispuestos a efectuar cambios considerables en sus formas de pensar y actuar, siempre en beneficio del grupo familiar y de sí mismos. Las actitudes deben estar acorde con las prácticas cristianas, pensando siempre en cómo actuaría el Salvador ante tal o cual situación.

En un hogar donde las enseñanzas de Jesucristo son el ejemplo a seguir, y siendo el Evangelio Restaurado el plan rector en la familia estarán dadas las condiciones para el buen entendimiento, y serán entonces la comprensión, la compasión, la tolerancia, el respeto, el agradecimiento, el servicio, el sacrificio, el cariño, la caridad y el amor, los elementos presentes en la comunicación familiar.

Reinaldo Mendoza

 

Reinaldo Mendoza

Periodista (Comunicador Social, mención Desarrollo Social), egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta en Venezuela. Magister en Teaching Higher Education, egresado de la Caribbean International University. Miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde sirve como Obispo del Barrio Unión, Estaca Los Sauces, Valencia-Venezuela.

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